Saillen cuida lazo con patronal: pega a empresa en repliegue

El titular del Surrbac se despegó de las críticas al servicio de recolección de residuos. Busca levantar su imagen sin atacar el sistema.

Mauricio Saillen, un nombre propio dentro del sindicalismo cordobés. Es noticia por las reiteradas exhibiciones de un poderío que comenzó cuando rompió con su promotor, el camionero Hugo Moyano y se profundizó con la venia kirchnerista.
La Justicia lo tiene entre ojos, pero también los vecinos. Para un hombre con ambiciones políticas que trascienden lo sectorial, la opinión de potenciales electores es importante. Su hijo, Franco Saillen, forja sus primeras armas en la Legislatura; la familia, mueve influencias en los barrios de Córdoba donde se los ve apuntalando candidatos en las elecciones de centros vecinales.
Si la basura fermenta por semanas en las veredas o en los reservorios temporales de los domicilios, los contribuyentes se despacharán contra Mestre, pero también contra el representante de los recolectores.
Durante las últimas semanas, marcaron la agenda mediática los cuestionamientos a la calidad de la prestación a cargo de Lusa y Cotreco hasta el 1 de diciembre. El secretario de Servicios de la Municipalidad, Pablo Farías, pidió paciencia y aseguró que el debut de Lusa, Urbacor y Solvi-Caputo “marcarán un hito”. La promesa bajó a tierra con el reconocimiento de los problemas actuales y el poder sancionatorio sobre las empresas que monopoliza el municipio.
Cierto es que el intendente Ramón Mestre sólo puede aplicar multas para exigir el cumplimiento de las pautas marcadas. Quien quiso desvincularse de la mala sinergia entre prestadoras y poder concedente fue Saillen. Cargó munición gruesa contra Cotreco a cuyos directivos responsabilizó por los incumplimientos de los recorridos.
Como se sabe, la firma atraviesa problemas financieros y Saillen apela a esa información para desentenderse. Lo hizo ayer, en el día del recolector. A través de sus voceros, el Surrbac comunicó que no cumplen con eficiencia las rutas en la zona sur y microcentro porque la firma tiene una treintena de camiones rotos.
¿Por qué Saillen cuestiona públicamente a una de las empresas? Es llamativo porque no es usual que el sindicalista cuestione en duros términos a la patronal. Un dato adicional para reforzar la hipótesis: de todos los sindicalistas con los que negoció Mestre –Rubén Daniele del Suoem; Alfredo Peñaloza o Ricardo Salerno de UTA- Saillen es quien menos problemas le trajo. En parte, porque proyecta un liderazgo fuerte puertas adentro del Surrbac, pero también porque mantiene diálogo directo y fluido con los concesionarios.
Probablemente, Saillen apuntó a una de las empresas para tratar de defender la reputación de los empleados, pero también la propia. ¿No hubo problemas en la zona norte a cargo de Lusa? Claro que los hubo. Pero el blanco es Cotreco, precisamente, una marca que ya no identificarán los cordobeses cuando la Municipalidad logre bajar la señal de largada a las tres prestadoras.
Cotreco formó una unión transitoria de empresas con la gigante Urbaser, en adelante socia mayoritaria. Previo a la firma de los contratos que les otorgará derechos de explotación de la recolección mecanizada por ocho años (con opción de ampliar a 10), constituyeron una nueva compañía que pondrá camiones con el rótulo “Urbacor”. Entonces, la campaña el contra que lidera el Surrbac tendrá efecto nulo.



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