Juego aislado de Baldassi sube riesgo de fractura PRO

Si el precandidato amarillo insiste en prescindir del espacio y aliarse a su par radical, Mario Negri, de manera unilateral, aumentan las posibilidades que el macrismo se divida. “Si quiere ser sólo candidato de una interna esa es ya una decisión personal”, advierten los orgánicos.

Por Yanina Passero
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Serán días decisivos. Los aliados de Cambiemos, en especial sus precandidatos, no dudan de que la alianza es la herramienta excluyente para medirse con Unión por Córdoba en las elecciones provincial y municipal de Córdoba, el 12 de mayo.
En cada incursión por el interior, los dirigentes expectables de la UCR, PRO, Frente Cívico y Coalición Cívica, realizan una apología de las potencialidades de la entente, aunque, puertas adentro, ninguno desconoce que la interna del 17 de marzo es, ya, la única vía que se presenta para resolver los incordios internos por las fórmulas y lugares en las listas ejecutivas y legislativas.
De todas maneras, esta semana promediará con una maratón de reuniones entre los presidentes partidarios para “corregir” y firmar el reglamento que, dicen desde PRO, ya no promete sorpresas. La aplicación de las encuestas de opinión será la vedette del debate porque los precandidatos deben expresar la voluntad de someterse a su veredicto, pese a que no determinará enteramente la decisión, sino que se cruzará con otras variables.
Como sea, esta semana la discusión podría quedar zanjada, incluso desde el macrismo ya adelantan que no tardarán en inscribir en la Justicia su pertenencia a la alianza que a nivel nacional lidera el presidente Mauricio Macri.
“Fuera de la formalidad, ante la inflexibilidad y falta de consenso entre los candidatos, es muy posible la interna finalmente”, reconocía a este medio una influyente fuente de Cambiemos, con diálogo directo con los popes de la Casa Rosada.
Si el consenso no asoma, como parece, la pregunta inevitable es si el PRO orgánico va a potenciar sus esfuerzos para imponer a un hombre amarillo. Cabe recordar que, el año pasado, el presidente de la fuerza, Darío Capitani, y el operador Nicolás Massot, presentaron en sociedad al diputado Héctor Baldassi como el precandidato a gobernador del macrismo cordobés. La noticia, sin duda, sorprendió en los dos extremos. Por el lado de la dirigencia orgánica, porque, pese a la incursiones exitosas en las urnas del árbitro, lo alejó de la vida interna del partido; y, por el lado del famoso, porque devolvió el destrato con munición gruesa, en cuanto tuvo oportunidad.
Las partes decidieron tragarse el sapo, pero la puesta en escena no duró mucho. Baldassi, coherente con su estilo, no participó de ningún evento partidario. El PRO, también natural a su lógica, continuó con las tratativas con los aliados. Hace poco, la foto del excompañero de fórmula de Oscar Aguad en 2011 con el actual precandidato radical a la gobernación, Mario Negri, y las negociaciones del macrismo orgánico con su oponente, Ramón Mestre, confirmaron que hay altas chances que el espacio que fundó el mandatario nacional en la Capital Federal concurra dividido a la interna de marzo o, de evitarse, negocie ya sin ataduras que es lo mejor para el staff del partido con sede en la vieja casona de la Ucedé.
En la fuerza lamentan la situación. Admiten que intentaron persuadir a Baldassi de expresar presuntas afinidades cuando, en realidad, la negociación está verde. Lo cierto es que el diputado no sorprende, tampoco, con su elección. Con Negri, no sólo comparte su labor diaria en el Congreso de la Nación, sino que respetan el manual de un dirigente de Cambiemos, tal cual está redactado por el jefe de Gabinete de Macri, Marcos Peña, y su asesor estrella, el ecuatoriano Jaime Durán Barba.
Es altamente probable, asimismo, que el PRO coincida más con Negri que con Mestre, el resistido. Pero lo cierto es que el titular del Palacio 6 de Julio tiene lo que el macrismo local quiere desde hace tiempo: el gobierno de la ciudad. Se da por descontado que el líder de Confluencia utilizará la lista municipal como moneda de cambio por apoyo en la intentona provincial. Y los amarillos apuntaron sus cañones a ese objetivo.
Ahora bien, la candidatura de Baldassi –tomando la foto actual- pierde la posibilidad de ser “el candidato a gobernador o a vice del consenso”, a decir las mismas fuentes amarillas. “Se desinfla su posibilidad, pero si quiere ser sólo candidato de una interna esa es una decisión personal”, admiten. Y anticipan: es probable que “haya otros actores” que jueguen para otro lado.