El año en que el futuro empezó

Para refrendar una nostalgia enfermiza que afecta a muchos jóvenes que nacieron a fines del siglo pasado, la dupla conformada por Charli XCX y Troye Sivan ha lanzado un single titulado “1999”, nombre exactamente igual al de la pieza (entonces futurista) que Prince publicó en 1982.



Por J.C. Maraddón
jcmaraddon@diarioalfil.com.ar

En octubre de 1982, Prince publicaba su disco “1999”, que abría con una canción de igual nombre, en la que se reflejaba la psicosis por una supuesta hecatombe nuclear, como corolario de la carrera armamentista de las dos grandes potencias del momento, Estados Unidos y la Unión Soviética. En el tema, Prince relataba un sueño premonitorio, que fijaba el fin del mundo en el año 2000, y que por eso lo incitaba a vivir como si estuviera en 1999, es decir, en los días previos al apocalipsis. La letra finalizaba diciendo: “Podemos morir aquí hoy/ No quiero morir/ Prefiero bailar mi vida”.
Así vislumbraba la sensibilidad de Prince a 1999, cuando todavía faltaban 17 años para arribar a esa meta. La fecha llegó, por suerte el apocalipsis faltó a la cita y ya han pasado 19 años desde esa instancia que tan lejana parecía desde la perspectiva de 1982 y que tan antigua ha quedado si la miramos desde la actualidad. Y así, por esas vueltas del destino, lo que a principios de los ochenta constituia un enfoque futurista, ahora posee una pátina de anacronismo acorde a la tendencia retro que caracteriza al presente de la cultura universal.
Para refrendar esa nostalgia enfermiza que afecta a muchos jóvenes que nacieron a fines del siglo pasado, la dupla conformada por Charli XCX y Troye Sivan ha lanzado un single titulado exactamente igual que la pieza de Prince, “1999”, pero que a diferencia de aquella se anida en el pasado, aunque también lo visualiza desde una perspectiva distópica. Ellos cantan: “Quiero volver a 1999/ Dar un paseo por mi viejo vecindario”, mientras despliegan un arsenal de referencias que retrotraen el tiempo a la segunda mitad de la década del noventa, cuyas vestimentas, celebridades y tecnologías de punta están barnizadas por el encanto de lo vintage.
La canción habla de los primeros teléfonos celulares de Nokia, las zapatillas Nike Air, los discos compactos y la cadena MTV, en tanto cita a Britney Spears (“hit me baby one more time”), a Eminem (Shady) y a Michael Jackson. Pero en su correspondiente video, subido a la plataforma de Youtube la semana pasada, abundan las alusiones a lo que sucedía dos décadas atrás: desde monitores donde se ven mensajeros instantáneos de esa época, hasta remedos a escenas claves de “Titanic”, “American Beauty” y “The Matrix”, y caricaturas de personalidades noventosas como Marilyn Manson, las Spice Girls o Steve Jobs.
Aunque el “1999” de Charli XCX y Troye Sivan se nutre de un sentimiento de melancolía por aquella ingenuidad infantil, la idealización de los noventa es un fenómeno que atraviesa todas las edades, incluyendo a los nacidos en el siglo veintiuno, cuya educación audiovisual se forjó a través de episodios reciclados de “Friends” y “Los Simpsons”. A poco de ingresar en la tercera década del nuevo milenio, pareciera que el único refugio para protegerse de la vertiginosa dinámica del presente, sería remontarse a aquellos tiempos previos a que el avance de internet y el desembarco de las redes sociales alterasen para siempre nuestra existencia.
Y es que la futurología apocalíptica de Prince, más allá de su fatalismo, no estaba tan desubicada. No hubo guerra atómica entre las potencias nucleares, pero hubo un mundo que se desplomó con el advenimiento del dos mil. Nada volvió a ser como era entonces y es por eso que dos veinteañeros como Charli XCX y Troye Sivan, que todavía conservan recuerdos de los viejos tiempos, salen a ejercitar su memoria y a invitarnos a poner a trabajar la nuestra, para evocar cómo era nuestra vida cuando la tecnología todavía no nos había sometido a su dominio.



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