Justicia resucitó a Daniele con avance en causa penal

El fiscal Guillermo González pidió la elevación a juicio del proceso abierto al extitular del Suoem por incitación a la violencia colectiva.



Por Yanina Passero
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Noventa días exactos deberá esperar el intendente Ramón Mestre para consumar su plan: jubilar al histórico referente de los municipales, Rubén Daniele. El radical pretende encarar su último año de gestión con una noticia épica. La fecha guardada es el 3 de enero de 2019.
En una misma jornada, la actual secretaria general del Suoem, Beatriz Biolatto, cumpliría su primer (e inesperado) año de gestión. En las maquinaciones de Daniele, debía ser él quien despidiera al inquilino del Palacio 6 de Julio, tal como prometió horas después que se firmara el decreto que disponía su estado jubilatorio, en agosto de 2017. Si Mestre gana en los albores del nuevo año, el capo gremial perderá sus fueros y el Ejecutivo podrá desvincularlo del Estado como un empleado más.
“Voy a ponerle el cascabel al gato”, había dicho el intendente, aún con el celofán puesto. Se explica porqué desde el municipio eludieron hasta ahora cualquier tipo de confrontación con el gremio, en parte ayudados por la intervención del entonces Ministerio de Trabajo de la Nación, ahora absorbido por Producción. Están cerca.
El perfil bajo obligado que tuvo que adoptar Daniele apenas quedó jaqueado el proceso eleccionario que debería sentarlo en la silla grande, era recibido con beneplácito en los principales despachos. Sólo restaba aguardar a que el tiempo discurriera y evitar cualquier tensión que le permitiera al sindicalista copar la escena. La regla: no arriesgar ninguna jugada adicional frente a un rival ahogado.
Esta vez, la celeridad judicial sorprendió. El fiscal provincial Guillermo González le informó a Daniele que pidió la elevación a juicio oral de la causa abierta por incitación a la violencia colectiva, en mayo de 2017, en una asamblea general contra la publicación de datos de los agentes públicos.
“Esta infamia, esta canallada y este intento de pisotear nuestra dignidad, le prometo señor intendente que lo va a pagar muy caro”, amenazó a Mestre aquella vez. “En dos o tres meses esta ciudad va a ser un quilombo”, lanzó, dejando que el fervor de su oratoria le hiciera olvidar que, esta vez, una probation no iba a ser suficiente para cumplir su condena. Cabe recordar que ya tiene antecedentes por un proceso similar abierto en 2009, tras un enfrentamiento con el entonces intendente Daniel Giacomino.
Es curioso observar cómo el mandamás de la lista verde encontró la oportunidad para destacarse, pese al revés que no tardó en mediatizarse en la mañana de ayer. “No tengo ningún problema de ir preso, iría orgulloso. Espero no estar incomunicado, para poder ver televisión”, vociferó Daniele en conferencia de prensa. “Tengo la conciencia tranquila por el deber cumplido”, se martirizó.
El tono picaresco y el contenido de sus declaraciones no hace más que confirmar que extrañaba el protagonismo que por más de 30 años concentró. Daniele no tuvo más remedio que ceder el primer plano a su delfín. Biolatto tomó las riendas del sindicato e inició la conquista de adhesiones reales, antes prestadas por pedido del paladín de los municipales pero con otro estilo: conflicto cero.
En sus palabras, Daniele imprime una nueva provocación para el Intendente. El caudillo del Suoem entre las rejas es una foto que Mestre no quisiera ver. Con el arco gremial sensibilizado por la presunta connivencia entre el poder político y judicial para avanzar contra viejos sindicalistas, el radical podría quedar en medio de contrapuntos impensados en el marco de sus objetivos.
El plan diseñado tendría un final exitoso apenas el dirigente cruce a la nómina de jubilados de la Municipalidad. No necesitaba más. No obstante, este medio pudo conocer que tiene una carta bajo la manga para extender la protección que otorga la Ley de Asociaciones Sindicales: fue nombrado asesor del Suoem. La novela podría continuar.



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