Lejos del consenso, los K no descartan internas ni encuestas

Sin poder cerrar aún una fórmula para la competencia provincial, algunos sectores comenzaron a presionar para fijar alguna herramienta de selección de candidatos.



A escasos dos meses y medios del cierre de listas para competir en las provinciales el 12 de mayo, el kirchnerismo cordobés sigue aún sin encontrar un horizonte político claro.
¿Habrá finalmente en Córdoba una boleta que tribute a Cristina Fernández de Kirchner?, ¿se presentarán en alianza con otros sectores como el peronismo, por ejemplo?, ¿o será una oferta electoral de puro ADN K?. ¿Lograrán un candidato por consenso?, ¿cuál será sino la herramienta de selección de la fórmula?, ¿y el resto de los casilleros cómo se completa?
Esas son, por ahora, sólo algunas de las preguntas sin respuestas que agitan la interna en el espacio cristinista cordobés; un cuadro de situación bastante complejo de cara al año electoral que comienza.
El adelantamiento de la fecha en manos del gobernador Juan Schiaretti sacudió el tablero en la oposición que rápidamente debió -o debería- reaccionar y acelerar procesos definitorios para subirse de manera competitiva a la carrera. Cambiemos, el principal adversario que tendrá Unión por Córdoba, aún con diferencias internas que parecieran irreconciliables, intenta mostrarse encaminado. Al menos hay un día acordado para celebrar las internas si es que no se llega a un consenso político antes.
Nada de eso ocurre en Unidad Ciudadana donde el principal problema sigue siendo la falta de una conducción clara que marque el pulso político y fije la dirección.
Intramuros, la tercera fuerza de la provincia, no logra siquiera definir cuál será el objetivo a perseguir en este 2019. Por ahora, el colectivo se comporta más bien como un conjunto de células cada una siguiendo su propio ritmo y su propia hoja de ruta. Es por eso que el juego de presiones internas ya comenzó y hay premura en ciertos sectores, para tallar cuanto antes las postulaciones. Confían en que, más allá de los nombres que se definan, la marca que representa a la ex presidenta en Córdoba, tiene un núcleo duro de votantes que, sumado a algunos desencantados, alcanzaría para hacer una buena performance en Córdoba y terciar en la pulseada entre el peronismo y Cambiemos.
Mientras todo indica que la pretensión de ciertos actores de acordar con Unión por Córdoba se debilita y gana terreno la idea de ir con una propuesta propia, hay acuerdo entre algunos de los partidos como el Frente Grande, Partido Solidario (PSol) y Nuevo Encuentro para acelerar los tiempos. Instan a que no más allá del 20 de enero Unidad Ciudadana Córdoba (UC) lance los nombres de los mejores exponentes que piensa poner en la cancha para jugar en mayo. Cómo desde Buenos Aires no se impartieron todavía reglas claras para la provincia mediterránea, los cristinistas locales saben que deberán salir solos del barro. Eso implica buscar candidatos por consenso y el desafío de armar listas que contengan a todas las expresiones del universo K. Si el acuerdo político es la vía, la exigencia será entonces que quien encabece abra el juego y que del segundo renglón para abajo haya lugar para todos. Incluso, flexibilidad por si el espacio se amplía o suma nuevos aliados.
El titular del PSol, Eduardo Fernández, dijo que la idea de su sector es que haya unidad y acuerdo sobre los nombres de los candidatos pero no descartó, que si eso no es posible, el espacio se debata en una interna o elija alguna otra herramienta de selección como por ejemplo, las encuestas. Una moción que es respaldada desde otros sectores también. Fernández, dijo que la militancia está exigiendo garantías de representación en lugares expectables para terminar con los personalismos y asegurar una construcción política también desde el ámbito legislativo. La expectativa real, claro, a partir de la doble candidatura impuesta por Schiaretti, es consustanciar la fuerza política también a través del bloque parlamentario. Pero la experiencia reciente demuestra que de los ocho legisladores que Córdoba Podemos logró en la Unicameral en el 2015, sólo cuatro aún permanecen dentro del espacio mientras que el resto, que entró por el kirchnerismo, se refugió en otras fuerzas políticas.
Lo cierto es que en la grilla de (auto) anotados rumbo a las provinciales está el actual diputado Pablo Carro que sigue sin poder ser la síntesis de todos los sectores por lo que no cuenta con un cerrado respaldo; también el legislador Martín Fresneda quien manifestó su intención de buscar un entendimiento con el gobierno de Unión por Córdoba; y hasta el propio Fernández quien, ya avisó, que desde el PSol están decididos a jugar como sea en mayo.
Por otro lado, comenzó a sonar un nuevo nombre dentro de ese lote, el de la diputada Gabriela Estévez. Algunas de las organizaciones políticas que son parte de UC, entre ellas el Colectivo Más Democracia por ejemplo, ya impulsan su candidatura a la gobernación y verían con buenos ojos que la ex funcionaria nacional sea la representante del espacio en la carrera provincial.
Todos coinciden que la prioridad es mantener y fortalecer Unidad Ciudadana, pero nadie se anima a sentenciar hoy que ese será finalmente el ducto electoral ya que si no hay acuerdo, son varias las amenazas de armar estructuras paralelas.



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