Aerolíneas: la devaluación y el petróleo frustran el déficit cero

El presidente Macri recordó que el Estado tiene que poner plata todos los meses para que funcione. Dijo que en el último mes Hacienda debió girar más de $1000 millones para pagar sus salarios.



Por Gabriela Origlia

aerolíneasEn medio de un paro de trabajadores de Aerolíneas Argentinas que alteró la rutina de vuelos, el presidente Mauricio Macri planteó que la empresa debe dejar de necesitar aportes del Estado: “No es justo que el 95% de los que no usan los aviones tengan que pagar” por la compañía.
“Desde que Aerolíneas se estatizó, el Estado tiene que poner plata todos los meses para que funcione. Todas las líneas aéreas que funcionan acá y la mayoría del mundo no requieren que los ciudadanos de ese país, en este caso los argentinos, pongamos plata todos los meses”, señaló y describió que en el último mes Hacienda debió girar más de $1000 millones a Aerolíneas para pagar sus salarios.
La fuerte devaluación y la suba del petróleo obliga a las empresas aéreas a recalcular proyecciones y Aerolíneas Argentinas no quedó al margen. No sólo porque enfrentan mayores costos, sino porque la venta de pasajes en dólares se desmoronó y aunque se prevé que el turismo interno crezca esa alza no alcanzará a compensar.
En ese marco, la empresa de bandera debió modificar los plazos para alcanzar  déficit cero; ya no será el próximo año. Este año en vez de cerrar con US$80 o US$90 millones de aportes del Tesoro ya llevan sumados US$152 millones y falta para terminar.
Este iba a ser el último año en el cual el Estado nacional iba a realizar aportes para el funcionamiento de su aerolínea. Si bien todavía no se definió el monto, en el 2019 también seguirá recibiendo partidas del Tesoro nacional para continuar brindando servicios.
En el mundo, las empresas se apresuran a retirar de servicio a los aviones más antiguos para afrontar costos más elevados por el alza de precios del petróleo que, desde hace unos cuatro años, viene incrementándose más rápido que las tarifas.
La Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA por sus siglas en inglés) proyectó que la utilidad promedio de las aerolíneas bajaría 12 por ciento en relación a la estimación de fines del año pasado en gran parte debido al aumento en el costo del combustible.
Cerca de un tercio de los costos de una área son combustible que, por supuesto, se pagan en dólares al igual que el leasing de aeronaves (piso de US$200.000 mensuales), seguros, repuestos y mantenimiento.
En Argentina, frente al nuevo contexto ya Andes Líneas Aéreas anunció un ajuste del 40%. Sus ejecutivos plantearon que la situación es complicada para todas las empresas pero que ellos decidieron adelantarse y tomar medidas antes de tener más problemas. Devolvieron cuatro Boeing 737 que tenían en leasing para bajar costos y frenaron la incorporación de tres;  tienen cinco MD propios.
Un dato del cambio de contexto por la devaluación es que en los últimos meses Aerolíneas Argentina  vende en números absolutos más pasajes hacia el país en sus oficinas del exterior que los que emite desde acá hacia destinos internacionales. Para este verano, la empresa espera un crecimiento del seis por ciento en sus pasajeros de cabotaje.
En su última visita a Córdoba, el gerente Comercial de Aerolíneas, Máximo Amadeo, describió que desde el inicio de la devaluación –a fines de abril- la venta de pasajes internacionales cae a un promedio de 10%. “Hay un cambio de comportamiento de los viajeros; caen los vuelos internacionales de largo recorrido y el efecto es cascada. Esos pasajeros pasan a regionales y los que hacían regionales a domésticos”, describió Amadeo.
En el país, entre las low cost Flybondy y Norwegian son las que más expectativas despertaron. También se suman la chilena Sky y JetSmart, estadounidense, que se define como “ultra low cost” (por ahora vuela desde Argentina a Chile). El Gobierno decidió impulsar la reducción de tarifas con la eliminación de las bandas mínimas del transporte aéreo en agosto pasado. En setiembre hizo lo mismo para el servicio de colectivos de larga distancia.



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