La recesión empujará el desempleo: cómo se puede mejorar la situación

La crisis afectará más a los informales. Por el lado de los registrados, un estudio privado sugiere analizar la experiencia de Alemania durante la crisis de 2008 que le permitió una recuperación de puestos de trabajo más vigorosa que a Italia y a Francia.



La volatilidad cambiaria, las muy elevadas tasas de interés y la aceleración inflacionaria ya impactaron en la actividad y las proyecciones no son alentadoras. La estimación oficial de una baja de 0,5% para el 2019 es considerada “optimista” por la mayoría de las consultoras privadas que entienden que el PBI puede caer entre 1,5% y 2,5% como consecuencia de la nueva política instrumentada por el Gobierno.
Mientras las consultoras corrigen a la baja sus proyecciones, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) se adelantaron y publicaron, ambos, mermas esperadas de 1,6% para el año que viene.
Aunque los últimos datos oficiales sobre empleo asalariado privado registrado (junio de este año) no muestran pérdidas importantes, es previsible que si la recesión se prolonga la destrucción de empleos se acelere y, además, se profundice la baja del consumo.
Ecolatina explica que la caída del salario real formal superaría en promedio el 6% interanual en 2018 y que el retroceso sería liderado por los empleados registrados del sector público, seguido por los trabajadores registrados privados. “Como las suspensiones y la reducción de turnos u horas extras, también reducen el dinero en el bolsillo de los trabajadores, es lógico que comiencen a buscar otro empleo”, señala y adelanta que eso elevará la tasa de subocupación (personas que están empleadas pero buscan trabajar más tiempo), especialmente en los sectores más postergados que precisan con urgencia.
Si el estancamiento en la tasa de entrada al mercado laboral continúa por varios meses (lo que es posible ante la ausencia de perspectivas de crecimiento en el corto plazo), la demanda de empleo (subocupados y desocupados) crecerá. La crisis afectará más duramente al sector no registrado. Estos trabajadores cuentan con menor poder de negociación a la hora de tratar de recomponer su salario, y la inexistencia de un marco regulatorio eleva las posibilidades de que pierdan su empleo.
Por su lado, Idesa plantea que “urge” pensar en herramientas “innovadoras que morigeren los impactos sociales de la crisis y preparen las condiciones para una rápida recuperación”. En esa línea apunta que las estrategias aplicadas por Alemania durante la crisis del 2008 resultan interesantes de analizar.
Según la OCDE entre 2007 y 2017 se observa que en Italia la tasa de ocupación estuvo estancada en el 58% de la población en edad de trabajar; en Francia subió apenas un punto (de 64% a 65%) y en Alemania, en cambio, pasó de 69% a 75%.
Estos datos muestran –según la consultora- con “contundencia el mucho mejor desenvolvimiento” del mercado de trabajo alemán desde la crisis del 2008 hasta la actualidad. Esta mayor generación de empleos explica que la desocupación en Alemania esté por debajo del 4% mientras en Italia la tasa de desempleo es del 11% y en Francia del 9% de la población activa.
¿Qué es lo que ayudó a Alemania a cuidar y luego multiplicar sus empleos? Si bien operan varios factores, un estudio publicado en la revista Journal of Economic Perspectives con el título “Del hombre enfermo de Europa a la superestrella: la resurrección económica de Alemania” identifica los más importantes: lo distintivo es su modelo de negociación colectiva.
Si bien los tres países tienen convenios colectivos sectoriales, en Alemania se contempla la denominada “cláusula de apertura”. Esta regulación habilita, siempre que medie el acuerdo del empleador con todos sus trabajadores, a apartarse del convenio sectorial y negociar un convenio a nivel de empresa. Se trata de una modalidad muy utilizada por las empresas unipersonales, familiares y sociedades de hecho para adaptar la organización del trabajo y remuneraciones a sus posibilidades. Lo más interesante es que un instrumento ideado para afrontar crisis resultó ser igualmente muy eficaz para promover el empleo luego de superadas las crisis.
En la Argentina también prevalece un modelo de negociación colectiva sectorial como en estos países europeos. Únicamente las grandes empresas tienen la posibilidad de solicitar un convenio por empresa. Si se adoptara una regla similar a la de Alemania, en Argentina se le podría dar la misma posibilidad a las pymes.



Dejar respuesta