En Instituto, armemos juntos al equipo

El presidente de “La Gloria” Gastón Defagot convocó a la oposición a sumarse a la conformación del próximo plantel, teniendo en cuenta que en setiembre habría elecciones, según manifestó.

Por Federico Jelic

“Todos unidos triunfaremos”, parece ser por lo bajo el lema de unidad general que propone el presidente de Instituto, Gastón Defagot. Un lema peronista y unificador, de concordia, de reconciliación, en tiempos políticos álgidos y transitando un año electoral en Alta Córdoba, todavía con sueños de ascenso a Primera latentes. El proyecto deportivo no está cerca hoy de ese objetivo, generando algunas internas o diferencias.
Resulta que a todos les sorprendió la noticia de que las elecciones en la entidad van a celebrarse en agosto aproximadamente, según manifestó el mandatario albirrojo en la charla abierta con los socios. Es que la oposición entiende que no sería viable institucionalmente, ya que al plantel de la próxima temporada lo armaría la comisión en curso, y en caso de perder en las urnas, le quedaría a la nueva conducción un equipo que ellos no formaron, ni deportiva ni presupuestariamente. Entonces Defagot, atento a este incidente, lanzó al soberano la intención de que al próximo plantel, sea en la B Nacional o en Primera, sea conformado por los socios de ambos costados políticos, sin distinciones.
¿Se podrá llevar a cabo? ¿Oficialismo y oposición armando juntos una plantilla, pretemporada, un proyecto, para después disputarse el poder en las urnas, dos meses después?
Suena raro y hasta poco imaginable pero al menos, ese fue el deseo en voz alta de la dirigencia, que transita sus últimos meses de gestión hasta el escrutinio. ¿Se podrá? ¿O será esta la forma delicada de Defagot y su gobierno de apuntar a la reelección, que tanto tiempo habían negado y ocultado ante cada consulta?
Vamos a poner en contexto la situación. El hombre fuerte del Ejecutivo en Instituto, Gastón Defagot, dejó constancia en aquella convocatoria popular para dialogar e intercambiar ideas con el socio en la sede, que el llamado a elecciones para renovación (o ratificación) de autoridades sería para agosto o septiembre. El criterio se basa en los principios estatutarios, donde indica taxativamente que a los comicios deben convocarse después de terminar con presentar el tercer ejercicio contable de la gestión, con el balance y memoria aprobado por la Asamblea General Ordinaria.
Es decir, equivalente con años anteriores, sin contar la última que se aprobó en 20 minutos de manera express (recordemos que fue en la previa de la final de Instituto ante Franca de Brasil, por la Liga Sudamericana de Básquetbol) en diciembre pasado, el balance se celebra casi al inicio de la temporada venidera. Y entonces, para abarcar el período de 2018 a 2019, recién se podría tratar después de la segunda mitad del año.
Claro está, muchos socios de sectores no afines pusieron el grito en el cielo. ¿Cómo es eso de que una comisión arme el plantel y el presupuesto para que después si gana otra fuerza política, administren lo que no armaron?
La polémica se suscita porque tiempo atrás, no hace tanto, Defagot anunciaba elecciones en marzo para entregar el mando en mayo, coincidiendo con su asunción en 2016. Y que siempre dijo que no se presentaría a prorrogar segundo mandato, acusando desgaste y cansancio general en la política del club. Ahora el discurso es otro.

Tirar para el mismo
“La verdad es que no nos hemos puesto a pensar en ese tema. Nosotros vinimos a hacer un trabajo que medianamente lo hemos hecho. La idea era consolidar al club y tener una base firme para el futuro. Yo creo que a eso lo hemos logrado. Institucionalmente estamos fuertes”, comentó Defagot en Mundo D, ante la consulta de una posible renovación de su mandato en las urnas. Lo que sí defendió discursivamente fueron la fechas de los comicios, donde muchos esperaban en marzo o abril de este año, se prologó casi cinco meses más de las expectativas iniciales.
“Tenemos que tenerlas (a las elecciones) después de concretar el tercer balance, que termina en junio. Nosotros trabajaremos hasta los últimos días de ese mes tratando de terminar nuestro trabajo con el balance listo. Luego haremos las presentaciones correspondientes y la asamblea que valide ese ejercicio. Y ahí poner fecha de elecciones”, contestó.
Sobre la cuestión paradójica en un posible escenario donde el oficialismo sea responsable del armado del plantel y después la oposición llegue a ganar en la voluntad de los socios, respondió con una invitación no muy frecuente en el mundo del fútbol. “Nosotros pensábamos que a lo mejor podríamos entre todos los que participen en las próximas elecciones armar juntos los planteles para lo que vendrá. En mayo termina el campeonato y deberíamos armar tanto el equipo de básquet como el de fútbol”.
Vale aclarar que ya hubo una circunstancia similar en Alta Córdoba con ese antecedente. Fue cuando se impuso Juan Carlos Barrera en las urnas en 2008, imponiéndose sobre la lista oficial del Núcleo “Juan Laserre” con Juan de Dios Castro a la cabeza, donde el equipo fue conformado por el oficialismo y al mes tuvieron que cambiar las autoridades. De hecho el DT en ese momento, Jorge Ghiso, había tenido una intensa participación política en favor de los dirigentes al mando, argumentando su posible renuncia en caso de que no continúen en el poder. Finalmente hubo acuerdo y Ghiso continuó en su cargo hasta el final de temporada, con Barrera como presidente.
De todas formas, este llamado a la unidad, a tirar todos para adelante, parece ser de un mundo utópico, en una sociedad competitiva como la actual. Nadie imagina a ciencia cierta esas reuniones, Defagot debatiendo con Carlos Giusti, Ricardo Morellato, Tomás Roqué o el mismo Leonardo Limia. Hablaría de una madurez institucional importante, pero esto no ocurre no solo en Instituto sino en ningún club de Córdoba y quizás del país. Más allá de la buena intención del presidente, no parece viable y hasta algunos sospechan de lo genuino de ese mensaje.
Por lo pronto, sea la actual comisión o la oposición, después de mitad de año deben abonar la primera cuota del concurso preventivo, por un total de tres millones de pesos, para después continuar con ese plan de pagos hasta licuar el pasivo. Mientras tanto, el oficialismo se reagrupa, Defagot no negó esta vez su posibilidad de reelección, y seguramente acompañado por Roberto Castoldi, Daniel y Atilio Pedraglio (a pesar de algunas diferencias), más Mario y Juan Manuel Cavagliatto, apostarán por la continuidad de este proceso.



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