Primera señal de unidad real: delasotismo, en la Junta Capital

El peronismo cordobés activó esta semana su plan político. A pedido del gobernador Juan Schiaretti, la maquinaria PJ saldrá a rastrillar todo el territorio.



Por Yanina Soria
ysoria@diarioalfil.com.ar

El peronismo provincial cerró la semana con dos encuentros partidarios muy importantes que sirvieron para marcar el pulso de lo que se vendrá internamente. También, para dejar en claro el mensaje que el gobernador Juan Schiaretti quiere bajar respecto al plan político, pero sobre todo, para mostrar el rumbo que tomará Unión por Córdoba (UPC) ahora, sin José Manuel de la Sota.
La muerte del ex gobernador fue disruptiva, provocó un sacudón interno inesperado y de una magnitud que aún no termina de calcularse. Obligó al gobernador a parar la máquina y a apretar el F5 antes de dar el próximo paso.
El rótulo de mandamás absoluto del PJ cordobés le demandó también la responsabilidad de ordenar una tropa que quedó atónita frente a lo sucedido. Rápidamente Schiaretti se vio obligado a tomar el timón y definir una serie de acciones para llevar tranquilidad a la dirigencia y militancia.
Amplió su mesa chica, abrió las puertas del partido para sumar a viejos conocidos y pidió trabajar por la unidad. Un mensaje que, en principio, parece estar más destinado al núcleo interno que a eventuales socios que UPC pueda incorporar de la estratosfera política externa.
Es decir, el peronismo en Córdoba siempre se esforzó por mostrar ser uno solo. Sin embargo, fronteras adentro, la coexistencia de dos corrientes cada una respondiendo a su propio cacique, marcó por años, una puja interna siempre latente.
Una tirantez que venía de arriba hacia abajo pero que siempre terminaba zanjándose en los momentos decisorios, producto del entendimiento entre los dos jefes políticos. Tan exitosa fue esa sociedad que llevó a UPC a concentrar durante casi dos décadas el poder provincial, y con sed de conquistar un sexto periodo al frente del Gobierno.
Ahora, sin De la Sota el cuadro de situación es totalmente diferente. Por primera vez, quizá, se plantee la necesidad de alcanzar una verdadera unidad interna para blindar los planes del oficialismo rumbo al 2019.
De allí y sin tiempo que perder, los dos encuentros partidarios que tuvieron lugar esta semana.
Tal como lo había adelantado Alfil, ayer en el hotel Quorum, se reunió la mesa ejecutiva ampliada del PJ con el presidente del partido, Carlos Caserio, a la cabeza. Excepto el vicegobernador en uso de licencia Martin Llaryora, no faltó nadie.
Estuvo el ala delasotista representado en los legisladores Daniel Passerini y José “Pepe” Pihen, y los concejales Adrián Brito y Esteban Dómina. Natalia de la Sota aún no retomó plenamente sus actividades políticas pero se descuenta que tiene lugar también en ese espacio. Además se lo vio a Eduardo Accastello que, tras volver al partido, ayer debutó con voz y voto; de igual modo, participó el dirigente Jorge “Zurdo” Montoya.
Además de los legisaldores provinciales y concejales, también asistieron la diputada nacional Alejandra Vigo y su par, Paulo Cassinerio; Carlos Massei, Oscar González, Carlos Gutiérrez y Manuel Calvo.
Allí se definió un cronograma de recorridos por el interior que se realizarán con la misma intensidad que la de una campaña electoral. El PJ adelantó los tiempos y sacó a toda su maquinaria a caminar y rastrillar el territorio. Se pidió especialmente atender a los sectores más vulnerables y contenerlos frente a los efectos de la crisis.
Lo mismo ocurrirá en la ciudad de Córdoba donde el PJ presidido por Claudia Martínez pero políticamente comandado por Vigo, ya comenzó a trabajar con el objetivo electoral puesto en el 2019.
El miércoles por la noche hubo una reunión grande de la Junta Capital en la sede del partido donde, por primera vez en mucho tiempo, participó el delasotismo.
Como un gesto de Schiaretti a ese sector, los dirigentes que respondían al ex mandatarios fueron convocados para participar del encuentro, dando así el primer paso hacia una unidad real.
Se sumaron a la reunión donde, tras recordar el legador del ex mandatario y reconocer como único líder a Schiaretti, quedó claro cuál debe ser objetivo primordial de UPC: retener la provincia.
Es que si bien rumbo a las municipales el justicialismo tiene varios anotados y ya se sabe que cada uno tiene libertad de juego hasta febrero cuando se definirían las candidaturas, la Junta Capital les recordó que los proyectos personales no deben apartarlos del proyecto común.
En el encuentro hablaron Martínez y Cassinerio; también asserini y la dirigente Beatriz Halak. Además estuvieron Diego Hak, Gabriel Bermúdez, Miguel Siciliano, Adrián Brito, Leonardo Limia, entre muchos otros.



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