UPC cierra candidatura única en Capital

Si bien el precandidato delasotista, Daniel Passerini, ratificó su intención de competir por el Palacio 6 de Julio, en los despachos oficiales ya hablan de “negociación cerrada” con cada uno de los actores capitalinos del PJ. La declinación de Miguel Siciliano comenzó a cerrar el círculo.

Primero, fue el secretario de Transporte de la Provincia y precandidato a intendente por Unión por Córdoba (UPC), Gabriel Bermúdez, quien empujó la fila de piezas de Dominó. A inicios de la semana ofi cializó que declinaba su propósito de competir por el gobierno de la ciudad y hoy integra los equipos de Martín Llaryora, elque-mejor-mide, como repiten a coro dirigentes del PJ. Después, la diputada y esposa del gobernador Juan Schiaretti, Alejandra Vigo, lideró el pasado lunes un nuevo encuentro del Instituto para el Desarrollo de Políticas Estratégicas “Diseñando Ciudad”. En ese contexto, anunció que pondrá a disposición del sanfrancisqueño las herramientas e ideas que genere el espacio que dirige. La responsable, en la práctica, del peronismo de la ciudad envió una señal clara que profundizó el efecto.
Al día siguiente, el presidente de la Fundación Pensando Córdoba, Miguel Siciliano, anunció que postergará su deseo de gobernar un bastión por décadas hostil a su partido. Con un encendido discurso, confirmó que integrará la escudería del candidato a intendente que eligió Schiaretti para tratar de hacer un tiro doble el domingo 12 de mayo. “Hemos decidido sumarnos a un proyecto y a un equipo de ciudad, un proyecto que encabeza Martín Llaryora. Entendemos que la ciudad necesita orden y gestión, necesita trabajo en equipo”, una expresión que pretende mostrar –hoy- todo lo que Cambiemos no tiene: consenso. “Los dirigentes políticos siempre dicen que lo mejor son los proyectos y no las personas. Pero cuando hay que hablar de personas, siempre nos ponemos antes que los proyectos. Necesitamos que se gestione con un plan. Estamos obligados a sumarnos a una idea que puede cambiar esta ciudad”, continuó en una entrevista brindada a El Show de la Mañana. Seguidamente, refirió al que parece ser el tópico de la campaña oficialista que se viene: “Los dirigentes políticos no deben pelearse más, la gente necesita que trabajemos en equipo: Provincia y Municipalidad. Si generamos la unidad, tenemos chances de formar un equipo porque Martín va a generar eso, y esto beneficia a la gente”. Lo cierto es que aún Llaryora no es el candidato del consenso. En concreto, no ha oficializado su pretensión por más que esta formalidad ya asome innecesaria y, aún, el delasotista Daniel Passerini es la última pieza que falta caer. Otro tema es la díscola Olga Riutort que, como dicen los peronistas orgánicos, la exconcejala no forma parte del espacio. Desde el entorno del médico insisten: “Por ahora Passerini continúa expectante de su situación, trabajando en un proyecto para la ciudad y dialogando con diferentes sectores políticos y sociales para lograr los mejores acuerdos”. Remarcan que “aún hay una fecha oficial de presentación de listas para internas (8 de febrero) y tampoco está oficializada ninguna candidatura por parte del partido así que, por ahora, mantendrá su postura”. Sin dudas, en su exposición, Siciliano trató de apurar lo que en las canteras de UPC ya venden como una “negociación cerrada”. “UPC tiene muy buenos precandidatos, la idea es que todos generemos un gran proyecto para esta ciudad. Córdoba necesita un intendente. Los dirigentes tenemos que estar a la altura de las circunstancias”, reclamó el yerno de Riutort. El movimiento de pinza para cerrar Capital está en marcha. Como sea, influyentes fuentes de El Panal insisten en que Passerini no tiene otra opción más que coronar el proceso de unidad. La concejala Natalia de la Sota acordó con Schiaretti su salto a la Legislatura provincial y, según trascendió, el ex Ministro de Desarrollo Social reemplazaría a Llaryora en la Cámara de Diputados, aunque, su declinación municipal podría ser compensada con un cargo en el Ejecutivo provincial. Caso Riutort El diálogo entre funcionarios schiarettistas y la exesposa de De la Sota es frecuente. Pero lo cierto es que la creadora del Consejo de la Mujer reclama el escaparate de la boleta. Confiados en las encuestas, los emisarios intentan persuadir a Riutort con la posición que exhibe Llaryora para que la avezada dirigente entienda que, con suerte, debería conformase con una banca en el Concejo. Un lugar en el gabinete, la oferta oficial que reposa sobre su mesa.