Gill y Accastello, juntos (tributo a Schiaretti)

En el marco de los plenarios departamentales que desarrolla el peronismo para motorizar la dirigencia y militancia en la antesala electoral, hubo una reunión en la ciudad de Bell Ville. Allí, después de mucho tiempo, el intendente de Villa María y el ex jefe comunal, coincidieron.

Por Yanina Soria
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La muerte de José Manuel de la Sota está produciendo dentro del peronismo cordobés un efecto de alcance impensado hasta hace apenas unos meses. La desaparición física, inesperada y disruptiva del ex mandatario provincial, funciona como una especie de amalgamiento interno donde, en nombre de su legado, las piezas del rompecabezas se van uniendo de a poco. El objetivo, es llegar con las partes perfectamente encastradas para el año que viene.
Así, el primer llamado que hizo el gobernador Juan Schiaretti tras la tragedia, fue justamente en esa dirección: sellar las fisuras internas que pudieran existir dentro del partido y abrir las puertas del PJ a todos aquellos dirigentes que, por distintas razones, ya no eran parte de la estructura orgánica. Para esa convocatoria, el jefe político ordenó dejar atrás los reproches y viejas rencillas y dar lugar a una nueva etapa en el peronismo. Un peronismo más moderno e inclusivo.
Y cuando todos creían entonces que el terreno estaba listo para el desembarco, por ejemplo, de Olga Riutort, la seañal de largado llegó por otro lado.
Una foto tuiteada desde la cuenta del PJ Córdoba sorprendía a propios y ajenos. El último candidato a gobernador que tuvo el kirchnerismo cordobés, Eduardo Accastello, volvía al justicialismo local tras reunirse con el gobernador, el ministro de Gobierno, Carlos Massei, y el senador y presidente del partido, Carlos Caserio.
Eso sí, en el texto que acompañó esa foto, el PJ aclaró rápidamente que el retorno fue “sin condicionamientos”. Una frase que luego replicaron los principales laderos de Schiaretti para graficar que los brazos del oficialismo están abiertos para todos aquellos que quieran sumarse y trabajar en el proyecto macro de Unión por Córdoba (la reelección de Schiaretti) pero sin pedir, por ahora, nada a cambio.
Supuestamente, la incorporación de Accastello se dio en esas circunstancias y no hubo ningún `toma y daca` en esa reunión con Schiaretti.
Aunque se sabe, el ex intendente de Villa María y ex candidato de Córdoba Podemos, está trabajando para volver a la Municipalidad, y ya forjó su propio espacio político desde donde camina a diario la ciudad.
Un objetivo electoral que también lo encuentra al actual intendente Martín Gill en esa misma senda. El ex diputado de excelente llegada al Panal, está decidido a buscar su reelección y, en su entorno, aseguran que las condiciones están dadas para alcanzar ese cometido.
Desde que regresó a las filas del schiarettismo, el ex intendente de Villa María pasó a formar parte de la estructura interna que organiza y trabaja en la estrategia política para el 2019. Su pase provocó ruido dentro de UPC, sobre todo por el bagaje judicial con el que llega, y naturalmente generó tensión con quien también persigue el mismo objetivo político para el año que viene.
Sin embargo, por ahora, en el PJ no se habla de candidaturas y cada uno sigue su propia agenda. Eso sí, atendiendo expresamente el pedido que Schiaretti hizo a todos los dirigentes del interior: la prioridad debe estar puesta en blindar las ciudades peronistas del avance de la ola amarilla y buscar garantizar el triunfo electoral el año próximo.
Con esa hoja de ruta marcada, todos los referentes tributan para el plan reeleccionista del gobernador y se esfuerzan por aportar el mayor volumen político que puedan a la estructura oficialista.
Algo de eso hubo el sábado por la mañana donde, por primera vez desde su vuelta al PJ, Accastello y Gill coincidieron en un acto. En el marco de los plenarios departamentales que organiza el partido en los distintos sectores de la provincia, el ex intendente y el actual jefe de gobierno, coincidieron en el encuentro realizado en la ciudad de Bell Ville. Allí confluyeron dirigentes y militantes de General San Martín, Unión y Marcos Juárez.
El alcalde de Villa María movilizó a dirigentes de los tres departamentos y fue uno de los oradores principales, encargado de cerrar el encuentro encabezado por Carlos Massei, el legislador Carlos Gutiérrez, Daniel Passerini y el anfitrión, Domingo Carbonetti.
Sentado en la mesa principal al lado de los organizadores (Accastello estuvo abajo del escenario), ofreció un encendido discurso. ““No todos hemos recorrido el mismo trayecto, quizás hasta tenemos miradas diferentes parciales sobre distintos aspectos. Pero no podemos poner en duda que todos los que estamos aquí somos fuertemente comprometidos con el peronismo, sus banderas, sus ideales, con los de Perón y Eva Perón, con los principios que sostienen nuestro movimiento y nuestro pensamiento. Por eso encontramos en la diversidad la necesidad de la unidad. Como lo decía ‘Mingui’, muchos tomamos caminos diferentes y no nos arrepentimos. Al contrario, es una etapa donde enriquecemos con la unidad” dijo, según reproduce el Puntal de Villa María.
Además de evocar el espíritu político de De la Sota y motorizar el aparato peronista con miras a los próximos comicios, el ministro Massei bajó el mensaje de Schiaretti para los intendentes. Remarcó que no es momento para hablar de candidaturas sino de forjar la unidad del peronismo para ver de qué manera cada cacique del interior puede contribuir al objetivo mayor: lograr el sexto mandato de UPC en el poder provincial.



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