Defagot y el soberano, elecciones en agosto

El presidente de Instituto mantuvo una reunión informativa e informal con un grupo de socios, donde explicó el estado del club, del concurso preventivo y las razones estatutarias del traslado de los comicios más allá de Julio, que no estaba previsto. ¿Se presentará? Hubo momentos de tensión.



Por Federico Jelic

Fue la primera reunión cara a cara entre el presidente de Instituto Gastón Defagot y el pueblo albirrojo. Una charla directa, sin el carácter formal de una asamblea, para que los socios puedan consultar inquietudes y, a la vez, preguntar sobre el futuro deportivo e institucional del club de Alta Córdoba, en tiempos sinuosos. Y en la antesala de un año electoral, con todo lo que eso significa y conlleva.
De todas maneras, más allá del intercambio saludable entre ambas partes, el hecho que llamó la atención es que los comicios en la entidad se llevarán a cabo después de agosto o a más tardar, septiembre, cuando en otras oportunidades el propio Defagot había anunciado que entre marzo y abril iban a tener lugar. Además, su mandato finaliza en mayo, pero las explicaciones y las respuestas fueron estatutarias, con su nuevo código modernizado.
A su vez, se tocaron temas sobre el plantel superior, sobre la salida del DT Darío Franco y el desembarco de su reemplazante Diego Cagna, sobre la deuda del concurso preventivo que comenzará a abonarse el año próximo, junto a otros episodios de tensión, con algunos socios disidentes a la actual gestión. No fue multitudinaria la reunión o el careo con el “soberano” pero de algo se pudo sacar el claro, con un presidente que ayer decía que de ninguna manera se iba a presentar a la reelección y que ahora utilizó el suspenso al tener que definir su situación…
En la reunión se hicieron presentes cerca de 70 socios y el mandatario albirrojo estaba acompañado de algunos dirigentes de segunda línea. Claudio Petrovic fue quien más lo escoltó a la hora de las respuestas. Más allá de que la mayoría de las consultas fueron por el aspecto deportivo, cuando se tocó el tema de los escrutinios, a todos sorprendió su respuesta.
El hecho de que las urnas revaliden el poder de Defagot o puedan ungir a otro candidato, recién se podrá percibir en agosto de 2019 o septiembre y tiene que ver con una cuestión estatutaria. Ese artículo reza que la comisión directiva se deberá retirar del poder con tres balances contables presentados en IPJ (Inspección de Personas Jurídicas) para permitir el cambio de mando. ¿En qué quedó eso de que habría que ir a las urnas para después en mayo presentar las nuevas autoridades o la ratificación del gobierno actual?
Esta arista sin dudas generó controversias con algunos sectores opositores, habida cuenta de que en caso de realizarse los comicios en agosto, la nueva conducción, en caso de ganar, no habrá tenido injerencia alguna en el presupuesto, en el armado del plantel, en la pretemporada, en las obligaciones jurídicas, que siempre se arman en junio, una vez finalizado el torneo.
Lo cierto es que el nuevo estatuto tiene esa implicancia para finalizar un ciclo de una gestión presidencial y se pondría en marcha, a pesar del descontento de los espacios no afines al oficialismo.
Lo otro que causó algunas suspicacias fue su despedida del tema eleccionario, ante la pregunta sobre su futuro al frente del club, y si apostará a tres años más en el poder: “Mi familia me mata… ¡Qué pregunta!”.
Con esa respuesta queda abierto en el escenario, porque no fue ni afirmativa ni negativa, como contestaba siempre cuando le hablaban del tema de su posible reelección. Siempre alegaba cansancio, algunas ingratitudes deportivas y dirigenciales también, un desgaste general y se suponía por cercanos de su núcleo directo, que el tema del paro del plantel por haberes atrasados junto con la rispidez intensa que acompañó a su relación con Franco, habían sido motivos suficientes como para no apostar a su continuidad en Instituto. Sin embargo ahora se arma un manto de sospecha en torno a su circunstancia.

