Luz y Fuerza Regional apuró sucesión con Brandolín preso

Solicitaron autorización para adelantar las elecciones internas al martes 5 de marzo de 2019. El objetivo es normalizar el sindicato, luego de la detención de su secretario general.



Por Yanina Passero
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Los 5.950 empleados representados por el Sindicato Regional de Luz y Fuerza tienen una cita con las urnas en un día impensado. El martes 5 de marzo, en Carnaval, estará disponible en el cuarto oscuro la lista única que llevará en su escaparate a Máximo Brizuela, secretario adjunto de Eduardo Brandolín hasta que la Justicia determinó la prisión preventiva por estar acusado de enviar a matar al dirigente opositor Alejandro Roganti, en abril de 2008.
Después de que el dirigente que ocupó el despacho central desde 2001 se entregara en julio, la urgencia de Brizuela por normalizar el funcionamiento de la organización queda expuesta en la fecha inusual de la convocatoria, pero también en el pedido de adelantamiento del acto eleccionario, ocho meses antes de la fecha de caducidad de los mandatos vigentes.
Otro dato demuestra la intención de las autoridades registradas en la boleta única que quedará oficializa hoy. El nuevo conjunto asumirá el día después del acto eleccionario, el 6 de marzo.
Fuentes extraoficiales aseguran que la maniobra busca acelerar la renovación de cuadros en Luz y Fuerza Regional, aprovechando la situación judicial de Brandolín y teniendo en cuenta que la prisión preventiva podría ser revocada. Si esta versión es la correcta, la urgencia de los lucifuercistas en apurar la sucesión con su referente preso encontraría una explicación verosímil.
Ahora bien, desde el gremio descartan la versión y afirman que la regularización de la situación interna obedece a la estricta necesidad de responder a la agenda de reclamos del sector. “Es necesario tener el Consejo normalizado porque en nuestra jurisdicción tenemos compañeros de la Central Nuclear de Embalse, Transener, EPEC, 204 cooperativas y otras empresas, con sus particularidades, conflictos y, en algunos casos, incumplimientos convencionales”, explicó Brizuela a diario Alfil.
Por ejemplo, el viernes cerrará la central de Pilar Arturo Zanichelli, concesionada hasta abril de 2006 al grupo sindical-cooperativo Gecor. Luz y Fuerza deberá mantener la vigilia sobre la promesa de reubicación de 150 empleados y, por añadidura, equilibrar el descontento por los traslados. La situación salarial reclama la cúspide de la lista de prioridades de Brizuela.
El entonces adlátere de Brandolín refuerza el concepto al asegurar que el adelantamiento de la compulsa interna atendió al único requisito de “mantener la salud institucional”. Y profundizó: “Si bien estoy como secretario general (tras la detención de Brandolín), se entendió conveniente normalizar la situación; y si se presentaban otras listas, dirimir las propuestas a través del voto de los afiliados”.
El viernes pasado cerró la etapa de presentación de candidatos y agrupaciones y, como se dijo, sólo habrá una única propuesta. Brizuela encabezará una comisión compuesta por miembros del actual Consejo y nuevos referentes como en el caso de la que secretaria gremial, Carolina Fernández, o Jorge Foresto en Prensa, por citar algunos ejemplos que se repiten en las vocalías o Hacienda. Sus mandatos tendrán vigencia hasta el 5 de marzo de 2023.



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