Grupo Balcarce espera ofensiva de Mestre (buscan aislarlo)

Desde el entorno de Mario Negri, Héctor Baldassi y Luis Juez dan por descontado que el Intendente jugará sus últimas cartas. El PRO ya alerta sobre su poder de daño en los municipios y citan como ejemplo la fuga mestrista de la alianza en Villa Allende.



Por Yanina Passero
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El jefe de Gabinete de la Nación, Marcos Peña, y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, coincidieron en brindar un trato preferencial a los integrantes de Cambiemos Córdoba. El intendente Ramón Mestre dialogó telefónicamente con las espadas del presidente Mauricio Macri; mientras que Massot se entrevistó personalmente con el peronista de la Casa Rosada. El hermetismo se impuso, aunque no se registró un cambio de rumbo luego de las entrevistas de ayer.
El Grupo Balcarce -integrado por Mario Negri, Héctor Baldassi y Luis Juez, tres hombres que lograron la preferencia de los popes de la entente- continuó negociando con el PRO orgánico, el mismo espacio que había hecho hasta lo imposible para que Mestre aceptara ceder la fórmula municipal a Rodrigo De Loredo, su rival interno en la UCR, a cambio de respaldo en la interna del 17 de marzo. El botín que representa el Palacio 6 de Julio tapona la oficialización del pacto porque el PRO aguarda con intensidad que de altas esferas saquen del freezer al expresidente de Arsat, supuestamente afuera del esquema.
De Loredo fue la apuesta máxima del macrismo orgánico, pero que en el nuevo contexto de diálogo con el diputado Negri no tendría asidero. Trascendió que el veto viene de Juez, previsiblemente, quien estaría impaciente porque su candidatura capitalina aún no fue blanqueada por el precandidato a gobernador favorito de la Casa de Gobierno.
Para ganar tiempo, agitando las banderas del diálogo, el presidente del Frente Cívico, realizó la primera jugada para aislar a Mestre. Le propuso al legislador radical Javier Bee Sellares que sea su escolta. El exsecretario de Gobierno municipal integra la fórmula para la interna con la segunda autoridad de la ciudad, Felipe Lábaque. Curiosamente, la dupla estuvo en boca de varios dirigentes en la jornada de ayer porque esperaban, además, un contacto del mestrismo.
Es vox populi que el titular de la UCR de Córdoba, supuestamente sin la venia de la Nación, planea su ofensiva. Nada indica que haya resuelto declinar su deseo de disputarle El Panal al gobernador Juan Schiaretti, pese a que algunos macristas intentaron persuadirlo de una retirada magnánima a cambio de incluir a su hermano, el diputado Diego Mestre, en el tramo capitalino.
El Grupo Balcarce espera que Mestre se dedique a hacer daño y ponen como ejemplo la ausencia de los dirigentes que le responden de Cambiemos en Villa Allende. Aseguran que la foto podría repetirse en otros bastiones, al tiempo que remarcan que esta práctica es una manera habitual del precandidato provincial para manifestar su descontento. Recuerdan, por caso, las revueltas del mestrismo en los concejos deliberantes de los intendentes de Cambiemos que decidieron aceptar el dinero que ofrecía la Provincia a cambio de deponer la vía judicial para reclamar por más fondos coparticipables.
Y, según versiones, esta situación es la habría expuesto Massot a Frigerio. Además de la candidatura de De Loredo, el PRO orgánico tiene la presión extra de negociar a pérdida por la obligación impuesta de cruzar de vereda. Razones tienen porque en el Grupo Balcarce admiten que primero sus fundadores equilibrarán sus pretensiones en las listas y, recién ahí, abrirán el juego a los recién llegados.
Afirman que el hecho que no hayan dado por caído el trato con Mestre se explicaría por esta necesidad de mostrarse con chances reales de cumplir con lo prometido a quienes, en definitiva, conforman la estructura del partido amarillo.
Ya no hay dudas que cada uno de los actores pide a gritos que la Nación intervenga para evitar heridas profundas.



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