Efecto recesión: Córdoba cerró con caída en términos reales de la recaudación de Ingresos Brutos

Si se descuenta la inflación, la recaudación de diciembre fue un 10% más baja que igual mes del año anterior. Ese mes los provinciales bajaron 12,8% y los nacionales, 8%.



La recaudación total de diciembre en Córdoba fue de $14.632 millones, lo que significa un crecimiento nominal del 32% respecto al mismo mes de 2017. Si se descuenta la inflación, considerando a tal fin el Índice de Precios al Consumidor de la Provincia de Córdoba, la recaudación de diciembre fue un 10% más baja que igual mes del año anterior.
Desagregando los recursos según su origen, los provinciales registraron una caída del 12,8% y los de origen nacional del 8,3% con respecto a diciembre de 2017. La diferencia obedece a que si bien aumentaron los niveles de cumplimiento gracias a las mejoras en la administración tributaria provincial esto no alcanzó a compensar la baja de impuestos aplicada en el ejercicio 2018.
En el acumulado anual los recursos de origen provincial muestran un crecimiento nominal de 31,5% y, teniendo en cuenta la inflación promedio del periodo considerado (34,1%), esa variación implica una caída en términos reales del 2%. Por el lado de los recursos nacionales, el crecimiento nominal interanual fue del 36,6%, superior a la inflación, por lo que el aumento real fue del 1,8%.
En ambos tipos de recursos se advierte una importante desaceleración en el incremento interanual de la recaudación acumulada respecto a las alzas registradas en meses anteriores.
En diciembre, los ingresos provenientes de Ingresos Brutos –que representaron el 77% del total de recursos de origen provincial–, registraron un incremento nominal del 28,7%, lo que en términos reales implica una caída del 12,2% respecto al mismo mes del 2017.
Los Impuestos Patrimoniales crecieron un 43,3% en términos nominales (Inmobiliario 46,2% y Automotor 35,0%), lo que implica una caída del 2,2% en términos reales. Estas variaciones interanuales superan al crecimiento nominal del impuesto determinado a comienzo del año 2018 (36% y 12%, respectivamente), en base a la inflación pasada (2017). Estos recursos representaron el 8% del total de recursos de origen provincial en el mes de diciembre.
Por su parte, el Impuesto de Sellos registró una variación nominal interanual del 17,8%, lo que en términos reales implica una caída del 19,6%; si bien impacta en su dinámica el menor número de operaciones asociadas al nivel de actividad, como son la compra/venta de inmuebles o uso de tarjetas de créditos, esta caída se explica porque la base de comparación del año 2017 es muy elevada.
En el acumulado a diciembre, los impuestos administrados por la Provincia que se encuentran ligados a la actividad económica crecieron por debajo de la inflación promedio del período. En el caso de Ingresos Brutos, el aumento nominal fue del 31,9% con una participación del 70% en el total de recursos de origen provincial), lo que en términos reales implicó una caída del 1,7%. El cumplimiento del Consenso Fiscal hizo resignar a la Provincia, aproximadamente, un 5,4% de crecimiento interanual de su recaudación acumulada.
De no haber mediado la baja en las alícuotas, el aumento se habría ubicado en torno al 37,3%, superando a la inflación del periodo. Por su parte, la recaudación del Impuesto de Sellos muestra un incremento interanual del 24,6% nominal y una caída real del 7,1% (con una participación del 9,9% en el total de recursos de origen provincial).
Según Finanzas, el cumplimiento de lo dispuesto en el Consenso Fiscal, la crisis cambiaria que derivó en una escalada en los niveles de precios y la recesión en el nivel de actividad han resentido la dinámica de la recaudación de la Provincia atada al nivel de actividad. “No obstante, desde el Gobierno Provincial se continúa con el proceso modernización de la administración tributaria provincial, en el marco del Programa de Equidad Impositiva iniciado en 2016, y sus resultados han permitido compensar parcialmente el efecto recesivo sobre la recaudación”.

La industria y la construcción se desplomaron en octubre
La actividad industrial registró en noviembre una baja del 13,3% en relación a igual período del año pasado, lo que la convierte en el mayor retroceso del año, según Indec.
La construcción, también en noviembre, bajó en términos desestacionalizados 10,5%, pero con estacionalidad el 15,9%, siempre en relación a igual mes del año pasado.
Con estas mermas, la industria acumuló en once meses del 2018 una baja del 3,8% mientras que la construcción un alza de 2,7%.
A nivel sectorial sólo dos sectores registraron subas en la variación interanual: la industria del tabaco, con un aumento de 1,5%; y la de metálicas básicas, con una mejora del 4,1%.
Del resto cayeron todas, con un 32,2% en la industria textil, que es la que lidera las bajas; seguida por la metalmecánica (sin la automotriz), un 26,2%; y caucho y plástico, que cayó 17,4%.
El Indec consultó, como es habitual en los informes de evolución industrial, las previsiones que tienen los empresarios para el período diciembre 2018-febrero 2019. En la comparación interanual surge que sobre la demanda interna, el 55,4% de las empresas anticipa una baja respecto al período diciembre 2017-febrero 2018, el 35,2% prevé un ritmo estable mientras que sólo el 9,4% espera un aumento.
Sobre a las personas empleadas, el 63,8% de las empresas no espera cambios en la dotación durante respecto al período diciembre 2017-febrero 2018; un 29,2% anticipa una disminución; y sólo 7% prevé un aumento.
Cuando se mide por la cantidad de horas trabajadas del personal afectado al proceso productivo, 53,7% de las empresas no anticipa cambios, un 38,4% anticipa una caída y 7,9% prevé un aumento.
Acerca de la capacidad instalada, que está en niveles bajos, el 52% de las empresas no anticipa cambios en la utilización, un 38,9% prevé una baja y 9,1% vislumbra una suba.
Entre las firmas exportadoras, el 43,7% no anticipa cambios en sus exportaciones totales para el período diciembre 2018- febrero 2019 respecto al período diciembre 2017-febrero 2018; 31,6% espera una suba; 24,7% vislumbra una disminución.
El 50,9% de las firmas anticipa un ritmo estable en sus importaciones de insumos; 41,8% vislumbra una baja; 7,3% prevé un crecimiento.



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