Los forzudos y los ágiles cosechan aplausos (Segunda Parte)

Recogiendo las palabras que le dedica el diario El Imparcial, concluye el relatodel paso de los acróbatas norteamericanos Franklin, Fisher &Rochette, sus funciones y su partida en diligencia.

Por Víctor Ramés
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Ilustraciones del programa de los acróbatas Franklin, Fisher y Rochette en El Imparcial de Córdoba, Mayo de 1858.

El día 20 de mayo de 1858 coincidían en la sección donde se publicaban los avisos sobre entretenimientos del diario El Imparcial, cuando los había, el anuncio de la “última función de funámbulos a beneficio de la Srta. Concepción Serrate, para el domingo 23 de Mayo”, con su correspondiente programas de cuadros a presentar; y la novedad de la “Primera y segunda espléndida función por la compañía de acróbatas norte-americanos Franklin, Fisher, Rochette, y los niños Luis y Fernando, para el Lunes 21 y Martes 25 del corriente”.
En la descripción del programa de estos últimos visitantes, se podía tener una idea de lo que se vería en las funciones. Lo transcribimos, tal como lo publicaba El Imparcial:
“Tenemos el honor de ofrecer al ilustrado público de Córdoba las primeras dos funciones para los días anunciados en este programa. La premura del tiempo no nos ha permitido dar al espectáculo la variación que deseábamos; pero creemos que el mérito indisputable de nuestro trabajo lo compensará demasiado. En el cartel de costumbre anunciaremos el orden de la tercera función, y para mejor inteligencia de los aficionados al arte, ara que puedan apreciarla en su verdadero valor, se representarán las figuras que presentan nuestros trabajos artísticos, que no recomendamos porque somos enemigos de los elogios, y porque queremos dejar a la concurrencia el derecho de juzgarnos.
Rochette, Franklin, Fisher.

“Orden de la Función
Sinfonía a toda orquesta
Abrirá la escena con los peligrosos Saltos mortales en la batuta, por el Sr. Franklin, acompañado de los Sres. Fisher y Rochette y los niños.
Sorprendentes ejercicios por el Sansón Americano, Rochette, con tres balas de cañón, una de 53 libras y dos de 32 cada una.
La difícil y peligrosa suerte, nombrada: La Percha Escocesa, por los atletas Franklin y Fisher, sobre un palo de 7 varas de alto y cuatro pulgadas de grueso.
Posiciones
Por el Sr. Franklin y los niños Luis y Fernando.

Segunda Parte
Obertura a toda orquesta
Ejercicios gimnásticos sobre la Columna Romana o la Fragua de Vulcano por el Sansón moderno, Sr. Rochette.
Juegos aéreos, en el doble trapecio, por el Sr. Franklin y Fisher.
Acróbatas Polacos
Por los Sres. Franklin, Fisher, Rochette y los niños.
Maravillosas y sorprendentes suertes sobre La Cuerda Volante, por el asombroso Sr. Franklin.
A las ocho y media en punto



Precios
Palcos de primero y segundo orden 4 ps.
Lunetas 4 ps.
Entrada general 4 ps.
Idem para niños de 8 a 10 años 2 ps.
Los Sres. Que quieran tomar sus localidades, pueden obtenerlas en la boletería del teatro, en el Hotel de la Naciones en la Plaza.”
El 23 de mayo, El Imparcial comentaba brevemente la primera función, que había tenido lugar el lunes 21 de mayo:

“Los acróbatas
El lunes dieron su primera función estos señores; de todas las pruebas que hicieron no hubo una sola que no agradase al público del que recibieron repetidos aplausos.
No trepidamos en llamar a sus trabajos extraordinarios, pues no sólo no hemos visto otros semejantes, sino que ni nos lo habíamos imaginado.
El público de Córdoba no debe perder esta ocasión de admirar el poder del hombre manifestado en toda su extensión.
Anoche dio su segunda función la que creemos no habrá desmerecido en nada la del lunes.”
A continuación, la opinión sobre la segunda función en el diario del 29 de mayo:
“Los acróbatas
El jueves dieron su segunda función: fue tan interesante como la primera, se ejecutaron pruebas muy difíciles y que requerían una fuerza extraordinaria.
Pero siempre llamó la atención de la concurrencia el juego de las bolas de bronce, cuyo peso según se asegura, es de 53 libras una y las otras dos de 32 libras.
Estas bolas las tira para arriba como a la altura de dos varas de la cabeza, y luego las bajara en el pescuezo, encima de los dedos de la mano, en fin, las juega como jugar con naranjas.
Diré, por último, para evitar más detalles sobre los trabajos de esta compañía, que la prueba más insignificante que estos hacen es como lo mejor que en otras ocasiones hemos visto.”
Un comentario de esa misma edición ofrece un cuadro interesante de parte de la concurrencia, que revela la presencia en Córdoba de algunos cultores del físico, y de supersticiones:
“Los físicos se cruzaban
La noche de la función de los Acróbatas se inundó el teatro de físicos, los que principiaron a dar su opinión acerca de las bolas de bronce y si no causaría ninguna contusión al que las manejaba.
Uno de estos físicos, dijo que las manejaba con tanta facilidad por medio de las leyes de atracción, otro dijo que se valía de la magia negra, y un tercero opinó, que no era por la magia negra, sino por la blanca, a lo que replicó un cuarto, que si fuese por la magia blanca de noche no vería, que creía más bien sería con la negra, por lo que no se veía de noche. Aquí se concluyeron las conjeturas.
Y nosotros decimos que ya fuese con leyes de atracción, con magia negra o blanca, no pondríamos nuestro individuo para que gravitasen las bolas de bronce del Sansón Americano.”
El 1° de Junio, El Imparcial hace un balance de la visita de los acróbatas norteamericanos:

“Los acróbatas
El Domingo dieron su última función estos señores y según hemos oído deben partir pronto para el Rosario. Los Sres. Rochette, Franklin y Fisher vienen recogiendo aplausos desde San Francisco de California, y las principales ciudades del Pacífico, han sido teatro de sus espléndidos triunfos, y han admirado sus sorprendentes trabajos.
Nuestro público, aunque poco acostumbrado a esta clase de espectáculos, ha sabido apreciar bien su mérito acudiendo numeroso a sus funciones y prodigándoles estrepitosos aplausos. Estando ya para partir, les deseamos buen viaje y prosperidad en su carrera.”
La última mención, del 2 de junio de 1858 es simplemente la lista de los pasajeros que partían de la ciudad: “En la Diligencia de Gordillo y Ca. salida ayer para el Rosario, van los siguientes:
D. N. Franklin, D. Juan Rochette, D. N. Fisher, D. N. Enrique, los jóvenes Luis y Fernando, D. Eduardo Ferreyra y D. Pedro Abeleira.”



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