Manzur juntó a los gobernadores rebeldes y prepara su 17-O

El gobernador tucumano reunió a una decena de mandatarios provinciales en la ciudad de Buenos Aires.



Por Salvador Santos

La geografía interna del peronismo parece modificarse constantemente y generar nuevos pliegues a cada momento. Todas las facciones se organizan para encontrar un lugar en la pelea entre federales y kirchneristas.
La foto de los cuatro grandes del peronismo federal agitó las aguas. Cuando Juan Schiaretti, Juan Manuel Urtubey, Miguel Ángel Pichetto y Sergio Massa posaron en las oficinas de San Telmo, propiedad del consultor Guillermo Seita, enviaron un mensaje claro: la constitución de un espacio electoral autónomo del kirchnerismo es una decisión tomada.
El análisis del cuarteto de dirigentes concluyó, en ese momento, en que existía la necesidad de dar señales claras del rumbo electoral que tomarían. Las idas y vueltas de los dirigentes peronistas hacían imprescindible plantar un mojón que adelantara algunas decisiones políticas importantes.
En paralelo, la negociación con el gobierno en relación al proyecto de presupuesto se constituía en el telón de fondo de los acuerdos políticos. Schiaretti, Pichetto y Urtubey venían monopolizando la representación de los mandatarios peronistas y sosteniendo que era necesario que el gobierno nacional pudiera aprobar el proyecto negociación mediante.
En medio de este proceso, Juan Manzur, que otrora fuera ladero del gobernador de Córdoba en el liderazgo de la liga de gobernadores peronistas empezó a mostrar señales de descontento. En varias oportunidades se expresó en sentido contrario a la dupla Schiaretti-Urtubey y realizó varias demostraciones de fuerza para asegurarse una silla en la mesa de negociación con el gobierno nacional.
La disidencia del grupo de mandatarios que lidera Manzur pareció contenida en un momento. Fue cuando el ministro del interior, Rogelio Frigerio, abrió una línea de diálogo directa con su sector.
En ese momento, se especuló con que el gobernador tucumano iba a ser el “quinto invitado” a la foto de los referentes del peronismo alternativo. De hecho, Manzur declaró en ese momento que el kirchnerismo era una etapa superada y que había que constituir un espacio político novedoso. Pareció una bienvenida a la mesa de conducción.
Sin embargo, la consolidación del espacio peronista no parece ser pacífico ni fluido. A poco tiempo de la célebre foto, se hizo pública una convocatoria a un acto que pretende ser masivo para el día 17 de octubre en Tucumán.
El vocero del evento fue nada menos que Luis Barrionuevo, fugaz interventor del PJ nacional. Según el sindicalista, todo el peronismo estaba convocado al evento y el anfitrión sería el gobernador de la provincia Juan Manzur.
La noticia sacudió el tablero de la interna justicialista. En seguida, los distintos dirigentes empezaron a diferenciarse de la convocatoria arguyendo eventos en sus distritos. Fue el caso de Juan Schiaretti, que avisó que asistiría a una actividad organizada por las míticas 62 organizaciones en Córdoba.
Los intendentes peronistas de la provincia de Buenos Aires también se autoexcluyeron del acto. En este caso, presentaron objeciones de índole política que giraron en torno al protagonismo de Barrionuevo en la organización.
Ante esta ola de deserciones, el tucumano Manzurdecidión realizar una nueva muestra de fuerza que devolviera potencia a su iniciativa. En la casa que su provincia tiene en la ciudad de Buenos Aires, se reunió con un grupo de gobernadores peronistas con la excusa de evaluar el proyecto de presupuesto nacional.
El encuentro, realizado en el día de ayer, contó con la presencia de Gildo Insfrán (Formosa); Rosana Bertone (Tierra del Fuego); Alberto Rodríguez Sáa (San Luis); Mariano Arcioni (Chubut); Gerardo Zamora (Santiago del Estero); Sergio Uñac (San Juan); Sergio Casas (La Rioja); el vicegobernador de Chaco, Daniel Capitanich; y el vicegobernador de Santa Cruz, Pablo González. Tambien asistió el ministro de gobierno de la provincia de Catamarca, Marcelo Rivera.
Si bien el encuentro tenía la finalidad de debatir sobre el presupuesto nacional, la realidad es que se trató de la conformación de la existencia de un polo en el peronismo por fuera del cuarteto que se retrató en San Telmo. La presencia de gobernadores cercanos al kirchnerismo también es un dato que se resaltó desde la trinchera de los armadores del peronismo alternativo.
El corolario de la jugada de Manzur será el proximo 17 de octubre en Tucumán. Si el gobernador logra congregar a un grupo de dirigentes con peso específico dentro de la estructura del PJ, se confirmará que la interna peronista se ha transformado en multipolar. Los posicionamientos exceden a la pelea entre kirchneristas y no kirchneristas.
De todos modos, si este sector se consolida deberá elegir uno de los dos bandos para posicionarse. La decisión del cuarteto que forman Schiaretti, Urtubey, Pichetto y Massa es no compartir listas con los seguidores de la ex presidenta. Manzur deberá decidirse.



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