Sin Daniele en el radar, Mestre ajustará gasto en personal

El Intendente se propuso reducir las erogaciones salariales al 49,9% con respecto a los gastos corrientes calculados para 2019. Además, proyecta achicar la planta permanente en casi 400 cargos.



Por Yanina Passero
ypassero@diarioalfil.com.ar

La oposición en el Concejo Deliberante le pasará el peine fino al paquete económico que envió el secretario municipal, Hugo Romero, con el objetivo de socavar los postulados que marcarán la pauta de ingresos y gastos para el año que viene. Acusado de ser un “creativo de la contabilidad”, ayer en el recinto ya se escuchaba que el Presupuesto diseñado para el intendente Ramón Mestre experimentó un crecimiento de más de 40 puntos y no del 27% porque debe compararse presupuestos originales, sin rectificar, por citar uno de los ejemplos más repetidos.
Durante el fin de semana, sin dudas que la nueva ordenanza tributaria será objeto de análisis porque el titular del Palacio 6 de Julio prometió reducir la presión tributaria con un esquema de descuentos para el contribuyente cumplidor. Para ensalzar su apuesta en medio de la contracción económica, el precandidato a gobernador calificó de abusivo el revalúo dispuesto por la Provincia.
Cierto es que el equipo económico de Mestre autorizó la suba de sus dos mayores tributos –Inmobiliario y Comercio e Industria- en más de 10 puntos promedio por encima de la inflación proyectada para 2019, en el orden del 23%. Pero al tocar sólo las alícuotas, el aumento se aplicará de manera lineal y por objeto gravado que, en el caso de los inmuebles, podría representar sólo una suba del 12%.
En recesión, es probable que un vecino deje de pagar sus impuestos para priorizar necesidades básicas. El incentivo oficial pretende atender esa realidad resignando recursos. Ahora bien, ¿dónde caerá el ajuste que, inevitablemente, cada nivel del Estado deberá hacer para el 2019? El secretario Romero lo expresó de manera elegante: “Profundizaremos la reingeniería que venimos haciendo en materia de personal”.
La meta fijada por Presupuesto es ambiciosa. El funcionario mestrista promete bajar del 53% al 49,9% la partida salarial con respecto a los gastos corrientes (se calculan para el próximo ejercicio en $25.210 millones). Si la paritaria se ajustará a la inflación bimestral, el objetivo supone el recorte de horas extra, prolongaciones de jornadas y acelerar los expedientes para cesantías debidamente justificadas. Los retiros voluntarios serían una medida excepcional, aunque no se descarta.
En concreto, Mestre presupuestó 90 puestos de trabajo menos en la planta permanente que en 2018 (para el año que viene se trabajó con una base de 10.530 cargos efectivos). Romero adelantó que no imputaron otros 300 cargos que se deberían liberar este año producto de las jubilaciones.
La necesidad de achicar el gasto en materia de personal es evidente pero de dudosa aplicación práctica. Como sea, el intendente Mestre deberá cerrar un frente que la oposición no desaprovechará en elecciones. Cuando la maquinaria electoral municipal comience a funcionar, se da por descontado que la lupa estará puesta en los nuevos ingresos a la populosa planta estatal.
El intendente tiene a su favor que el año que viene, el ex secretario general del Suoem, Rubén Daniele, estará fuera de su radar. De no mediar sorpresas, el 3 de enero el histórico sindicalista integrará el lote de los 300 jubilados que calcula Romero y su nivel de influencia se verá dañado ostensiblemente. La actual responsable de los municipales realiza malabares entre la interna sindical y la agenda gremial. Mestre aprovechará el recoveco para demostrar, al filo de su gestión, que logró ordenar la Municipalidad, su primera promesa en la campaña de 2011. Al parecer, los recortes se harán sin medias tintas.



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