Continúa la recesión, pero mejoran las perspectivas para la Bolsa

La recesión se extendería hasta el primer trimestre de 2019 y que, en el segundo, la actividad empezaría a recuperarse pero lentamente.



Como se esperaba, luego del fuerte aumento del dólar a fines de agosto y su impacto en los costos de la economía, el nivel de actividad se redujo bruscamente en setiembre. El Estimador Mensual de Actividad Económica del Indec marcó una baja interanual del 5,8%, pero para el Instituto de Economía de la Bolsa de Comercio de Córdoba las proyecciones en el último trimestre son mejores.
El comportamiento de la actividad en los primeros tres trimestres del año registra grandes diferencias entre ellos: el primero arrancó muy bien, con un crecimiento de 3,9% interanual, pero el efecto de la sequía y la primera corrida cambiaria de fines de abril, determinaron una contracción en la actividad del 4,2% interanual en el segundo trimestre. Al inicio del tercero, luego del primer acuerdo de financiamiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el mercado cambiario se controló temporalmente y se fueron disipando los efectos de la sequía, el EMAE cayó menos en julio y agosto.
Sin embargo, con la segunda corrida cambiaria se volvió a profundizar la recesión en septiembre, y el tercer trimestre cerró con un nivel de actividad 3,5% inferior al del mismo trimestre de 2017. A pesar de la caída de setiembre, las perspectivas para el último trimestre y hacia fin de año son favorables, “principalmente debido a que, con la profundización de la política de ajuste fiscal y el nuevo plan monetario vigente desde el 1 de octubre, se logró estabilizar el mercado cambiario, reducir sensiblemente las expectativas inflacionarias, y con ello las tasas de interés, que, a pesar de seguir siendo elevadas, bajaron de un 74% en octubre a cerca de 60% hacia fines de noviembre”.
Para la Bolsa, estos avances, “que se presentaron a una velocidad mayor a la esperada, representan un alivio para la resentida actividad productiva y tendrán un impacto positivo mayor al inicialmente esperado por el gobierno y el FMI en los datos del último trimestre del año, tal como se mostrará a continuación”.
Tomando en cuenta el comportamiento de los primeros nueve meses del año en el EMAE, para que se cumpla lo esperado por el FMI, el último trimestre debería presentar una baja interanual del 6,8%. Esto requeriría que los últimos tres meses del año presenten una caída similar a la de junio, que fue la más elevada del año. Para la Bolsa ese escenario resulta “altamente improbable”.
“Comenzaremos a ver un desarrollo positivo del programa en el segundo trimestre de 2019, eso es en abril, mayo y junio. En ese entonces debería verse el comienzo del cambio. Deberíamos ver una caída significativa de la inflación”.
El escenario esperado por el Ministerio de Hacienda y por los agentes consultados en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) de octubre del Central prevé una caída de la actividad en 2018 del 2,4%. Para que se cumpla, la actividad en los últimos tres meses debería ser igual de contractiva que la de setiembre, “lo que también resulta poco probable”,
“De no presentarse un nuevo shock en la economía, la actividad económica en 2018 finalizará con una caída incluso inferior a la esperada por el gobierno”, señala el reporte.
Si se proyecta la actividad hacia finales de año de acuerdo al comportamiento observado en los últimos trimestres de años recientes “malos” (años pares) en términos de actividad, la caída del último trimestre sería del 2,7% y llevaría a terminar 2018 con una baja del 1,8% en el producto. Concluyendo, es probable que el año cierre con una contracción económica de entre 1,8 y 2,4% respecto al 2017.
Los economistas en general señalan que la recesión se extendería hasta el primer trimestre de 2019 y que, en el segundo, la actividad empezaría a recuperarse pero lentamente. Por su puesto, apuntan que es clave la estabilidad cambiaria, la profundización de la baja de las tasas de interés y la mejora del poder adquisitivo.



Dejar respuesta