Inevitable: desde ahora, boleto subirá por arriba de la inflación

Al intendente Ramón Mestre le preocupa la situación financiera de Ersa



Por Yanina Passero
ypassero@diarioalfil.com.ar

boletoLa oposición en el Concejo Deliberante no acompañará el aumento del 37 % del precio del boleto de transporte urbano. El intendente Ramón Mestre dependerá de su libanizado bloque para cumplir con el sector empresarial que venía presionándolo desde hace meses.
De no mediar imprevistos, los ediles de Juntos por Córdoba alzarían su mano por la afirmativa en la sesión especial de hoy. La díscola Laura Sesma le habría dado su palabra al conductor de radicales y macristas, Lucas Balian. No desentonará a pesar de su disconformidad por la inexistencia de un ente de control. En una semana ya estaría actualizada la tarifa.
Con la vara situada tan alto –se pronosticaba un incremento del pasaje en $ 40 sin subsidios nacionales- es probable que la reactualización de la tarifa de $ 17,22 a $ 23,70 sea la menos costosa para Mestre, en términos políticos. Despejada la posibilidad de un tarifazo impagable para los usuarios, los concejales opositores destacaron que la minuta que se votará hoy supera en 10 puntos la inflación interanual.
El Secretario de Servicios Públicos de la Municipalidad, Pablo Farías, justificó en el Concejo Deliberante el “plus” que proporcionó el argumento a los rivales para montar su campaña en el recinto.
“Si el congelamiento se da como está previsto en el presupuesto nacional, la ciudad tendría garantizados subsidios, pero congelados a abril de 2018 y si la inflación no cede, su monto va a ir menguando. Y lo que no cubre el subsidio va a la tarifa. Se habló de boletos sin subsidios de 40 pesos, dijimos que no se alarmara a la población porque no había certezas y porque confiábamos en que no iba a haber una quita a cero, sino que iba a primar la racionalidad. Con boletos altísimos volveríamos a los sistemas ilegales para el transporte”, explicó Farías.
La tarifa a $ 15,38 tenía un porcentaje de subsidio en el orden del 32 %. En la minuta elaborada con subsidios congelados e inflación, ese valor decrece al 26%. “¿Cómo puede moverse la tarifa un 54 % anual si la inflación es del 40 %? Se debe a que en el componente tarifario el subsidio menguante obliga a cargar en la tarifa lo que el subsidio no cubre, lo que se suma al aumento por inflación”, finalizó. Cabe recordar que con los giros de la Nación por $ 1.250 millones y los $ 2.000 millones que destinará la Provincia, el cupo de subsidios para el transporte de la ciudad quedó cubierto.
Por ejemplo, en el caso de Coniferal, con los $ 25,5 millones que recibía de la Secretaría de Transporte de la Nación en 2017 alcanzaban a cubrir casi el total del costo salarial. Este año, confirman sus responsables, sólo se paga la mitad de los compromisos.
En el marco de una economía inflacionaria, con subsidios cubiertos por un año, se da por descontado que el “bache” será cargado en la tarifa. El sinceramiento de tarifas atenderá a la variación de precios, pero también a la paralización de los recursos que sostuvieron por más de dos décadas un servicio masivo en todo el país.
La oposición no discutirá los argumento expresados por Farías, pero sí se concentrarán en el ámbito del discurso político. Fue el propio intendente Mestre quien dijo que el próximo incremento del pasaje sería a tono con la inflación. El 10 % adicional bastó para que las bancadas que no le responden trabajaran con el concepto de “abuso”.
Como sea, la política de contracción de fondos no reintegrables que autorizó el presidente Mauricio Macri puso patas para arriba a empresarios ampliamente beneficiados por la gestión kirchnerista. Entre ellos, el grupo de los hermanos Rossi o la familia Romero de Corrientes. Ambas, concesionarias del servicio local.
En Córdoba, Ersa cubre el 70 % del servicio y desde el gremio ya han evidenciado problemas en el pago de vacaciones (las abonarán en dos tramos), atraso en el desembolso de las cuotas alimentarias, entre otros rubros. En el resto del país, en Corrientes, la semana pasada los choferes pararon por “ser objeto de los recortes”, según argumentaron. El intendente Mestre no puede dejar cabos sueltos en el que debía ser su hito de gestión: la reorganización del transporte.
El combo “inflación y tasas” atenta contra la inversión en capital y la mejora del servicio. Desde la Fetap aseguran que no es el contexto propicio para recortar subsidios por la recesión, al tiempo que recuerdan que en cuatro décadas, se fundieron 30 compañías que explotaron la plaza. Trasladar los costos a tarifas en la medida más razonable, pero encierra el peligro de la eyección de usuarios. El recargo adicional, la medida salomónica.



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