Nuevo conflicto no docente: volvé Geraiges, volvé

Ayer deliberó una asamblea en las Baterías D de la Ciudad Universitaria para designar la Junta Electoral que tutelará los comicios del 19 de diciembre para renovar la conducción del sindicato que, sorpresivamente, terminó no sólo en incidentes e impugnaciones del resultado, sino que produjo una vuelta de campana sobre el alineamiento de la actual comisión directiva, que preside Silvia Aguirre.



Por Gabriel Osman

Carlos Vallejos y Silvia Aguirre

Se podría armar una enciclopedia de la historia de las tensiones internas del gremio no docente de la UNC (Gremial San Martín) que, en sus capítulos más recientes, terminaron en dos intervenciones del Ministerio de Trabajo de la Nación, a cargo del puntano Alberto Geraiges. Son tensiones que tienen muchos gremios, pero que los mismos gremios saben contener o administrar antes de llegar al conflicto.
Ayer deliberó una asamblea en las Baterías D de la Ciudad Universitaria para designar la Junta Electoral que tutelará los comicios del 19 de diciembre para renovar la conducción del sindicato que, sorpresivamente, terminó no sólo en incidentes e impugnaciones del resultado, sino que produjo una vuelta de campana sobre el alineamiento de la actual comisión directiva, que preside Silvia Aguirre.
El los notablemente imperfectos sistemas electorales que rigen la vida interna de este y de muchos gremios existe lo que se llama “sistema de lista completa”, el mismo que regía en la República con la legislación pre Ley Sáenz Peña, estrenada en las legislativas de 1914. Es decir, atrasa un siglo: el que gana, aunque sea por un voto, se lleva toda la lista. En este caso se eligieron 5 vocales titulares y 3 suplentes. Es obvio que sin representación de la minoría la calidad del rol arbitral de esta junta es también muy imperfecta.
El episodio está muy fresco y no se sabe hasta dónde llegará la impugnación presentada por el MUN, en contra de un resultado (481 a 448) que favorecería a lista de los ganadores, liderada por el vallejismo y cuyo principal referente es, precisamente, Carlos Vallejos. Pero posiblemente este no sea el resultado más importante. Por sus consecuencias inmediatas, lo más relevante es que la actual conducción gremial ya no está regenteada por el MUN sino por el vallejismo, aunque la secretaria general siga siendo Silvia Aguirre.
¿Cómo se explica esto? Se supo que Aguirre no aceptaba mansamente reducir cuatro meses su mandato (las elecciones son el 19 de diciembre y su ciclo fenece en abril de 2019) y que tampoco resignaba no ir por la reelección. Estos fueron los dos imperativos que le impusieron tanto el vallejismo como el MUN.
Originalmente, Aguirre provenía del vallejismo pero ya en la conducción del gremio se acercó al MUN. En el sistema de deslealtades que impera en la Gremial San Martín, esto es muy habitual. Ya había sucedido con Aldo Esparza en 2011, cuando éste ni bien asumió, desconoció a su elector, Vallejos, y Vallejos indujo un proceso que dejó sin quórum la comisión directiva, motivando la intervención.
En la asamblea de afiliados de ayer, Aguirre y su grupo sorprendió con un retorno a sus fuentes (el vallejismo) y produjo un resultado no previsto, al menos para el MUN y otras agrupaciones asociadas en el ¿ex? oficialismo gremial. Hay que esperar el desarrollo del conflicto pero, en principio, el vallejismo, con un hábil golpe de mano, se hizo de la conducción. También se debe esperar la evolución de la impugnación y, fundamentalmente, el rol que decida jugar la federación de gremios no docentes (Fatun). Fundamentalmente, porque el desarrollo de la asamblea tampoco fue perfecto: bombas o petardos que motivaron, luego, el retiro de los adscripto al MUN y sus adherentes.
La veedora de la Secretaría de Trabajo de la Nación, Graciela Ferreira, se retiró antes del escrutinio y, además, se habría filmado todo el desarrollo de la Asamblea, por lo que si hubo irregularidades, alguien tiene los documentos necesarios para comprobarlo.
En los supuestos triunfadores en la votación concurrieron, además del vallejismo, Cambiemos (que lidera el hermano de Valllejos), Centurion Hnos. SA, Aguirre y otras agrupaciones más chicas. Del otro lado quedaron, además del MUN, Independientes de Ingeniería, y agrupaciones de las Facultades de Comunicación y de Trabajo Social.



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