Schiaretti sonríe: a mayor caos aliancista, mayor cohesión PJ

El peronismo provincial está dispuesto a explotar a su favor las internas que sacuden a Cambiemos Córdoba rumbo al año electoral.



Por Yanina Soria
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La fase de turbulencia interna que atraviesa Cambiemos Córdoba en la antesala electoral, constituye un plus político que el PJ no había tenido en cuenta en sus cálculos iniciales. Y que ahora está dispuesto a explotar al máximo.
Desde el oficialismo no contaban con que la definición de los candidatos rojo-amarillos fuera tan compleja y generara tal nivel de fricciones entre los socios locales, al punto de –incluso- afrontar denuncias judiciales cruzadas como ocurrió a fines de la semana pasada entre el lilismo y el macrismo.
El peronismo cordobés olió sangre y allá fue.
Haciendo uso de las facultades que lo colocan en clara ventaja respecto al resto de los competidores, el gobernador Juan Schiaretti decidió adelantar la fecha de los comicios provinciales y, por ende, del calendario electoral. Agitó a la oposición y le acortó los plazos para tomar definiciones.
Mientras el PJ tiene en claro, desde hace casi tres años, quien será su candidato y mantiene un plan indiscutido para retener el poder provincial por sexta vez el año que viene, su principal adversario no puede superar aún la fase de discusión sobre cuáles serán las herramientas para determinar la fórmula provincial.
Sobre el complejo intento de arribar a una candidatura por consenso sobrevuela un fantasma temido por muchos de los radicales, fundamentalmente por el mestrismo: la idea de que Mauricio Macri sea quien termine ungiendo los nombres.
Desde el Panal se frotan las manos frente a este enredo, reconocen que mientras más empantanados estén los socios, mayor ventajas le otorgan a Unión por Córdoba (UPC) en el campo de batalla no sólo provincial sino también en Capital. Están dispuestos a exprimir el hecho de que Ramón Mestre no cuente con un heredero claro.
Tal es la confianza de que el tiempo juega a su favor, que referentes de peso como el propio presidente del Partido Justicialista, el senador Carlos Caserio, se metieron de lleno en la interna y hasta eligieron qué rival le convendría al gobernador subir al ring electoral.
El justicialismo cordobés cierra el 2018 afrontando un nivel de cohesión interna altísimow, como hace mucho no se veía. La muerte de su líder, el ex gobernador José Manuel de la Sota, los sorprendió a mitad de camino abriendo un interrogante respecto al futuro político de UPC. Las dudas y temores iniciales duraron muy poco porque, rápido de reflejos, el gobernador Schiaretti logró transformar rápidamente esa tragedia en el hito que necesitaba el justicialismo cordobés para fusionarse.
La jugada salió bien y todo hace pensar que el peronismo llegará a las urnas abroquelado y sin fisuras.
En nombre del legado del tres veces gobernador de Córdoba durante este tiempo ocurrieron cosas impensadas hace apenas unos meses atrás. Por ejemplo, la foto que dejó este fin de semana: las diputadas nacionales Alejandra Vigo y Adriana Nazario, juntas en un acto.
La construcción del panpenorismo propuesta por Schiaretti avanza a paso firme. El sábado, Feriar fue la sede para el encuentro provincial de mujeres del peronismo encabezado por la esposa del gobernador, a donde asistieron diputadas, legisladoras, intendentas, concejalas, secretarias y dirigentes. La única que no asistió, según informaron por compromisos personales impostergables, fue la concejala Natalia de la Sota.
En una semana donde la discusión sobre la paridad de las mujeres en la política tuvo un capítulo especial en la agenda pública de Córdoba, el peronismo se mostró dispuesto a darle mayor protagonismo a las suyas para el año electoral.



2 Comentarios

  1. Sin dudas el peronismo en tdas sus vertientes tne un solo camino todos juntos unidos triunfaremos.y nivel nacional juntos a cristina fernandez.
    Huesito

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