Metalúrgicos dudan cómo pagar el bono de $5000

Los datos apuntan una caída interanual del 75% de la actividad, lo que la deja en niveles similares al 2009.



Por Gabriela Origlia

La Cámara de Industriales Metalúrgicos de Córdoba planteó que “no hay una política para la industria” y que al sector “se le pide eficiencia pero no hay políticas”. En esa línea, sostuvo que el bono de $5000 que establecerá por decreto el Gobierno para compensar la pérdida de poder adquisitivo está pensado más para frenar el paro de la CGT que otros temas. “El Gobierno apela a que sigamos aportando los privados y este bono no alcanza a parar una crisis que ya existe”.
En la presentación de los datos del Observatorio de la actividad metalúrgica que EconomicTrends elabora para la cámara, el vicepresidente Gustavo del Boca indicó que el objetivo de las empresas es “mantener el empleo” pero que la situación se hace difícil por “la falta de previsibilidad; no sabemos los caminos a seguir”.
“Estamos todos mal; el problema no es el bono sino la capacidad de pago. Lo que discutimos es de dónde sacamos los recursos en un contexto de no rentabilidad y de menor actividad –insistió Del Boca-. Para tener buenos salarios hay que tener rentablidad”.
Para las fábricas es más difícil, dijeron, pasar el bono al costo de las piezas que reabrir una paritaria. El otro aspecto que les preocupa es cómo harán para cancelar en dos meses aguinaldo, vacaciones y bono; también apuntaron que el esquema “achata” la escala salarial ya que los $5000 son “para todos y después habrá que compensar al resto, al que tiene un cargo más alto”.
Los empresarios presentes en la reunión insistieron que la “coyuntura” ya dejó de serlo y empieza a extenderse de “manera preocupante”. Estimaron que en marzo quedará en claro cuántas Pymes pudieron atravesar el período de menos actividad, pagos y tasas altas.
Gastón Utrera, director de EconomicTrends, enfatizó que si la política monetaria restrictiva sigue sin cambios, como está previsto, hasta junio las “tasas altas nos van a acompañar”. Indicó que, probablemente, en abril o mayo próximo el Gobierno rediscuta algunos puntos con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
“En una política similar aplicada entre julio del ‘77 y del ’78, las tasas iban subiendo y se combinaron con retraso del tipo de cambio, con un resultado recesivo”, ejemplificó Utrera y recordó que el FMI está dando señales de que no quiere el Central emita “ni siquiera si el dólar cruza la banda inferior de la flotación”.
El sector ratificó que hoy no hay “competitividad” con Brasil y que medirla sólo por el tipo de cambio es insuficiente.
Entre los temas que más preocupan a los metalúrgicos en primer lugar aparece la caída de actividad seguida por la carga impositiva, la imposibilidad de trasladar costos a precios y el nivel de las tasas. Respecto al tipo de cambio, los niveles actuales están dentro de los parámetros que los empresarios leen como buenos.
“Pedimos condiciones de trabajo; no subsidios ni ayudas extraordinarias. Queremos políticas industriales que nos permitan trabajar”, subrayó Del Boca.
Aunque no hay mediciones detalladas, en la Cámara admitieron que hay más inconvenientes laborales. Puntualizaron que las empresas más chicas arreglan con sus empleados mientras que las medianas deben ir al Ministerio de Trabajo. “Son las más grandes las que recurren al procedimiento preventivo de crisis”.
Aunque hay pedido de cotizaciones de piezas pedidos por la mayoría de las terminales, por ahora Iveco tiene en cero todas sus compras hasta febrero; Renault y Fiat tienen suspensiones mientras que la italiana tiene en marcha un plan de achicamiento de planta que llegaría a las 200 personas.



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