Conmebol gana y pierde

Políticamente, el ente sudamericano perdió prestigio e imagen pero a nivel económico llegó  a un superávit impensado, con la mudanza del River-Boca a Madrid, para definir la más manchada Copa Libertadores de la historia.



Por Federico Jelic

La gran final contaminada entre River Plate y Boca Juniors parece no tener retorno en la consideración y respeto hacia la CONMEBOL. Sin embargo, los negociados siguen desfilando a la orden del día; políticos, económicos, desnudando tejes y manejes que llegan hasta Madrid como corolario de todo el papelón, forman parte de un saldo impensado que no cae tan mal, puertas adentro. Ojo, no se sonrojan aquellos de traje y corbata que digitaron desde los escritorios el traslado de la sede a la cancha de Real Madrid. En absoluto.
El tema es que el show continúa. No alcanzó con apedrear al colectivo de Boca, a la ambulancia que trasladaba Pablo Pérez, suspender dos veces el partido en el monumental, porque la pasión supera ampliamente la razón en el fútbol. Y desde el ente sudamericano madre del fútbol  lo entendieron de esa forma. Su titular Alejandro Domínguez no paró de usar la calculadora, sumando y multiplicando las rentabilidades que podría otorgar la entrega del máximo clásico continental fuera de la órbita americana, y finalmente, parece que cayó parado.
Es cierto que muchos hinchas, decepcionados, le dan la espalda a la gran final del siglo, de vida o muerte, como instalaron los amarillistas medios de comunicación. Pero a la organización le alcanza con 80 mil que paguen la entrada en euros como para solventar los gastos y dar un margen de ganancia astronómica que jamás se hubiese contabilizado en Sudamérica.
Entonces, Domínguez y Conmebol perdieron en seriedad. En todo sentido. En ética, en capacidad y en oportunidades para resolver el mamarracho, pero poco les importa ahora sabiendo que los ingresos superarán el récord histórico, como para que todo el manoseo y el papelón mundial al final valiera la pena. Pero… ¿Tendrá algún costo político?

Angelici en la mira, D’Onofrio mejor parado
Los dos presidentes en cuestión, Daniel Angelici de Boca Juniors y Rodolfo D’Onofrio, de River Plate, nuevamente enfrentados, protagonizaron provocaciones y miserias con respecto al partido revancha. Y el balance al respecto de la posición política en estos conflictos y el saldo en imagen pública se debe medir con otra vara. Porque es sabido que en ámbitos de CONMEBOL es el “Millonario” quien tiene mejor aceptación y de hecho, se lo acusa a D’Onofrio de haber digitado con real incidencia en el Tribunal de Disciplina algunas faltas que bien pudieron perjudicar a su equipo (la sanción de Zuculini con un antecedente inmediato de quita de puntos  a Flamengo) y la utilización (o no) del VAR, por ejemplo. Angelici no queda exento ya que también supo vincularse en esa materia, pero desde el organismo sudamericano no quieren saber nada con su ingreso formal como dirigente.
Es que cayó mal que haya intentado en su momento construir la Liga Sudamericana, con importantes sponsors y dinero a los clubes, pasando por encima a CONMEBOL. De hecho, pretendió ser vicepresidente, aunque no superó el examen de ética. Su lema era  “Se terminó la Conmebol de los vuelos privados y de las grandes fiestas: tiene que ser austera y el dinero tiene que llegar a los clubes”. En ese contexto, hubo adhesión general de más de 40 clubes, menos los brasileños. Pidieron ser reconocidos como confederación; sin embargo, no llegó a buen puerto. A partir de ahí Angelici nunca más volvió a ser bien visto en la sede en Luque, Paraguay.
Ahora, las dos instituciones más importantes de Argentina se miden compitiendo por el trono de América, pero en Madrid, ya que los incidentes en el Monumental postergaron todo. Mientras tanto, Angelici sigue insistiendo con reclamar y apelar al TAS de FIFA para que le den la final ganada, dilatando todo. Y Conmebol con eso no quiere saber nada, después de la mina de oro que significó la mudanza al Santiago Bernabeu este domingo.

Superliga repudia
De todas maneras, CONMEBOL sigue sumando enemigos. Ahora fue la Superliga quien hizo saber su repudio por la determinación de trasladar la final fuera de los límites continentales permitidos por estatuto, además de cuestionar los cambios de programaciones permanentes.
“La Superliga Argentina de Fútbol, quiere expresar su preocupación, alarma y desagrado por el perjuicio que la CONMEBOL ha provocado en la competencia que aglutina a las instituciones participantes del torneo local”, arranca la misiva letal. “Los permanentes cambios de fecha decididos en forma unilateral por la Confederación Sudamericana de Fútbol, sin consultarlos con los clubes participantes de la instancia final del torneo continental ni con la Superliga, han provocado un enorme daño a la competencia interna de nuestro fútbol”, sentenció.

Con barras y todo
A su vez, lo que más indigna es que la Justicia permitió a que varios barras de ambos clubes puedan viajar a Madrid. Rafael Di Zeo no podrá ingresar al estadio por derecho de admisión y “Tribuna Segura” aunque otros afirman que estará en las tribunas. Lo mismo con los inadaptados de River. En España estos asuntos generan temor, pero en CONMEBOL miran para otro lado. La recaudación será espectacular, millonaria, y en definitiva, se piensa más en el negocio que en el espectáculo en sí. Hay ridículos de los que no se vuelve. Con estos episodios, Domínguez y su comitiva perdieron mucho prestigio pero al menos, con las arcas repletas, será más fácil repuntar la dañada imagen política.



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