PJ vuelve a los “interventores”; ahora, mirando a municipio

El peronismo echó mano a una estrategia electoral que le dio resultado en los comicios del 2017 en Capital. Con el objetivo puesto en catapultar a Martín Llaryora al Palacio 6 de Julio, anunció un esquema de coordinadores por seccional que serán los encargados de ordenar el trabajo territorial.

Por Yanina Soria
ysoria@diarioalfil.com.ar

Sin necesidad de apurar el paso, el peronismo cordobés tiene decidido dilatar la oficialización de la candidatura de Martín Llaryora para la Capital hasta que su principal contrincante, Cambiemos, muestre cuáles serán sus fichas de juego.
Lógico. Para qué pondría el PJ a rodar en la cancha a su figura más taquillera (al menos, según así lo marcan los números de propios y ajenos) siendo que aún el sanfrancisqueño no tiene rival definido. El oficialismo provincial no está dispuesto a cederle esa ventaja al equipo de los amarillos.
Mientras tanto, el diputado nacional y vicegobernador en uso de licencia seguirá el mismo libreto con el que se rige hasta ahora: se mostrarán junto al gobernador Juan Schiaretti en cuánta inauguración o entrega de plan/programa se realice. Así será para afuera.
Mientras tanto, hacia adentro, la maquinaria de Unión por Córdoba (UPC) funciona a todo vapor. La posibilidad de acariciar el Palacio 6 de Julio es la zanahoria que los mueve.
Hay entusiasmo y expectativa. Sin embargo, tanto de Schiaretti como del propio Llaryora se escucha la misma arenga: trabajar para garantizar el triunfo, no hay lugar para distracciones ni mucho menos para relajarse en esta fase.
Así, el ex intendente de San Francisco cuenta con un cerrado respaldo del PJ Capital, una estructura política que viene trabajando desde varios meses en la conformación de una plataforma de gobierno municipal sólida, que sirva de base para la próxima fórmula de UPC y que vuelva a esa oferta electoral en una alternativa competente en las municipales. Pero claro, ese trabajo institucional necesariamente debe ir acompañado por un fuerte barrido territorial.
Y como una de las premisas que rigen esta etapa del peronismo cordobés es el trabajo a cosecha, manteniendo todo aquello que funciona y de resultado comprobado, el PJ resolvió desempolvar una estrategia electoral que en las legislativas del 2017 les fue efectiva.
Volvió al esquema de coordinadores para cada seccional de la ciudad con el propósito de ordenar el trabajo en el territorio y morigerar cualquier interna propia de la micro política de esos sectores que pueda desviar a la tropa del objetivo mayor. Esta especie de esquema de “interventores” se usó en las elecciones del 2017 para levantar en Capital tras el magro resultado que el peronismo cosechó en las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
De hecho, en el PJ Capital argumentan que los tres puntos más que lograron sacar en la ciudad de Córdoba en las legislativas de octubre se debieron al trabajo realizado bajo ese formato. Una receta que se repetirá ya que ahora se volvieron a nombraron coordinadores para las 14 seccionales entre los que se encuentran concejales, legisladores y ministros.
La nómina se dio a conocer el viernes pasado en una reunión del PJ Capital que tuvo lugar en la sede del partido. La idea es que estos coordinadores trabajen en sinergia con los presidentes de las seccionales ordenando el cronograma de actividades y dándole forma a lo que luego serán los comandos electorales en cada una de las seccionales. Si bien en la última experiencia el nombramiento de personas “ajenas” a los distritos generó ciertas rispideces con los caciques territoriales, ahora la cosa se dio en medio de algunas quejas pero fue mucho menos traumática.
Es que a diferencia de elecciones municipales anteriores donde “la motivación” real que tenía la dirigencia y militancia para trabajar para tal o cual candidato de UPC eran las cuatro o cinco bancas que se podían obtener en el Concejo Deliberante, esta vez el entusiasmo pasa por otro lado. La posibilidad de desembarcar en la Municipalidad de Córdoba significa contar con una estructura de entre 400 y 500 cargos políticos, un número más que motivador para despabilarse y encolumnarse detrás de la candidatura de Llaryora.

El esquema quedó conformado de la siguiente manera:

Seccional 1 y 2: Daniel Russo.
Seccional 3: Marcelo Rodio
Seccional 4: Pablo Ovejero
Seccional 5: Guillermo Kraisman
Seccional 6: Héctor Pichi Campana
Seccional 7: Victoria Flores
Seccional 8: Nicolás Piloni
Seccional 9: Sergio Scavuzzo
Seccional 10: Leonardo Limia- Sandra Trigo
Seccional 11: Omar Sereno- Gladys Nieto- “Pacha”
Seccional 12: Nadia Fernández
Seccional 13: Jorge Tuschi – Juan Rufeil
Seccional 14: Fredy Magallanes – Nilda Roldán



1 Comentario

  1. Porque Llaryora? ¿Porque? Por un capricho de Alejandra? Porque justo él? Que salvo un mandato cómo Intendente no termino nada? No tiene sustento propio es un invento de la maquinaria de Juan que maneja a con sus antojos y caprichos alguien a quienes sus partidarios le temen por estar a la sombra y amparo del mandamás

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