El presupuesto 2019 avanza de la mano de suba de impuestos

La mayoría de los cambios más complicados de discutir están incluidos en la adenda del pacto fiscal, firmada por 18 gobernadores. El campo ya advirtió que protestará porque debe comenzar a pagar Bienes Personales.

Por Gabriela Origlia

El oficialismo tiene los números justos para aprobar el presupuesto 2019. Mañana la comisión dictará dictamen y el miércoles será la sesión. Otra vez el apoyo de los gobernadores resultará clave para que salga la ley de leyes; entre ellos se cuenta el de Juan Schiaretti. A cambio el Ejecutivo fue cediendo en algunos temas que, en principio, no estaba dispuesto. La suba de la presión tributaria es una de las consecuencias de esas conversaciones.
Según los cálculos, el apoyo extra llegará de 23 diputados del interbloque Argentina Federal -cinco de Misiones; cuatro de Córdoba; tres de Tucumán; tres de San Juan; dos de Entre Ríos; dos de Salta; dos de Chaco y dos de La Rioja- y seis del Frente Cívico por Santiago; dos de Elijo Catamarca y uno del Movimiento Popular Neuquino. El kirchnerismo rechazará el proyecto.
Los cambios impositivos más complicados y discutidos terminaron incluidos en la adenda del pacto fiscal que sumó la firma de 18 gobernadores. Además de la aprobación del consenso se requieren leyes que modifiquen los impuestos, como la que ya se está analizando para los Bienes Personales.
El campo ya amenazó con una marcha en reclamo por tener que pagar ese impuesto. La Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias (CEEA), integrada por las cuatro organizaciones más importantes del sector, advirtieron al Gobierno que “el campo no tolera más impuestazos”. La reacción es a la propuesta para eliminar de las exenciones de ese tributo a los inmuebles rurales que, apuntan, se suma a la suba de la valuación de los campos y el regreso de las retenciones.
Con los cambios en marcha el año que viene la Argentina volverá a tener una presión tributaria récord. La suba será equivalente al 1% del PBI y el principal aporte provendrá de los impuestos vinculados a las exportaciones. Los ingresos por esa vía se incrementarían 102,3% interanual. Lo describe un trabajo del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf).
Además de Bienes Personales, en 2019 el impuesto al Cheque –para el que estaba previsto una reducción de 20%, aumentando ese porcentaje para computar como pago a cuenta de Ganancias- seguiría como ahora. En el caso de Ganancias, se terminarán las excepciones de determinados rubros salariales (viáticos, gastos de movilidad, de representación, bonificación especial, protocolo, riesgo profesional, coeficiente técnico, dedicación especial, desarraigo, responsabilidad jerárquica) de empleados públicos de todos los niveles.
En el caso de Sellos, que cobran las provincias, se suspende lo previsto en el pacto fiscal que preveía una alícuota máxima de 0,75% para 2019 (la eliminación total estaba proyectada para 2022). Además, se analiza modificar el índice con el que se aplica el ajuste por inflación, pasando de mayorista al de consumidor.
Para el Iaraf el IVA (neto de reintegros y devoluciones), en conjunto con los Derechos de Importación, crecerían en términos reales 0,4% y 9%, respectivamente, y aportarían 0,2 puntos porcentuales del PBI el año que viene. Bienes Personales se incrementaría 25,7% interanual. Ese crecimiento real se basa en la posibilidad de subir la alícuota del 0,25% al 1%, aunque sólo para el caso de bienes radicados en el exterior.
La caída relativa en el resto de los impuestos nacionales responde a la continuidad de la reforma tributaria sancionada a fines de 2017: baja en las contribuciones patronales por el aumento del mínimo no imponible y la convergencia a una alícuota efectiva más baja y la reducción de la alícuota de Ganancias que explicaría la reducción real del 7,3% esperada para 2019. Ambos impuestos implicarían una baja equivalente a 0,4% del Producto Bruto Interno.
En conjunto, el total de impuestos sobre los bienes y servicios y actividades internas cederían 0,2 puntos porcentuales del PBI en 2019 respecto a 2018 y los aportes y contribuciones a la seguridad social experimentarían una caída equivalente a 0,1, en tanto que los impuestos ligados a las actividades comerciales con el exterior avanzarían 1,3 puntos. Esta dinámica explica que la presión tributaria ascienda un punto del Producto y experimente un crecimiento real igual al 3% con respecto a 2018.



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