Con indexación bimestral, Suoem aceptaría paritaria 2019

Por Felipe Osman

Mientras fuentes muy cercanas al sindicato de empleados municipales señalan que el acuerdo por la paritaria 2019 es (casi) un hecho y que hoy la conducción del gremio aceptaría la oferta acercada por las autoridades del Ejecutivo municipal, éstas insisten en que sólo han mantenido con el gremio reuniones de rutina en las que apenas se ha abordado tangencialmente la cuestión salarial.
Sin embargo, los mecanismos de Suoem están en marcha desde hace ya dos semanas. El pasado viernes comenzaron las asambleas por reparticiones (que continuaron el lunes) para evaluar la tercera oferta que arrimó el Ejecutivo: una cláusula de reajuste salarial automático que sostenga el poder adquisitivo de los municipales a la par de la inflación a aplicarse cada dos meses. Ésta es la única diferencia con el actual acuerdo: mientras que en la paritaria 2018 el reajuste se llevaba a cabo mes a mes, durante el año próximo se ejecutará bimestralmente.
El plenario que originalmente tendría lugar ayer en la sede del gremio para recibir los mandatos surgidos de estas asambleas fue reprogramado para hoy por “falta de quórum”, con lo cual en la reunión que hoy tendrá lugar a partir de las 9 se aceptaría el acuerdo.
No se trata, sin embargo, de la primera oferta que el Ejecutivo municipal hizo al Suoem, sino de la tercera.
El sindicato que actualmente conduce Beatriz Biolatto –en calidad de vicaria de Rubén Daniele- realizó el primer pedido de audiencia con Daniel Arzani, Secretario General del municipio, a mediados de agosto, para empezar a discutir el acuerdo paritario del año próximo.
La respuesta del funcionario llegó rápidamente, pero con la intención de incluir, para los últimos tres meses de este año, una cláusula similar a la que la Provincia utiliza en sus paritarias, y que consiste en condicionar el reajuste salarial a que la recaudación municipal no caiga por debajo del aumento de la inflación, determinando que el gasto en personal no termine insumiendo una parte proporcionalmente mayor de los recursos municipales.
Ante este planteo, la respuesta de la conducción gremial llegó al unísono: aún no es tiempo de negociar. Lógico, nadie se sienta a negociar para obtener peores condiciones de las que posee.
Las tratativas se reanudaron dos semanas atrás, cuando el Suoem tuvo la certeza de que el tiempo empezaba a apremiar a un Ejecutivo necesitado de precisiones para enviar su proyecto de Presupuesto al Concejo Deliberante.
La segunda oferta que el tándem compuesto por Hugo Romero (secretario de Economía) y Daniel Arzani arrimó al Suoem fue la aplicación de una cláusula gatillo “libre”, no atada la evolución de la recaudación, a ejecutarse trimestralmente. Pero estas condiciones tampoco fueron aceptadas sindicato que demando una propuesta superadora. Así llegó el ofrecimiento actual que hoy sería aprobado por el plenario del Suoem.
Ante este estado de las cosas surge un interrogante: ¿para qué libró, la actual Administración, una férrea pulseada con la conducción del sindicato -llevándola al borde de la intervención y dejándola sin su histórico cabecilla- si no buscó capitalizar esta situación negociando una paritaria que redujera el impacto de los salarios en las cuentas municipales? ¿Se trató, a caso, de una mera lucha de egos entre Daniele y Ramón Mestre?
La única alternativa a esta conclusión es que, apresurado por enviar el Presupuesto 2019 al Legislativo municipal, el intendente se conforme con prolongar una paz artificial con el Suoem, que probablemente estallará cuando el propio sindicato busque dirimir una complejísima interna para encontrar al sucesor de su histórico líder.
Lo antedicho no implica desconocer que Mestre ha logrado más de un año de sosiego en el gremio municipal. Pero si cabe resaltar que este nuevo acuerdo no consigue solucionar el hecho de que el gasto salarial, principal costo fijo del municipio, sigue siendo inflexible, y que ante una caída de la recaudación municipal, esperable en tiempos de recesión, el Palacio 6 de Julio tendrá poco margen de acción para acomodar sus cuentas.



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