Con bajas, el PJ Federal aprobará el proyecto de presupuesto

Los diputados que responden a los gobernadores votarán afirmativamente el proyecto del gobierno nacional. Los que provienen de provincias oficialistas votarán en contra o se abstendrán. Divergencias en el massismo y probable ruptura de su bloque. UPC a favor.

Por Salvador Santos

El recientemente fundado “peronismo alternativo” exhibirá sus contradicciones en la sesión del próximo miércoles cuando el oficialismo intente aprobar el proyecto de presupuesto para el 2019. Más que por diferencias políticas, las posiciones internas tienen que ver con las conveniencias de cada subgrupo de cara al año electoral.
Las conversaciones entre los gobernadores justicialistas y el gobierno nacional parecen haber llegado a buen puerto. En los últimos días, las señales que provienen del bloque de Argentina Federal indican que habría una mayoría sólida para avanzar en la aprobación de la iniciativa.
Con el apoyo de los legisladores vinculados a los gobiernos provinciales peronistas, Cambiemos sobrepasaría el número necesario para imponerse en la sesión. Hasta el momento, los operadores oficialistas calculan entre 130 y 140 votos positivos.
Más allá de este número global, que deberá confirmarse el próximo miércoles, la fotografía de las posiciones que adoptarán cada uno de los sectores del justicialismo grafica las diferencias que recorren ese espacio.
Los gobernadores peronistas, más allá de sus diferencias internas, siempre se mostraron proclives a la aprobación del presupuesto. Consideran que la estabilidad de sus respectivas gestiones se verá comprometida si el ejecutivo no cuenta con la ley.
En ese sentido, negociaron hasta el final cada una de las partidas con el objetivo de asegurar el financiamiento en el año electoral. La hipótesis de que el gobierno no cuente con un proyecto de presupuesto también le permitiría un margen de discrecionalidad en la distribución.
En definitiva, la decisión de acompañar a Cambiemos en esta votación refleja que, más allá de los discursos encendidos, la prioridad electoral de los dirigentes del justicialismo es la mantención del poder en cada uno de sus distritos.
Los representantes de Unión por Córdoba se encolumnarán en la posición que viene sosteniendo Juan Schiaretti y avalando el senador Carlos Caserio desde hace tiempo. Según los máximos dirigentes del peronismo cordobés, deben demostrar racionalidad en estos momentos sensibles del país y diferenciarse de las actitudes beligerantes del kirchnerismo.
Además, los diputados que responden a Juan Manuel Urtubey también votarán positivamente. Pablo Kosiner, que preside el interbloque Argentina Federal, argumentó en el mismo sentido que sus compañeros cordobeses. “Aún con un Presupuesto que no nos deja nada conformes, yo prefiero eso a tener que ir a golpearle la puerta al ministro de Economía para que me transfiera la plata que necesitan las provincias o los municipios”, se sinceró el salteño.
Además, cargó contra los que promueven el voto negativo. “Dicen que hay que rechazar. Bueno, vamos al día después: le generaste libre disponibilidad del 40% de inflación por sobre el Presupuesto de este año. Y eso es más de un billón de pesos para que el Gobierno haga lo que quiera”, argumentó Kosiner.
En sintonía con la postura de cordobeses y salteños se encontrarían los diputados que responden al gobernador tucumano Juan Manzur, los leales al chaqueño Domingo Peppo, los que responden al entrerriano Gustavo Bordet, los sanjuaninos de Sergio Uñac y algunos de los catamarqueños y riojanos.
Por otra parte, los aliados naturales del peronismo federal también acompañarán la sanción del proyecto. Es el caso de los santiagueños que responden a Gerardo Zamora, los representantes del Frente para la Concordia misionero y el diputado del Movimiento Popular Neuquino.
Dentro del bloque Justicialista, integrante del interbloque Argentina Federal, las posiciones están divididas. Algunos de los integrantes del grupo que conduce Diego Bossio optarán por la abstención y otros podrían votar negativamente. En general, provienen de la provincia de Buenos Aires y disputan con el kirchnerismo en sus distritos por lo que temen quedar estigmatizados como “colaboracionistas” de Cambiemos.
Párrafo aparte merece la situación interna del bloque del Frente Renovador. La tensión interna que vienen padeciendo desde hace tiempo podría estallar antes de la sesión del miércoles. Graciela Caamaño, presidenta de la bancada, se inclina por votar positivamente aunque con fuertes críticas al oficialismo.
Por su parte, media decena de diputados se inclinan por rechazar de plano el proyecto. Felipe Solá, Facundo Moyano y Daniel Arroyo ya emitieron declaraciones en este sentido y amenazan con la ruptura del grupo parlamentario. En realidad, las diferencias principales no tienen que ver con el presupuesto ya que, en el fondo, el grupo disidente rechaza la cosntitución del peronismo alternativo y promueve la unidad con Cristina Kirchner.
Adriana Nazario, diputada de Unión por Córdoba, integra formalmente la bancada del Frente Renovador. Hasta el momento se desconoce su posición sobre el tema. Si votara a favor, serían 5 los peronistas cordobeses que apoyarían la sanción.



1 Comentario

  1. No hay lugar para medias tintas. Votar este presupuesto es una actitud de rendición, claudicación ante el FMI, lo que tendrá como consecuencia un agravamiento de la situación social en todos sus aspectos: inflación, desempleo, recesión, cierre de empresas, despidos, tarifazos y una miseria pobreza que ya es exclusión. La conflictividad será inminente.

    La racionalidad en estos momentos sensibles es rechazar este brutal ajuste.

    «Los representantes de Unión por Córdoba se encolumnarán en la posición que viene sosteniendo Juan Schiaretti y avalando el senador Carlos Caserio desde hace tiempo. Según los máximos dirigentes del peronismo cordobés, deben demostrar racionalidad en estos momentos sensibles del país…»

Dejar respuesta