Agitan “fantasma dictadura” por operativo de gendarmes

La medida generó críticas, pero el secretario de Seguridad provincial respaldó el accionar de los agentes federales y dijo que seguirán haciendo relevamientos.

Por María del Pilar Viqueira

gendarmeGendarmería Nacional comenzó a hacer controles de rutina a principios de mes, como resultado del acuerdo de cooperación que suscribieron en abril el Gobierno de la Provincia y el de la Nación, con el objetivo de coordinar esfuerzos para prevenir delitos; en especial, los relacionados con el tráfico de drogas.
Para reforzar la seguridad, se conformó un comité operativo y se estructuró un plan de acción que incluye el relevamiento de accesos viales y la intervención conjunta de gendarmes, policías locales y federales y efectivos de la Fuerza Policial Antinarcotráfico en las zonas con mayor conflictividad y violencia.
Cada parte aporta instrumentos de soporte logístico, comunicación e investigación criminal.
Cuando las operaciones abordan delitos de competencia federal -como narcotráfico y trata de personas, entre otros- son dirigidas y supervisadas por Gendarmería Nacional.
Ayer se difundieron imágenes de un procedimiento que se llevó a cabo el lunes, en un colectivo de la línea 22, en barrio Marquéz de Sobremonte. En el video se visualiza a efectivos de Gendarmería pidiendo documentos de identidad y revisando las pertenencias de algunos usuarios.
Como era previsible, no faltaron quienes aprovecharon la oportunidad para agitar el fantasma de la dictadura.
El ex secretario de Derechos Humanos de la Nación, Martín Fresneda, usó la red social Twitter para referirse a lo sucedido y escribió: “No son operativos de seguridad, sino de control social, de estigmatización de los sectores trabajadores. Engendran un temor colectivo como el que impuso la dictadura en busca de un enemigo interno”.
Además, anunció que presentará un “proyecto de preocupación” en la Unicameral.
Otros dirigente de Unidad Ciudadana y de partidos de izquierda se expresaron en sentido similar.
En tanto, la Mesa de Trabajo por los Derechos Humanos estimó que hubo hostigamiento y que la medida configuró “un nuevo intento de militarizar el territorio del país con la excusa de la persecución al narcotráfico y la inseguridad, en una franca actitud intimidatoria”. En esa línea, el abogado Claudio Orosz declaró que el accionar de los gendarmes fue ilegal.
No obstante, el fiscal Maximiliano Hairabedian aclaró que las fuerzas de seguridad tienen autorización tanto para solicitar identificaciones como para hacer requisas y recordó que hay jurisprudencia que avala los pasos que tomaron los agentes.
El intendente Ramón Mestre también se pronunció sobre el tema. Valoró que las fuerzas deben “dar respuestas” y se limitó a pedir que se cumplan las garantías constitucionales de la ciudadanía.
Por su parte, el secretario de Seguridad provincial, Alfonso Mosquera, respaldó la actuación de los gendarmes. Sostuvo que procedieron correctamente y precisó que si una persona no tiene DNI o se resiste a exhibirlo no tendrá problemas, siempre y cuando no tenga orden de captura.
Además, adelantó que los controles seguirán y señaló que la sociedad los avala. “No le vamos a dar tregua a la delincuencia porque es una demanda central”, enfatizó.
Si bien lo sucedido generó críticas y suspicacias, también se detectó un alto nivel de aprobación ciudadana en las redes sociales.
La polémica se mitigó a lo largo de la jornada; en especial, luego de que ElDoce.tv publicara un video que registró la detención de un joven que portaba un arma de fuego, hace dos semanas, en un control rutinario en la línea 14 de Coniferal, en barrio El Cerrito. La empresa de transporte facilitó la grabación.
En esa oportunidad, según precisó un delegado de la firma, los agentes de gendarmería advirtieron nerviosismo y movimientos extraños, lo revisaron y detectaron que había escondido un revólver calibre 22 entre el asiento y la ventanilla.



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