Como cada año, UEPC amenaza: clases por paritaria

El gremio docente pretende recuperar los puntos perdidos frente a la inflación durante 2018.



Por Felipe Osman

UEPC Todos los sindicatos estatales cerraron 2018 con una paritaria similar: 36 por ciento más un bono de $5.000 pesos en diciembre. Sin embargo, el gremio docente fue el único que no aceptó acordar, junto a la última renegociación, el primer tramo de la paritaria 2019.
Esto se explica principalmente en que el SEP logró, además de un 36 por ciento de reajuste durante el año pasado y el pago del bono de fin de año, el pase de planta de 4209 contratados y la promesa de que otros 591 contratados quedarían incorporados a la planta permanente este mes. En total, 4800 pases a planta vinieron a “completar” la paritaria del SEP. La UEPC, en tanto, no logró ningún tipo de reivindicación adicional.
Sin una motivación extraordinaria, entonces, el gremio docente prefirió no rubricar un acuerdo que limitara sus pretensiones durante el primer semestre de este año que, trascartón, es un año electoral. En resumidas cuentas, el Centro Cívico no logró hacer extensiva la paz que pactó con el gremio de empleados públicos por el primer semestre de 2019 al gremio docente, y la UEPC podrá ahora negociar con una administración –si que quiere- más débil por encontrarse próximos los comicios en los que Unión por Córdoba buscará un nuevo mandato para Juan Schiaretti.
Esto supone una ventaja comparativa que el gremio docente buscará capitalizar intentando recuperar los puntos porcentuales que sus trabajadores perdieron frente al desbocado avance de la inflación durante el año pasado. Recuérdese que frente a un aumento del IPC del 46 por ciento, los docentes lograron una paritaria del 36 por ciento, perdiendo 10 puntos de poder adquisitivo.
En esta coyuntura, el gremio que lidera Juan Monserrat vuelve a la carga, como cada febrero, poniendo en jaque el arranque del año lectivo para demandar a la Provincia un reajuste salarial que contemple, al menos en parte, las pérdidas sufridas por sus agremiados durante 2018. Pero con el condimento especial de la cercanía de un posible conflicto docente semanas antes del próximo turno electoral.
Pero además debe considerarse la postura adoptada por Ctera a nivel nacional. La federación de segundo grado ha anunciado que si los docentes no logran acordar en todas (o buena parte) de las provincias, convocará a un paro por 48 horas.
Bajo el mando de Monserrat UEPC actúa orgánicamente y siempre adhiere a las medidas de fuerza convocadas por Ctera. Incluso habiendo rubricado acuerdos paritarios con la Provincia.
Algo así sucedió, sin ir más lejos, el año pasado. UEPC había recibido una semana antes del comienzo de las clases la oferta que luego aceptaría, pero decidió demorar su tratamiento durante algunos días para acordar, finalmente, dos días después de la fecha en que el Ministerio de Educación había fijado el inicio del ciclo lectivo.
¿El motivo? Ctera había convocado entonces a un paro por 48 horas para entorpecer el inicio de las clases y utilizarlo como un elemento de presión en la paritaria que en ese momento negociaban María Eugenia Vidal y Roberto Baradel en provincia de Buenos Aires. UEPC decidió entonces, para actuar orgánicamente, dilatar la aceptación del acuerdo con El Panal y participar de la medida de fuerza. Aunque, dicho sea de paso, las huelgas y movilizaciones del gremio docente habitualmente no cuentan con grandes porcentajes de adhesión durante estas jornadas de protesta adoptadas en solidaridad con otras jurisdicciones.



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