Surrbac recicla: iría por la Intendencia

En la fiesta de fin de año del Surrbac, Mauricio Saillen, su secretario general, arengó a los recolectores a traspasar las fronteras del gremio y trabajar para llevar “los logros de (su) organización hacia toda la sociedad”.



Por Felipe Osman

Como todos los vecinos del área central lo habrán notado ayer (y anteayer) apenas al pisar la vereda en la mañana, el Surrbac estuvo de fiesta. Y el “daño colateral” del evento fue un flojo arranque del nuevo servicio de recolección, que debutó el sábado y que ayer aún no lograba completar todas las rutas de la zona central.
Durante el evento, Mauricio Saillen, secretario general del gremio, arengó a su tropa a trasponer las fronteras del gremio y unir esfuerzos para aumentar su participación en la política partidaria.
“Si nos unimos y trabajamos aún más, también podemos trasladar hacia afuera todo lo que hemos logrado en nuestra organización”, soltó el cacique de los recolectores desde el escenario de Forja, en un claro llamado a redoblar esfuerzos para posicionarse más del paño de la política gremial.
Desde luego, la intención de Saillen por hacer pie en las “grandes ligas” de la política no es nueva. Por el contrario, ya durante todo el año pasado el líder de los recolectores empezó a trabajar en los barrios logrando hacerse, por ejemplo, con la conducción del centro vecinal de Villa el Libertador; y mucho antes aún, en las elecciones de 2015, logró una banca en la Legislatura para su hijo Franco, que entro por la lista del Frente para la Victoria.
Pero esa banca vence en 2019, y los acercamientos que en su momento el Surrbac tuvo con el peronismo de la capital se enfriaron. Para peor de males, el kirchnerismo no logra definir un plan para las elecciones provinciales, que cada día están más cerca.
Ante este incierto panorama, baqueanos en cuestiones gremiales allegados al sindicato de recolectores advierten que Saillen especula con la idea de subir a su hijo al ring de los que pelearán por el sillón que hoy ocupa Ramón Mestre.
Desde luego, no son éstas las expectativas reales del clan Saillen, sino posicionar a Franco para conseguir, más adelante, renovar el lugar que hoy ocupa en la Unicameral.
Sin embargo, resulta divertida –por lo descabellada- la idea de imaginar al titular de un gremio que tantos disgustos y dolores de cabeza ha dado, tanto a los cordobeses como a la actual administración, impulsando la candidatura de su hijo para la Intendencia de la ciudad.
Y más grotesco resultará aún para todos los vecinos a los que se les había prometido que, a partir de este fin de semana, el servicio de recolección mejoraría ostensiblemente, que estaría más cerca de ser aceptable, pero “no pudo ser”, porque Saillen decidió tomar a los cordobeses como rehenes de una disputa de poder entre las prestatarias, el municipio y el sindicato.
No se trató de un reclamo, ni de la defensa de un derecho, ni de una medida para ganar terreno en una negociación paritaria, ni de nada similar. Se trato simplemente de un gesto prepotente. De una pulseada para ver quién pisaba más fuerte.



2 Comentarios

  1. Cuando ira preso este sujeto por SABOTEAR un servicio público de primera necesidad para el pueblo de Còrdoba…????….haber algún Fiscal y/o Defensor del Pueblo que proceda…!!!

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