No de nuevo, Morales

El gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, volvió a poner en el centro de la escena el debate de la reciprocidad en la atención médica tras quejarse por la actitud de Bolivia ante ese tema.

Por Javier Boher
javiboher@gmail.com

Buen día, amigo lector. Que cosa terrible lo rápido que pasa el tiempo. Ya se terminó enero, pasaron los festivales más importantes y de a poco volvemos a la normalidad. Eso sí, aunque los días vuelen, algunas veces parece lo mismo de siempre (como en el día de la marmota, que justo fue este sábado).
Esta semana volvió a haber polémica entre los Morales del norte (cuál es el bueno y cuál el malo corre por cuenta de cada uno). Entre Jujuy y Bolivia volvió a saltar el chispazo y se desconocieron de nuevo, aunque tienen más cosas en común que porteños y uruguayos.
Como es año electoral (y Jujuy es una isla oficialista en medio del desierto peronista del norte) cualquier cosa que le permita al Morales de acá polemizar con el Morales de allá va a ser más usada que conservadora en las sierras. El tema es qué arena se elige para pelear.
Esta vez fue porque un jujeño se accidentó en Bolivia y le cobraron hasta el papel higiénico (juro que esto no es invento mío, el Morales de acá mostró las facturas). Obviamente que el gobernador de Jujuy se puso más en víctima que huerfanito de novela infantil y salió a pegarle a los vecinos de arriba por su falta de reciprocidad.
No hay dudas de que por un lado tiene razón. Es lógico que si vos le das Coca-Cola a tus invitados, lo mínimo que esperás es que cuando vas de visita no te cobren hasta los cubiertos. Es una cuestión lógica pedir que le den el jabón de tocador cuando acá les dan hasta las prótesis incluso si no son residentes.
Ojo, que yo acá no me pongo como los trumpistas criollos que quieren hacer un muro contra los países limítrofes, meter presos a los extranjeros y hacer un apartheid en escuelas, hospitales, colectivos y demás. Pero ese es el riesgo de poner este tema en el medio del debate.
Como buen descendiente de inmigrantes estoy convencido que el problema no son los de afuera. Eso sí, la sobreactuación de hipersensibilidad de unos y otros de los que tenemos acá adentro nos deja en el mismo lugar de siempre, con los gobernantes haciendo la plancha esperando que todo cambie mágicamente.
Los fanáticos de la patria grande, Juana Azurduy y los rituales de la pachamama que viven en las grandes urbes y se atienden con prepagas caras en hospitales privados están convencidos que la salud tiene que ser gratuita y para todos. Los millennials ejecutivos con aires de CEO de multinacional están convencidos que todo tiene que ser privado y que el que no pueda pagar se muera de una infección en una muela, aunque después compartan fotos en redes si un médico de hospital público salva a un extranjero del primer mundo.
La cosa sobre qué hay que hacer hay que dejársela a los especialistas en medicina. Yo sólo le digo que si acá se hiciera un seguro universal de salud (en el que las obras sociales no sean un gran choreo de los sindicatos para que sus directivos se vayan de vacaciones por el caribe mientras los afiliados tienen que hacer autorizar hasta una consulta por gases) ya de arranque los no residentes tendrían que poner la tutuca cada vez que se hacen atender.
Y ahí si podríamos empezar a hablar de reciprocidad con los que se aprovechan de que acá somos tan brutos de creer que todo lo que da el Estado es gratis, como si después no tuviésemos que pagar impuestos hasta cuando compramos un paquete de yerba para almorzar mate los últimos días del mes.
No lo dude, amigo lector, que imponer este tema es un riesgo. Cuando los que llevan adelante la estrategia de campaña tienen menos escrúpulos que vendedor de autos usados, ahí la cosa se pone brava. Porque si deben predicar el odio, van a terminar venerando a la diosa Kali como los de turbante en Indiana Jones (esa en la que le sacan el corazón antes de meterlo al pozo con lava).
No importa si la intención del Morales de este lado es ahorrarse algunas monedas por mes y hacer un poco de populismo berreta con la defensa de nuestros recursos frente a los saqueadores de afuera: a eso te lo agarra un nacionalista trasnochado y te arma menudo lío.
Ya le digo, lo que propone el Morales nuestro es un arma de doble filo en un año que pinta más complicado que jugar al jenga en moto. Con una oposición desperdigada, una izquierda enojada y una derecha desencantada, ese consenso democrático y medianamente liberal que lleva tantos años ordenando el juego corre riesgo de que lo ataquen con fuerza. Y ahí si, nos guste o no, lo vamos a terminar pagando todos.



1 Comentario

  1. Muy bueno Don Boher, estamos en campaña. Pero lo cierto que no solo Bolivia tenés que pagar por la salud, si no es en la mayoría de los países de nuestra zona Americana. De hay lo excelente de nuestro pais en salud y educación gratuita, en todos gobiernos que han pasado nunca hubo ningún problema, ahora buen es cierto que en otras pampas los hay con gratuidad y sin, y siguen siendo países de primera. El problema es que se mira lo que dicen y no lo que hacen algunos países y también los problemas que tienen esos países., los guetos, los inmigrantes usado, la educación por puntaje de establecimientos si no se privatizan, etc, la derecha siempre esgrimió que el estado solo debe dedicarse a la salud, educación, justicia, maravilloso, ni una cosa ni otra busquemos el equilibro, Bolsonaro acaba de decir que la educación debe ser para la elite Brasileña. Me acuerdo de otro ejemplo, verificado, te acordas que tiempos aquellos, no chascarrillo, la seguridad que verifico la valija de Antonino Wilson en Estima con gruesos billetes, no me acuerdo como se llamaba Tumpok algo así la security fem, luego fue llamada por la justicia de los EE.UU ??? Cuando llega le hacen mil ofrecimientos, cuando se retira habla con la prensa y dice con énfasis de potra salvaje de la patagonia, yo vine aquí por que me llamaron, no vine por trabajo, no quiero la ciudadanía ni ser pornstart ni nada les agradezco, gracias, que que irme. Todavía me acuerdo el dinero lo compra todo, ella dijo que no volvió a su pais, si no hubiera tenido educación tal vez la historia hubiese sido otro. Por es importante la educación. Otra en los países de primer mundo nadie protesta, arde Paris. Hoy tenemos toda la comunicación y hechos de lo que pasa en nuestro mundo. Si ya se me fui del tema , me hiciste abrir mi cabeza. Gracias chamigo.

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