Suárez y Saillen refrendan alianza táctica

El tándem Mauricio Saillen-Gabriel Suárez, que dirige los hilos de la alicaída CGT Rodríguez Peña, saldrá esta tarde a la calle unido por un enemigo común: Unión por Córdoba.

Por Felipe Osman

Los líderes de la CGT “Nacional y Popular” se reunieron ayer para ultimar detalles de la “Gran Marcha Multisectorial” que Gabriel Suarez, secretario general de Luz y Fuerza Córdoba, anunció para esta tarde. De ella participarán, además del sindicato lucifuercista y el Surrbac (recolectores), un puñado de gremios pertenecientes a la central y organizaciones políticas, sociales y estudiantiles que tendrán la función esencial de “hacer número” en solidaridad (no se sabe si consiente o no) con los intereses políticos que cada uno de los caciques sindicales.
Suárez busca el acompañamiento de las organizaciones sociales –y suele obtenerlo- presentándose como un defensor de los intereses de los cordobeses, preocupado por el avance de las tarifas y anunciando que el Nuevo Marco Regulatorio para la Energía Eléctrica que impulsa el gobierno provincial esconde un interés por privatizar Epec, lo que a su entender conllevaría un mayor aumento en los precios de la electricidad.
La difusión de este discurso entre los barrios más carenciados, junto al anuncio de una serie de paros sorpresivos teledirigidos a boicotear las obras sobre las que Juan Schiaretti piensa construir su campaña electoral para 2019, conforman el plan de lucha lucifuercista para resistir los embates de la Provincia, que espera introducir algunas modificaciones en su convenio colectivo, y para lograr algún avance en las negociaciones paritarias que Epec mantiene paralizadas, amén de un 10 por ciento de reajuste salarial decretado unilateralmente por el directorio de la empresa.
Hasta aquí, los motivos de Suárez para movilizarse y buscar el apoyo de otros sectores, tanto por dentro como por fuera del gremialismo. Ahora bien, ¿cuáles son los de Saillen?
El líder de los recolectores espera reflotar la CGT “Nacional y Popular” que viviera sus tiempos dorados durante los años de Cristina Kirchner en el poder, para luego sufrir la deserción de una docena sindicatos que se pasaron a las filas de las 62 organizaciones peronistas.
Saillen espera confrontar con Unión por Córdoba y, principalmente, con José “Pepe” Pihen, líder de la CGT Chacabuco, de buena llegada al gobierno provincial. Hacerlo, calcula el cacique de los recolectores, lo erigiría en el “líder del gremialismo combativo cordobés”, en oposición a la CGT Regional Córdoba con la que espera identificar a un sindicalismo oficialista, complaciente con el Centro Cívico.
Este plan de confrontación con Pihen suma ya más de un capitulo. El primero, poco más de un mes atrás, cuando el secretario general del SEP negoció una paritaria del 36 por ciento para 2018 más un bono de $5.000. Franco Saillen, primogénito del clan, declamó entonces que el reclamaría un bono de $15.000, ya que eso era lo que los trabajadores necesitaban. Huelga recordar que su reclamo tuvo nulos resultados.
El segundo round en esta contienda que los Saillen buscan forzar se dio la semana pasada, cuando el legislador k renunció a la Comisión de Legislación Laboral presidida por Pihen, fundando esta dimisión en su “pésimo funcionamiento” y a la “selectividad casi excluyente” de la misma, que sólo consentía en tratar proyectos del oficialismo.
La respuesta del secretario general del SEP a este desplante fue concluyente, recordándole a Saillen (h) su pobre participación en las reuniones de la Comisión, a la cual sólo llevó dos proyectos en tres años, y en la que contó más ausencias que asistencias (16 contra 18).
A partir de esta confrontación con Pihen y la CGT Regional Córdoba, y tras coronarse a sí mismo como líder del “brazo combativo” del gremialismo cordobés, el secretario general espera que este título le garantice un lugar en la lita k de 2019.



Dejar respuesta