Con costo 0, Saillen condiciona a Pihen en su paritaria

En la antesala de la negociación paritaria que los empleados públicos, con José “Pepe” Pihen a la cabeza, deben reiniciar con El Panal, Franco Saillen –voz de su padre Mauricio en la Legislatura- condicionó al titular del SEP pidiendo un bono de $ 15.000 para ese sector –al que gremialmente no representa-. Para peor, la situación de la Provincia aún es compleja, y su recaudación sigue cayendo.



A partir de mañana la Administración provincial se sentará a discutir con los sindicatos públicos la forma en que éstos obtendrán una recomposición salarial por el aumento de la inflación durante los últimos dos meses del año. La necesidad de pactar este nuevo acuerdo surgió cuando, meses atrás, el Centro Cívico informó que su recaudación había caído (casi) 10 puntos por debajo de la inflación.
Esta caída fue la causa eficiente para interrumpir la cláusula gatillo que las partes habían pactado -ya que así lo estipulaba una de las cláusulas del convenio- y empezar a negociar, mes a mes, la forma en que la Provincia ofrecerá una recomposición salarial a sus empleados.
En este contexto, y con una caída de los ingresos de la Provincia que sigue profundizándose (aproximadamente un 5,7 por ciento en octubre), los gremio públicos -con José “Pepe” Pihen y Juan Monserrat, a la cabeza- deberán negociar con El Panal en condiciones que no resultan demasiado prometedoras.
Trascartón, Franco Saillen –voz de su padre Mauricio en la Legislatura- presentó un proyecto pidiendo un bono de fin de año de 15.000 pesos para los empleados públicos, al tiempo que la CGT Rodríguez Peña, que controlan Saillen (padre) y Gabriel Suárez (Luz y Fuerza), rechazó públicamente el bono de 5.000 pesos que por estos momentos impulsa el Ejecutivo nacional para los privados por insuficiente y por no alcanzar a tanto a los empleados públicos cómo a los jubilados.
En rigor, todo esto es cierto. Un bono de 5.000 pesos seguramente no alcanzará para remediar la caída del salario real de la gran mayoría de los trabajadores y, además, tal caída no repercute tan sólo en los empleados activos, sino que afecta a los jubilados en igual medida.
Por otro lado, cabe señalar que la aplicación de cláusulas gatillo ha redundado –en general- en un mejor mantenimiento del poder adquisitivo entre los sindicatos públicos que entre los estatales.
Pero, en fin de cuentas, lo extraño es el interlocutor. ¿Por qué Saillen?
La CGT Regional Córdoba –que contiene a (casi) todos los gremios estatales- tiene sentados en el recinto a dos legisladores que la integran: Hilda Bustos y José Pihen. Más aún, este último, además de liderar la central gremial, es secretario general del SEP (sindicato de empleados públicos).
No obstante ello, la CGT “Nacional y Popular” ha salido a copar la parada y arrogarse un reclamo que no le es propio, condicionando la posición de la conducción de la CGT Regional al pedir un bono que muy difícilmente la Provincia pueda conceder en este contexto. Pero además, lo hace sin asumir por ello ninguna responsabilidad. Huelga decir que la central conducida por el clan Saillen –no representando a los empleados provinciales- no tiene responsabilidades de ponerse detrás de sus reclamos, convocando a movilizaciones o tomando cualquier otro tipo de acción directa.
La iniciativa de Franco Saillen en la unicameral, y el rechazo de la CGT “Nacional y Popular” al bono impulsado por el Ejecutivo nacional por no contemplar a los empleados públicos resulta no sólo meramente declarativa, sino que además condiciona a quienes sí tienen la responsabilidad de negociar con el empleador –la Provincia- por haber sido elegidos para ellos por sus representados.
Pero resulta probable que el único interés del legislador de Córdoba Ciudadana sea sumar algo de notoriedad, y más aún cuando hacerlo cuesta nada ni compromete a una posición propia, aunque si una ajena.
En este caso, casualmente, la de Pihen. El titular de la central gremial, actualmente, más importante de la provincia, y en un momento en el que la otra CGT, capitaneada por su padre, Mauricio Saillen, no atraviesa sus mejores tiempos. En parte, por la multiplicidad de causas judiciales en contra de la dupla Saillen-Catrambone, secretario general y adjunto del sindicato de recolectores, respectivamente. Y en parte por la débil posición que atraviesa Luz y Fuerza, el gremio más importante de la CGT “Nacional y Popular”, en su conflicto con El Panal.



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