Agrodólares representarán en 2019 más de la mitad de las exportaciones

La estimación es que las ventas externas crecerán 20 puntos el año que viene; de un total de US$70.000 millones, el campo aportaría US$40.000 millones.



Para el año que viene el Gobierno está previendo un alza de unos de 20 puntos porcentuales en las exportaciones, especialmente debido a la recuperación de las agropecuarias, que se estima que se elevarían al lograrse una cosecha superior a la de este año. Además de recuperar ingreso de dólares (la agroexportaciones generarían US$40.000 millones de los US$70.000 millones totales), se proyecta lograr un mejor ratio de exportaciones en relación con el PBI.
Las previsiones de área sembrada de la Bolsa de Comercio de Rosario apoyan el pronóstico (una proyección de 37 millones de hectáreas para sembrar en el 2018/19, una inversión del productor para cubrir la implantación de esa superficie que rondaría los U$S 10.100 millones).
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) mantiene sus previsiones para las cosechas de soja, maíz y trigo del ciclo 2018/19 en 57 millones de toneladas, 41 millones y 19,5 millones, respectivamente. Tomando como referencia los tres principales cultivos, esto es un 37% más que lo obtenido en la última campaña de soja (36 millones de toneladas), maíz (31 millones) y trigo (18,5 millones). Si el clima es favorable, la producción de granos de 2018/2019 podría disputarle el récord a la zafra de 2016/2017.
Esto implicará que, como las importaciones de servicios, las de bienes industriales (MOI) y las de energía y combustibles serán mayores que sus exportaciones (por lo tanto esos tres sectores serán deficitarios, lo que implica que la oferta de esos tres sectores hacia el mercado doméstico estará compuesta por más importaciones que las exportaciones que cada uno de esos sectores logre), el conjunto de exportaciones de bienes (primarios y manufacturados) de origen agropecuario logrará casi 35.000 millones de dólares de superávit, lo que alimentará al oferta de dólares que Argentina necesitará en 2019.
La relevancia del agro en la consecución de dólares (los únicos comerciales) será enorme en 2019, señala Marcelo Elizondo, experto en comercio internacional.
La Argentina es, en los últimos años, si se toma a la Unión Europea como mercado único, uno de los diez principales exportadores de bienes agropecuarios y de alimentos del mundo; y en particular es un destacado exportador de soja y sus derivados, trigo, girasol y sus productos, maíz, frutas (especialmente el limón y sus jugos y aceites, y las peras), miel, maní (y sus productos), carnes, vinos, etc. Son las agroexportaciones las que permiten llegar con bienes argentinos a Asia oriental y central, Norte de África y Europa.
Superada la escasez de producción de 2017 imputable a razones climáticas (sequía y lluvias en regímenes inusuales), podrá este año recuperar su condición de crecimiento como uno de los principales actores en la oferta de bienes de origen agropecuario, que lo colocó ya en 2016 en un lugar de elite en el planeta (fue el sexto principal exportador del mundo y uno de los 15 mayores si se divide a la UE por países).
“Esto permite a Argentina y Brasil crear una región, Latinoamérica, en la que varios productos de origen agropecuario son productos y exportados en dimensiones mundiales –agrega Elizondo-. En tiempos de inminente discusión sobre el futuro del Mercosur, ser un polo agroproductivo en materia de producción primaria y manufacturada de origen agropecuario, debe ser considerada”.
El economista admite la reaparición de la discusión sobre la relevancia (o no) de las exportaciones de los “productos primarios”, pero plantea que en esta materia se produjo en Argentina un proceso que es conocido internacionalmente como “innvation in the farm”.
“Este proceso se basa en un relevante agregado de valor en la producción, la ingeniería agropecuaria, el software y las nuevas tecnologías aplicadas, la utilización de sofisticada maquinaria agrícola, el desarrollo de modelos de gestión innovativos y el de procesos calificados como la siembra directa”, describe.
Agrega que ese “capital intelectual” determinó, entre otros efectos, que Argentina sea el país de la región con mayor cantidad de “AgTech” y “FoodTech” startups (con 60, seguido de Brasil, que exhibe 43, de un total de 172 en la región).



Dejar respuesta