Lo fácil es cada vez más complicado: bajar la inflación

Coinciden los economistas en que llevará varios años domar los precios. El dólar bajó fuerte esta semana; sin admitir un nuevo atraso cambiario el Gobierno tampoco abriría la puerta a un salto.

Por Gabriela Origlia

Cada vez que aparecen número s de la inflación los sectores más críticos del Gobierno sacan a luz el video de Mauricio Macri en campaña sonriente y diciendo que bajar la inflación era “fácil “.Esta semana que terminó el propio Fondo Monetario Internacional (FMI) admitió que l esteo ño los precios subirán más de lo proyectado.
En el Gobierno directamente abandonaron los pronósticos; después de las fracasadas metas inflacionarias y de las estimacio es varias veces superadas, el ministro Nicolás Dujovne optó por la frase “será más baja” que en 2018; sin cifras. El dígito con el que soñaba Macri al asumir quedó muy lejos.
Incluso los economistas más optimistas entienden que bajar la inflación llevará varios años; ni siquiera el tiempo arriesgan.
Guido Sandleris, presidente del Banco Centrall, y su segundo, Gustavo Cañonero lo dijeron en Davos frente al mundo económico.
Para este año la mayoría de los cálculos están en torno al 30% anual ; en esa línea también se presentan las perspectivas empresarias. El 48,6% del 2018 dejó un piso alto.
Hay quienes interpretan que hasta que no se logre equilibrio fiscal (no sólo primario) la batalla se mantendrá despareja y la inflación alta.
El FMI dará su nueva proyección después de la tercera revisión del acuerdo con Argentina; ya adelantó que mantiene su expectativa de caída de la actividad para este año (entre 1,2% y 1,9%) y alertó que un “cambio de rumbo político” podría perjudicar al país.
Nunca se sabe cuánto suma o resta el Fondo haciendo campaña. Es claro que la hará por Macri.
La baja del riesgo país en los últimos días es interpretado por algunos analistas como el resultado de una Cristina Fernández con menos posibilidades electorales. Como Argentina es ciclotímica no faltará quien, si sube esta semana, mencione que es por la encuesta de Poliarquía que marca una caída de la imagen de Macri en enero.
El dólar es el otro tema omnipresente en la agenda económica nacional; esta vuelta porque baja. La semana cerró con una caída de 63 centavos, está bajó la línea de intervención del Central y en lo que va de enero el Banco compró ya U$S390 millones pero aún así no subió.
Cañonero aclaró que no se apresurarán a emitir pesos para comprar reservas y que la tasa seguirá todavía alta.
Todo indica que sin que regrese el atraso cambiario el Gobierno tampoco permitirá un alza importante porque volvería a empujar los precios y a quitar chances de recuperación salarial.
En el primer semestre se espera que los ingresos le ganen a la inflación pero el consumo no repuntará. Si hay una mejora será en la última parte del año. Los primeros meses registrarán alzas de los servicios regulados y no habrá sobrante de ingresos para otros gastos.
Las expectativas en los primeros meses están en lo que deje la cosecha gruesa y en las exportaciones; con todo sin una mejora del consumo, no alcanzan a impulsar toda la actividad.