Suoem ya negocia paritarias (sin Biolatto)

Los municipales, que anticipan un futuro complicado en la conducción del sindicato, ya avanzan en la negociación paritaria con el Ejecutivo, que necesita precisiones para elaborar el Presupuesto 2019. Beatriz Biolato, secretaria general del Suoem, no participa de la comisión salarial.



Por Felipe Osman

Fuentes allegadas al sindicato de empleados municipales aseguran que las negociaciones paritarias con el Ejecutivo municipal están muy avanzadas, a tal punto que el pasado viernes, en asambleas por reparticiones, las bases habrían dado a los delegados el mandato de aceptar la última oferta del Palacio 6 de Julio: cláusula gatillo bimestral.
Según relatan, ésta sería la tercera oferta que el tándem compuesto por Hugo Romero (secretario de Economía) y Daniel Arzani (Secretario General de la Municipalidad), a cargo de la negociación, les hacen llegar, ya que en un comienzo las intenciones del Ejecutivo eran incluir en el acuerdo una cláusula similar a la que la Provincia utilizó en las últimas paritarias, y que consiste en “atar” los reajustes salariales a la evolución de la recaudación municipal. De esta manera, si la recaudación cayera por debajo de la inflación, el gremio tendría que volver a negociar, y las partidas asignadas al pago de salarios no terminarían insumiendo un parte proporcionalmente mayor de los recursos municipales.
Pero al ser consultadas, las bases rechazaron esta primera oferta, de igual modo que lo hicieron con la segunda, que proponía una cláusula gatillo sin condicionamientos pero a ejecutarse cada tres meses.
Las autoridades municipales, por otro lado, señalaron que sólo existen conversaciones preliminares con el sindicato, aunque el acuerdo está lejos de llegar.
Ahora bien, ¿a qué se debe esta aparente premura en la negociación? ¿Por qué negociar paritarias ahora cuando el acuerdo salarial anterior tiene vigencia hasta el 30 de noviembre próximo y nada obstaría a que el Ejecutivo negociara a partir de febrero incluyendo un retroactivo para diciembre y enero? Los motivos son diferentes para el Palacio 6 de Julio y el Suoem.
El Ejecutivo, por un lado, necesita enviar en las próximas semanas su proyecto de Presupuesto para el año próximo al Concejo Deliberante, y para hacerlo le resulta indispensable conocer que parte de sus recursos destinará a las partidas salariales, costo fijo que insume más del 50 por ciento de sus ingresos.
Los municipales, por otro lado, ya adivinan un futuro muy complicado para la conducción del Suoem, y seguramente prefieran dejar el capítulo salarial cerrado antes de arrancar el 2019. Más aún si la oferta de la patronal resulta tan generosa.
Ilustremos. Una de las asambleas del pasado viernes tuvo lugar en “el alto”. Se trata del lugar en el que se concentran las Áreas Operativas, las reparticiones más belicosas del sindicato municipal. En esa oportunidad, las bases estaban reunidas para votar su conformidad (o no) con la oferta enviada por el Ejecutivo Municipal. Poco antes de llegar el momento de la votación uno de los presentes preguntó quienes integraban la comisión salarial a cargo de llevar adelante la negociación con el Ejecutivo. Cuando el delegado empezó a nombrar a quienes integraban la comisión sorprendieron dos cosas: la ausencia de Beatriz Biolatto y la presencia de Raúl Díaz.
La secretaria general, máxima autoridad del Suoem, no forma parte de la mesa de negociación en que se decide el salario de los trabajadores. No existe, para ningún gremio, un punto más central que éste, y Biolatto no toma parte en esta conversación.
Pero al escucharse que Raúl Díaz, secretario gremial del Suoem, sí formaba parte de la comisión salarial, estallaron los abucheos y manotazos de quienes reclamaron, al aceptar la oferta, que se lo separara de la comisión y se lo declarara “persona no grata” en el sindicato.
Díaz es, desde hace más de diez años, una persona muy allegada a Rubén Daniele, pero ahora las bases lo acusan de haber sido funcional al Ejecutivo al no ofrecer resistencia alguna a la descentralización de las Áreas Operativas, por la cual las autoridades del Palacio 6 de Julio buscan desmembrarlas y situarlas en los CPC.
Al mismo tiempo, Daniel “Chiquito” Fernández, secretario adjunto del Suoem, es el conductor de las Áreas Operativas, aunque esto no parece haber obstado a que las bases rechazaran la participación de Díaz en la comisión salarial.
Entonces, a partir del 3 de enero próximo Daniele será oficialmente un jubilado, quedando atrás cualquier esperanza (que ya no existe) de retornar a la conducción del gremio. Beatriz Biolatto, que ya habría manifestado -en repetidas oportunidades- sus intenciones de dejar el Suoem, aún pretende hacerlo. Raúl Díaz, quien ocupa el cargo más importante detrás de Biolatto, aparece ampliamente cuestionado por las bases, y Daniel Fernández, secretario adjunto del gremio, no tiene un control absoluto de las Áreas Operativas, porción más beligerante del sindicato. ¿Cuál es entonces la “línea sucesoria” de Daniele en el Suoem?
Un dato: el histórico líder de la Lista Verde transita sus últimos días como empleado municipal en el área de Recursos Tributarios, al abrigo de Ariel Quiñone, referente de la Lista Naranja y otrora competidor de Daniele por la conducción del sindicato. Quiñone debería ser, por peso propio, el sucesor de Daniele. Es el titular de la oferta electoral que más votos la ha disputado a la hegemonía de la Lista Verde en los últimos tiempos.



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