Suárez, presionado para ir al paro

El sindicato regional de Luz y Fuerza Villa María y Río Cuarto aparecen ahora como los más decididos a tomar una medida de fuerza después de que Epec decidiera –unilateralmente- un aumento del 10 por ciento para sus empleados, por fuera de la mesa de negociación que sostenía en ese mismo momento con el gremio.

Por Felipe Osman

Gabriel Suárez, secretario general de Luz y Fuerza Córdoba, dijo ayer que las negociaciones con Epec se encontraban en su momento de máxima tensión, después de que la empresa “puenteara” al sindicato anunciando a sus empleados que, atento a la situación macroeconómica, les otorgaría un aumento del 10 por ciento retroactivo al mes de septiembre y a cuenta de futuras negociaciones paritarias. La decisión se tomó unilateralmente, por fuera de la mesa de negociación, y ese 10 por ciento se deposita hoy.
Según comentaron fuentes muy allegadas a las tratativas, si el ambiente ya era “espeso” durante la reunión que el pasado miércoles mantuvieron representantes de ambas partes ante el Ministerio de Producción y Trabajo de la Nación antes de que la empresa llevara a la mesa la propuesta, se tornó insostenible cuando los sindicalistas se enteraron, por los medios, de que el aumento ya había sido comunicado a sus representados.
La maniobra de la empresa resulta clara. En primer lugar, pretende deslegitimar al gremio frente a los empleados. En segundo lugar, busca mostrarse como abierta al diálogo frente a los cordobeses. Y en tercer lugar pone en una posición difícil al sindicato, que rechazó el aumento pero, ¿cómo hará para pedirle a sus afiliados que devuelvan el dinero que la empresa ya depositó en sus cuentas sueldo? Resulta imposible.
Además, debe tenerse en cuenta que los empleados de Córdoba son los que más días de descuento han sufrido. Recuérdese que a finales de junio la presión ejercida desde el Panal logró fracturar el frente gremial de Luz y Fuerza, el sindicato regional de Villa María desistió de la medida de fuerza y a partir de entonces las acciones de Luz y Fuerza Córdoba no estuvieron del todo coordinadas con las adoptadas por sus pares de Río Cuarto y Villa María.
Ahora son estos los gremios que presionan a Suárez para ir al paro, y éste, más condicionado en su frente interno, quien parece dudar. A fin de cuentas, si el gremialista es consecuente con sus palabras y las negociaciones atraviesan su peor momento desde que empezó el conflicto, el paro parece la única respuesta posible.
En realidad, Epec estaría dispuesta a hacer una oferta realista al sindicato (se da por descontado que en un contexto inflacionario del 40 por ciento anual, una propuesta del 10 por ciento no lo es) pero sólo si el gremio acepta revisar algunas cláusulas del convenio colectivo que permita eficientizar la prestación del servicio.
Desde luego, la compañía no realizará una oferta que satisfaga las expectativas del sindicato antes de que esto suceda. Hacerlo significaría perder su principal elemento de presión en la renegociación del convenio. Al mismo tiempo, el sindicato seguramente no se mostrará satisfecho ante ninguna oferta paritaria que conlleve la revisión del convenio colectivo que sostiene desde 1975.
Mientras tanto, en El Panal ya se “preparan” para el paro. Si bien las huelgas de Luz y Fuerza han perdido mucha fuerza desde la implementación de la Ley de Servicios Esenciales que obliga al gremio a mantener guardias mínimas para que el servicio no se vea afectado, el tiempo de respuesta ante la necesidad de una tarea de mantenimiento si aumenta ostensiblemente.
Ante ello, desde el Ejecutivo provincial ya pusieron sobre aviso a la Comisión Técnica que prevé la ley y que estará a cargo, llegado el caso, de establecer las guardias mínimas necesarias para el sostenimiento del servicio.



Dejar respuesta