Nación patea reclamos docentes con bono navideño

Los profesores recibirán un bono navideño por cada cargo docente. El monto variará según la dedicación. La revisión salarial por inflación se mantiene en la fecha preacordada (2019).



A pesar de los reclamos docentes, que incluyeron un paro nacional, el Gobierno nacional no dio el brazo a torcer y mantiene las fechas acordadas en la paritaria de comienzos de septiembre para la revisión del salario.
A cambio, el Ejecutivo otorgó a los gremios un bono de fin de año como compensación, que será no remunerativo y no bonificable pero que se pagará por cargo docente, y no por persona. El monto para el cargo de dedicación exclusiva se fijó en 5 mil pesos, empardando el que recibirán los empleados estatales. En cambio, cada cargo de dedicación semiexclusiva y de dedicación simple recibirá 2.500 y 1.250 pesos, respectivamente. Los profesores recibirán tantos bonos como cargos posean, con el monto correspondiente.
De esta manera, el Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología logrará llegar al 2019 sin necesidad de revisar el salario de los docentes universitarios. La expectativa es que el proceso inflacionario se haya desacelerado para entonces, compensando una alta inflación de los primeros meses del acuerdo con una inflación menor durante el verano.

Acuerdo con revisión
Tras seis meses de negociaciones, el entonces Ministerio de Educación y los gremios docentes acordaron a comienzos de septiembre los términos en que se actualizaría el salario de los profesores universitarios en el periodo 2018.
Este acuerdo incluí aumentos con distintos porcentajes según el cargo del docente: 24 por ciento para los profesores titulares, 25 por ciento para adjuntos y docentes del preuniversitarios, 25,5 por ciento para profesores asistentes, y 26 para los docentes ayudantes (base de la pirámide jerárquica).
Estos porcentajes se alcanzaron en octubre, a través de un aumento del salario básico más un monto adicional remunerativo (impactó en aguinaldo, antigüedad, jubilación y obra social, entre otros), pero no bonificable (no tuvo efecto sobre los adicionales por zona y por posgrado).
Además, el Gobierno se comprometió a realizar dos revisiones de la evolución de la inflación junto a las centrales gremiales: una para el periodo noviembre-diciembre de este año, y otra para el período enero-febrero del 2019. En dichas revisiones se discutiría hacer bonificables los adicionales remunerativos y el otorgamiento de nuevos aumentos según como cambie el nivel general de precios.
Sin embargo, desde comienzos de noviembre, los gremios empezaron a reclamar al Gobierno que se adelante la primera revisión pactada. En vez de esperar a mediados de enero, cuando se oficialice el Índice de Precios al Consumidor de diciembre, los docentes pidieron que se efectivice de inmediato. El plan de lucha incluyó un paro de actividades por parte de Conadu, que se realizó el viernes 16 de noviembre, al que adhirió su filial local Adiuc.
Acordando el bono de fin de año, el Gobierno cumple con su objetivo de no adelantar la revisión salarial. El único costo para el Ejecutivo será la erogación del bono, que fue acordada en una base por cargos y no por docentes.
En la universidad, cada cargo docente está asociado a una carga horaria semanal: 40 horas la dedicación exclusiva, 20 horas la semiexclusiva y 10 horas la dedicación simple. Si bien una persona puede tener más de un cargo, nunca puede superar las 50 horas.
Con esta modalidad de pago, el Gobierno ajusta el costo total, evitando pagar el monto asignado a los estatales (5 mil pesos) a todos los docentes. En cambio, según su combinación de cargos, cada uno recibirá entre 1.250 y 6.250 pesos.



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