Efecto 12M: la política no se toma receso

El nuevo calendario electoral en Córdoba exige a las fuerzas que competirán el próximo 12 de mayo, inscribir las alianzas el miércoles 13 de marzo, mientras que para fines de ese mismo mes (el sábado 23) deberán quedar anotadas las listas completas de candidatos.

El adelantamiento de la fecha de los comicios provinciales impactará también en la fisonomía del verano cordobés.
Luego de un comienzo de año donde el pulso político arrancó tibiamente después del 1 de febrero cuando el gobernador Juan Schiaretti dejó inauguradas las sesiones ordinarias en la Legislatura, ahora todo indica que -en la antesala electoral- la política cordobesa no se tomará vacaciones.
Es que el nuevo calendario exige a las fuerzas que competirán el próximo 12 de mayo, inscribir las alianzas hasta el miércoles 13 de marzo, mientras que para fines de ese mismo mes (el sábado 23) deberán quedar anotadas las listas completas de candidatos.
Para ello faltan apenas tres meses y medio, a lo que habría que descontarle la segunda quincena de diciembre y todo el mes de enero, cuando se produce un desacelere natural de la actividad política, aún cuando este verano asome distinto.
La jugada de Unión por Córdoba (UPC) para mover, por única vez, el día de los comicios provinciales, acortó plazos y, si bien se trató de una movida que se veía venir, fue una estocada que el oficialismo asestó en el corazón de Cambiemos.
Es que el anuncio encontró al principal rival del peronismo cordobés, empantanado en un complejo terreno de desacuerdos básicos. Sin embargo, hacia adentro, reconocen que el proyecto de ley que será aprobado mañana en la Legislatura, terminó siendo la cuerda que necesitaban para salir de ese intríngulis; tan rápido surgió efecto que al otro día por fin hubo fumata blanca y los aliados lograron fijar, al menos, el día para realizar la interna y, perfilar de esa manera, las posibles candidaturas.
Por contrapartida, desde ese punto de vista, el peronismo tiene las cosas bastante más resueltas. Casi que desde hace tres años, se sabe que el candidato es el gobernador Schiaretti detrás de quien está encolumnado orgánicamente todo el peronismo.
Justamente uno de los efectos que provocó la repentina partida del ex gobernador José Manuel de la Sota fue la unidad de todas las piezas del PJ detrás del plan para retener, por sexta vez, el poder provincial en el 2019.
Aún así, el peronismo refuerza su presencia en cada rincón de la provincia y prevé hacerlo durante todo el verano.
A diferencia de lo que sucedió en la temporada estival del 2017 cuando, producto del malestar social que provocó la sanción de la reforma provisional las primeras figuras de la dirigencia política local y nacional se mantuvieron alejadas de los grandes escenarios, los festivales cordobeses serán, esta vez, una de las plataformas que elegirán para mostrarse los precandidatos.
Así, los escenarios de Jesús María, Cosquín o Villa María -entre otros– se convierten en platos fuertes no sólo para los artistas que allí se desempeñan, sino también para la raza política que se muestra frente a un nutrido público de perfil bien federal en un contexto distendido de fiesta.
La grilla comienza el 11 de enero con el tradicional Festival de Doma y Folklore en la ciudad Jesús María, un escenario que ya supo ser visitado por el presidente Mauricio Macri, el gobernador Juan Schiaretti y el intendente Ramón Mestre, una postal que posiblemente vuelva a repetirse.



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