Progres cordobeses sellan posición anti Cambiemos

El Congreso Extraordinario del socialismo cordobés sesionará mañana. Combinarían libertad de acción en municipios con un frente anti Cambiemos a nivel provincial.

Matías Chamorro, presidente del PS Córdoba, se reunió la semana pasada con el intendente de Carlos Paz, Esteban Avilés, y el concejal cordobés, Tomás Méndez.


Los socialistas cordobeses celebrarán mañana su congreso extraordinario y comenzarán allí a dar pasos firmes el camino hacia su inserción en un frente electoral para los comicios provinciales del próximo 12 de mayo.
Con tiempo hasta el próximo 13 de marzo para oficializar su participación en algún tipo de coalición, la dirigencia del socialismo optará por seguir estudiando sus alternativas de aliados. Sin embargo, los congresales definirían mañana un límite claro: sólo acompañarán la candidatura a Gobernador que se defina como “anti Cambiemos”.
Para lograr unificar a todo el partido en dicha postura y poner en manos de sus máximos referentes la definición de las alianzas, los socialistas deberán realizar concesiones a nivel local. A nivel municipal y comunal, las filiales locales podrían decidir autónomamente su marco de alianza, facilitando los entendimientos con radicales y juecistas, ocasionales aliados del socialismo.

Entendimientos varios
La última experiencia electoral del socialismo cordobés fue en las PASO de la renovación legislativa de 2017, a las que concurrió en coalición con Libres del Sur, el Partido Intransigente y el Partido del Trabajo y del Pueblo. El frente denominado Somos apenas rozó los 16 mil votos en las Primarias Abiertas, quedándose afuera de la ronda electoral de octubre.
Los socialistas aún recuerdan aquel trago amargo, por lo que su estrategia actual se resume en dos conceptos ordenadores: identificarse como oposición a Cambiemos y garantizar la supervivencia del Partido en el entramado institucional cordobés.
Estas definiciones los han llevado a explorar dos vías posibles para hacer frente al ciclo electoral 2019. Por un lado, los socialistas se han mostrado en diálogo con otras expresiones de la progresía cordobesa, como Libres del Sur, el espacio del carlospacense Esteban Avilés o el ecléctico Movimiento ADN de Tomás Méndez.
Sin invalidar esas relaciones, algunos dirigentes del partido rojo expresan que no descartan todavía una eventual confluencia con el oficialismo provincial de Unión por Córdoba. Esta alternativa podría funcionar en consonancia con los gestos que el espacio progresista nacional viene teniendo para con Alternativa Federal, el núcleo peronista anti-k al que pertenece el gobernador Juan Schiaretti.
Con el mandatario provincial picando en punta en la mayoría de las encuestas, que lo posicionan como protagonista de una probable reelección, la confluencia con el peronismo cordobés se vuelve más interesante que la idea de una lista progresista pura. La articulación con el PJ podría abrirle puertas al socialismo tanto en la gestión provincial como en aquellas intendencias que conduce el peronismo.
Sin embargo, la jugada podría resultar incómoda para una parte de la dirigencia del interior, en donde más de una vez el socialismo confluyó con el juecismo y/o el radicalismo en gobiernos locales. Saltar de un extremo al otro del arco político provincial podría ser costoso en términos de militancia y credibilidad, aun cuando tuviesen que conformarse con sólo ocupar alguna que otra banca de la Legislatura Unicameral.
Es por ello que el socialismo aprovechará al máximo las cuatro semanas que restan para el vencimiento del plazo de conformación de alianzas, intentando ponderar sus opciones antes de tomar una decisión.
Mientras tanto, esperará también a que algunos de sus principales aliados den señales más claras en cuanto a su estrategia. Los dirigentes de Libres de Sur han mostrado sintonía reciente con el gobernador salteño Juan Manuel Urtubey, quien pretende quedarse con la candidatura presidencial de Alternativa Federal. Sin embargo, los “libres” no han puesto sobre la mesa su estrategia para la provincia.
En el caso del intendente Avilés, el carlospacense podría postularse a la Gobernación, como una forma de acceder a una banca en la Unicameral y, simultáneamente, ayudar a Schiaretti a obtener su reelección. Eso interpretó, al menos, el precandidato radical Ramón Mestre en días recientes.
El periodista y concejal Méndez es otra carta del progresismo, pero que recientemente admitió la posibilidad de ceder su centralidad partidaria a otra figura que pudiese garantizar el mismo caudal electoral.
Esta incertidumbre potenció las dudas alrededor de la reciente foto entre Avilés, Méndez y el socialista Chamorro, sobre la que muchos dirigentes cordobeses se permitieron especular sobre si se trató del embrión de un proyecto común e independiente, o la antesala de un ingreso conjunto a las huestes de Unión por Córdoba.



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