Agresiones y desplantes
Estaba claro que no iba a ser todo de color de rosa y que Defagot se exponía limpiamente a cualquier provocación al convocar a esta reunión mano a mano con la gente, el “soberano”. Tal fue el caso del socio Carlos Giusti, ex dirigente en tiempos de gobierno de Juan Carlos Barrera, quien a viva voz le recriminó: “Sos el peor presidente de los últimos 25 años”, por su “cuento” de la pesada herencia recibida y otros asuntos casi personales. Lo mismo por parte de Gustavo Núñez, conocido como “Gon”, quien reclamó la reinserción del futsal en las actividades del club, después de que este fuera dado de baja el año pasado. A “Gon” le contestaron que no cerraban los números y no hubo concordancias entre ingresos y egresos. A Giusti, “que se llamara al silencio”, acción que no gustó del todo.
El tema es que con estos dos socios hay un trasfondo, una historia reciente de enconos personales. Tanto a Giusti como a Núñez, el Cosedepro (a instancias de la dirigencia) les aplicó por seis meses el derecho de admisión a la concurrencia de los partidos, tras un incidente de insultos y peleas que terminó con denuncias en la comisaría. Y Núñez incluso tomó la posta denunciando al vocal Roberto Castoldi, por agresión con un golpe en un ojo. Todo esto ocurrió la fría noche cuando Instituto cayó de local ante Agropecuario, en lo que fue nombrado habitual dentro de la “discordia entre palqueros”, pero continuó en zonas bajas, con palabras subidas de tono y, aparentemente, golpes. Castoldi hizo su contradenuncia para respaldarse de la situación, no obstante, su perfil público bajó, no volvió amostrarse con frecuencia en el predio de La Agustina, y quien parecía tener todo orquestado par ser un candidato a presidente, hoy luce casi en las sombras, por decisión propia. Y todo se debe a raíz de este episodio con Núñez, por más que intenten maquillarlo. De todas maneras, Castoldi acompañó a Defagot a Salsipuedes, a la cena con los directivos de AFA y el titular Claudio Tapia, cuando Argentina aterrizó en Córdoba para jugar ante México por la fecha FIFA de noviembre. No es un detalle menor.
Otro aspecto que fue motivo de consulta de los socios fue el tema del concurso preventivo, ya homologado en la Justicia y con fecha de inicio de pago para 2019. Defagot manifestó que la primera cuota se cancelará después de la feria del mes de Julio, por un total de 3 millones de pesos. La cantidad es grande porque se suman algunos acreedores de privilegio, quirografarios peros sobre todo, casi 1.700.000 pesos destinados a AFA. El ente madre del fútbol argentino, es un acreedor que siempre es mejor tenerlo contento…
En cuanto a futuros recursos, se destacó el inminente cobro de los Mecanismos de Solidaridad de Ramón “Wanchope” Ábila (venta de Cruzeiro a Boca Juniors) y de Silvio Romero (transferencia de América de México a Independiente). Por ambos casos la tesorería del club se beneficiaría con 450 mil dólares, que no solo serán de utilidad para poner las cuentas en orden sino para sustentar futuros proyectos.
Y hay un “regalito” navideño más: el traspaso del delantero Javier Correa de Colón de Santa Fe al Santos Laguna mexicano reportará a las arcas (pero cerca de fines de 2019) unos 4 millones de pesos más. Nada despreciable.
Para cerrar diplomáticamente, Defagot dejó entrever que la modalidad de estas mini reuniones informativas podrían realizarse con más frecuencia, cada seis semanas o dos meses, en función de mantener informado al socio en general. Mientras tanto, sigue resonando en el recinto el tema eleccionario. Instituto iría a las urnas en agosto del 2019 y el actual presidente, hoy no está descartado para un segundo mandato, pese a que tiempo atrás el escenario era otro.



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