Clásicos en paz, misión cumplida para la Agencia

El presidente de la Agencia Córdoba Deportes, Medardo Ligorria, festejó internamente que en el Mario Kempes se pudieran jugar los dos clásicos más fuertes de la provincia, sin incidentes.

Por Federico Jelic

Final feliz, con palabras alegóricas triunfantes al término del segundo clásico, agradecimientos, banderas de paz y abrazos pacificadores. Sin estridencias, sin inconvenientes, con apenas algunos detalles típicos de los riesgos que cada clásico presenta, desde la Agencia Córdoba Deportes, por un momento al menos, respiran aliviados. La organización de los clásicos cordobeses en el estadio Mario Kempes no dejó saldos en materia de seguridad, ya que Talleres-Belgrano e Instituto-Racing se desarrollaron con normalidad, a pesar de los temores preliminares en un contexto de violencia permanente aunque en Córdoba no han aparecido nuevos episodios que lamentar.
Y desde Casa de Gobierno también se felicitan, porque la intención no era solamente un acto propagandístico de logística, que ya se hizo habitual en cada edición veraniega, un poco por presión y otro para darle actividad al principal recinto del deporte cordobés, en una fecha que siempre sufre cuestionamientos por el estado del campo de juego. En esa batalla, también puede sentirse con conformidad.
De todas maneras, quedan eventos por resolver, como la organización del Córdoba Open, que coincide con la Superliga y el partido de Talleres contra Sao Paulo en Copa Libertadores de América. Pero, de todas formas, se pudo pasar un verano en paz después de tantos nubarrones no solo climáticos, sino también políticos y económicos.

Clásicos sin agresiones
Al final de cuentas no pasó nada a mayores. El Talleres- Belgrano no trajo consecuencias y apenas hubo tres detenidos, más allá de las amenazas preexistentes. Desde la policía de Córdoba, junto a la Agencia Córdoba Deportes, trabajaron a la par sabiendo que un paso en falso podría ser un enemigo político para la gestión de ambos. Incluso desde el operativo de seguridad, a pesar de contar con las herramientas del sistema de “Tribuna Segura”, aplicaron un innovador método de detección, con la identificación mediante el enfoque del rostro de los individuos. Novedoso y tecnológico. Y a pesar de que hubo algunos incidentes menores, como un intercambio de proyectiles cerca de la platea, nada hizo temblar la armonía general.
Instituto–Racing tampoco trajo fuertes dolores de cabeza. Es decir, en dos partidos, en 72 horas concurrieron al Kempes más de 50 mil espectadores, sin episodios para lamentar, siendo esa la bandera que levantan desde los organigramas de seguridad.
Y la Agencia sacó chapa porque además el tan problemático césped del perímetro principal del deporte cordobés lució en óptimas condiciones. En muchas ocasiones, el pasto del Kempes fue verdugo de las anteriores conducciones, como pasó con Oscar Dertycia, por ejemplo.
Entonces, en medio de un año electoral, con los escrutinios en mayo, estaba claro que nadie iba a exponerse a un error que pudiera motivar que rueden sus cabezas, de manera justificada. Entonces, extremaron las medidas y las responsabilidades, para que nada quede librado al azar. Y mucho menos después de haber hecho buena letra después del clásico pasado, con dos hinchadas, de manera oficial por Superliga. Los fantasmas de la trágica muerte de Emanuel Balbo siguen repercutiendo en todos los pasillos del ex Chateau Carreras. Finalmente, el operativo aprobó con creces, por eso las auto felicitaciones de Ligorria con su gente y también con la policía.
Ahora, sin descanso, llega otro desafío: es con el Córdoba Open, certamen de Tenis internacional ATP, que por temas de agenda tendrá un día de coincidencia con Talleres y su duelo de Copa Libertadores, el miércoles 6 de febrero. Está claro que, con las obras del anillo de avenida Circunvalación, inevitablemente habrá tráfico pesado y caminos intransitables, de un lugar a otro. Las demoras serán insoportables y ante eso no hay antídoto. Igual, es un motivo de orgullo. ¿Desde hace cuánto que no hay dos certámenes de primer nivel en el Mario Kempes el mismo día, y de carácter internacional? Córdoba en eso puede sacar pecho.

Dirigencia tranquila
Al menos Medardo Ligorria tuvo una Navidad tranquila y un comienzo de 2019 más armónico que otra ocasiones. No dejó flancos abiertos desde la gestión, con el césped del Kempes en condiciones y con los clásicos disputados sin incidentes de ningún tipo. Y de esa forma, de alguna manera, aleja más los rumores de su posible remoción, que fueron abundantes durante todo el 2018. En ese lapso, el “Lomo” tuvo que salir a desmentir esas versiones que, sin duda, nacieron del mismo seno del Panal, con algún descontento quizás o en marco de una interna política, siempre activa en estos tiempos.
De hecho, hubo nombres en danza, como el de Sergio Flores, director de Deportes de la Secretaría de Equidad y Promoción y Empleo. Su apellido sonó con fuerza en el último tramo del año, aunque también algunos por lo bajo señalaban a Mariano Reutemman, vocal de la Agencia, como un posible sucesor. De todas maneras, Ligorria hoy pasea con más confianza por los pasillos del Kempes y del organismo del deporte provincial, porque después de estos últimos actos positivos, se fortalece, en medio de todos los trascendidos que hablaban de su inminente dimisión. Más allá de que todo esto es influencias y política, justamente en un año eleccionario, nadie quiere pisar en falso. En eso, Ligorria al menos por el momento, fue cauteloso y salió airoso. Y el emotivo mensaje que prodigó después del triunfo 2 a 0 de Instituto sobre Racing se interpretó de esa forma, como una arenga, como una proclama propia, felicitando a los organizadores y al público también, por su buen comportamiento. Pero su conformidad fue tan grande que no entraba en el Mario Kempes.



Dejar respuesta