Autopartistas cordobeses se declaran en estado de emergencia

La industria automotriz está usando un cuarto de la capacidad instalada; las pymes metalmecánicas de Córdoba le reclaman que el Gobierno nacional revise las medidas tomadas y que la administración provincial se involucre en la negociación con la Nación. Más de la mitad tienen suspensiones y menos horas de trabajo.

Las fábricas argentinas de autos fueron uno de los sectores con peor desempeño industrial en diciembre 2018 según reveló el propio Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec); utilizaron sólo 25,6% de su capacidad instalada, una caída interanual de 38,3%. El desmoronamiento, por supuesto, golpea al sector metalmecánico que es fuerte en Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires.
En ese contexto, la Cámara de Industriales Metalúrgicos de Córdoba emitió un comunicado para dar cuenta de la “grave situación e inminente estado de emergencia frente a las suspensiones, freno de producción y disminución del volumen de trabajo” de las terminales argentinas y particularmente de las radicadas en Córdoba.
Las Pymes cordobesas le reclaman que el Gobierno nacional revise las medidas tomadas y que la administración provincial se involucre en la negociación con la Nación. La Cámara hace tiempo que señala públicamente y en reuniones con representantes de distintos niveles de gobierno nacional y provincial, la gravedad de la situación generada, en primer lugar por la fuerte caída de la venta local en el último tramo del 2018, agudizada en el primer mes de este año.
Describe el contexto “de aumentos de tasas de interés insostenible, y en segundo, por las medidas fiscales tomadas por el gobierno nacional sobre la actividad de exportación (retenciones a las exportaciones y disminución de reintegros a las exportaciones), perjudicando los niveles de venta de vehículos al exterior y el correspondiente impacto en la producción nacional”.
Las terminales cordobesas, y como consecuencia sus proveedores, realizaron inversiones millonarias para la radicación de nuevos proyectos en el marco de la aplicación de la Ley de Desarrollo del sector automotriz y hoy están en un escenario donde, aseguran, “todas las reglas de juego han sido modificadas”.
“El nuevo esquema fiscal aplicado a la actividad de exportación es tan distinto, que las últimas medidas del gobierno nacional en definitiva han logrado bajar el volumen de producción de las terminales que exportan, colocando en una fase crítica a la actividad de exportación de las terminales cordobesas. Sin duda esta medida desacertada no ha materializado la recaudación de ingresos esperada por parte del Gobierno nacional”, señala el comunicado.
Agrega que las medidas aplicadas a la actividad de exportación van en total detrimento de la ley que se sancionó en 2016 y que promovió “grandes inversiones” del sector privado, ya que no sólo “anula los incentivos para radicar nuevos proyectos sino que promueve la desnacionalización de piezas producto que con el cambio de reglas indica que integrar proveedores locales es menos conveniente que importar piezas”.
“Este estado de situación coloca a los autopartistas de Córdoba en una crítica posición para la viabilidad y sustentabilidad de sus procesos productivos. Los relevamientos internos realizados entre las empresas del sector reflejan cifras alarmantes en cuanto al empleo”, describe.
Con respecto a las conductas de las empresas sobre la dotación de personal, las acciones que más se repiten (52%) son las de reducción de horas y bajas de contrato. En tanto, los despidos representaron un 15%. Para los próximos meses, las proyecciones y expectativas son aún más negativas.
En este marco, la Cámara afirma que continúa buscando generar soluciones y medidas concretas que involucren a todas las partes para trabajar en la promoción del sector automotriz, pero es urgente y necesario que los representantes de gobierno nacional revisen las medidas tomadas sobre la actividad de exportación y que el gobierno provincial se involucre en la negociación con el fin de ayudar a incrementar, promover y fortalecer los volúmenes de exportación, siendo ésta la única vía de corto plazo para atenuar la crisis del sector.
En materia de capacidad industrial usada, si se tiene en cuenta todos los sectores y no sólo el automotriz, el conjunto de la industria argentina utilizó un 56,6% de la capacidad instalada, es decir poco más de la mitad. Para encontrar un valor tan bajo hay que remontarse a 2002.



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