Mestre promete gasto social y baja presión impositiva

Por cada $100 de erogaciones corrientes, $30,5 serán destinados a reforzar partidas para centros de salud y escuelas. El nuevo código tributario fue actualizado por encima de la inflación, pero se incluyeron nuevos descuentos para el contribuyente cumplidor.



Por Yanina Passero
ypassero@diarioalfil.com.ar

El secretario de Economía, Hugo Romero, presentó el Presupuesto 2019 que promete equilibrio entre ingresos y gastos.

El secretario de Economía de la Municipalidad, Hugo Romero, confeccionó un Presupuesto a medida del intendente que desea empalmar su último año de gestión con la carrera por la gobernación. Cada ítem del plan de ingresos y gastos de Ramón Mestre para el 2019 puede leerse como un eje de campaña con pretendida intención de destacar por sobre el instrumento del rival electoral, el gobernador Juan Schiaretti.
El duelo de presupuestos puede desmenuzarse en función de los tres objetivos que delineó el funcionario mestrista para el año electoral: mantener el ahorro corriente, fortalecer la inversión en materia social e infraestructura y disminuir en términos reales la carga tributaria municipal.
El Ejecutivo municipal dispondrá de $ 33.531 millones, un 27,10 % más respecto del Presupuesto rectificado de 2018 ($ 26.381 millones a septiembre). Se trabajó con iguales valores del instrumento nacional que suponen una inflación interanual del 23%, un tipo de cambio promedio de $40,1 y una evolución del PBI de -0,5%.
“La Municipalidad sostiene un ahorro corriente, pese a la reestructuración de la deuda”, definió Romero en rueda de prensa para ratificar la línea de trabajo para el próximo año. De esta manera, pretende generar una reserva de $4.660 millones proyectando un gasto corriente de $25.210 millones y un ingreso corriente de $29.870.
Con la explicitación de estos ejes centrales, Romero avanzó hacia la aplicación política del plan económico: el intendente Mestre estará en condiciones de prometer en la apertura de sesiones del 1 de marzo que sostendrá la inversión en obras, pese a la contracción económica y la necesidad de distintos niveles del Estado de reducir gastos. Para el plan de trabajos públicos destinará un volumen similar al de 2018 (también rectificado) en el orden de $6.772 y una inversión en bienes de capital de $419 millones.
Era de esperarse que el titular del Palacio 6 de Julio resolviera saltarse las recomendaciones de la Nación de colocar la tijera en infraestructura. Mestre necesita una obra simbólica de su gestión para montar su campaña. El nudo vial de Plaza España es la apuesta más ambiciosa, pero por detrás se sitúan los parques educativos y las obras de mejoras como iluminación Led, asfaltado y recuperación de espacios públicos.

Recursos propios
Ahora bien, Romero se esmeró en destacar que “el 96% de la inversión de la obra pública y de bienes de capital se financiará con recursos municipales”. Una llamada de atención a El Panal que, recientemente, pidió autorización a la Legislatura para ampliar el tope para aumentar la deuda externa y garantizar los programas de obras a gran escala.
Como sea, el financiamiento de la obra municipal se lograría con el ahorro corriente previsto y los remanentes de la toma de crédito internacional de $2.496 millones que impactan en el actual presupuesto.

Inversión, no asistencialismo
El ministro de Finanzas de la Provincia, Osvaldo Giordano, aseguró que la Provincia incrementará las partidas para ayuda social en más del 90% para 2019 para “paliar los efectos que tiene sobre la población más desfavorecida la grave crisis que se atraviesa a nivel nacional”. Desde el municipio prefieren cambiar el enfoque asistencialista para empezar a tejer otro de los ejes de gestión que pretende a mostrar a Córdoba como “la capital social”.
El refuerzo de las partidas sociales será para educación y salud, ambas actividades que no corresponden prestar al municipio con excepción de la atención primaria. Las secretarias acumularán un presupuesto de 7.692 millones. “Por cada $100 de erogaciones corrientes se dedicarán $30,5 a la prestación sanitaria y educativa”, reflejó Romero para mostrar la importancia que tendrán estos ítems el año que viene. El desmarque con la Provincia asoma con nitidez cuando el exintendente de Villa de Soto advierte que de ese total sólo $8,17 cubre el acuerdo con Schiaretti y $22,33 aporta el municipio.

Presión impositiva
Fue el intendente Mestre quien invitó a leer en clave electoral el último objetivo presupuestario. “Para el 2019, el municipio incrementa el Inmobiliario en un 12,4% para cumplidores, hasta un 36% para el que no lo es. No entiendo cómo el Gobierno de la Provincia realiza un revalúo impositivo que aumentará en promedio 53,66% el inmobiliario. Una salvajada al bolsillo de todos”, disparó el radical.
El equipo económico mestrista ordenó el reajuste de alícuotas de Inmuebles por encinma de la inflación pronosticada (irá de 12,4% a 36% de aplicación lineal), Automotor y Comercio e Industria en el orden del 39%. Pero pusieron el énfasis en realizar descuentos impositivos más agresivos para aquellos contribuyentes cumplidores y que adhieran al pago online como recurso para reducir presión y garantizarse el nivel de ingresos que exigen los 10.530 cargos presupuestados.
¿La explicación de una Municipalidad, al menos en el papel, equilibrada? Romero insistió en demostrar que en el municipio se aplica una política eficiente del control del gasto. En este sentido, las erogaciones de personal no deberían superar el 49,9% producto de recorte de horas extra y prolongaciones de jornadas.



Dejar respuesta