Lifschitz enfría coqueteo entre PS y UPC

El gobernador de Santa Fe descartó una confluencia nacional entre el socialismo y el peronismo federal.

Por Salvador Santos

Todos los actores de la escena política argentina comienzan a ensayar posicionamientos de cara a la maratón electoral del año que viene. Sin duda, los comicios presidenciales serán el factor ordenador para los esquemas que se terminen articulando en cada distrito.
La foto de los cuatro grandes del llamado “justicialismo alternativo” hizo aparecer en el escenario la posibilidad de un armado electoral que haga mella en la polarización que protagonizan Cambiemos y el kirchnerismo.
La convocatoria de Juan Schiaretti, Juan Manuel Urtubey, Sergio Massa y Miguel Ángel Pichetto se dirigió, en primer término, a los sectores peronistas que no comulgan con el menú político-ideológico que inspira Cristina Fernández de Kirchner.
Así fue definido por los referentes que protagonizaron la célebre “foto” en las oficinas de una consultora porteña. “Representamos al peronismo democrático, republicano y federal. Creemos que hay que construir un movimiento amplio y plural que sea sensible y comprenda las preocupaciones de los argentinos. Argentina necesita un proyecto político que supere el pasado y sea capaz de devolverle las ilusiones a la gente”, fue la expresión que sintetizó el núcleo inicial de las aspiraciones del grupo.
Pero más allá de esa base inicial, los armadores del espacio saben que deberán sumar expresiones políticas externas a la tradición justicialista. Entre sus opciones están las formaciones provinciales que gobiernan algunos distritos y las fuerzas políticas que se encuentran fuera de los dos grandes bloques que se disputan la escena pública.
“Vamos a abrir las puertas, la cabeza y el corazón a todos aquellos que se sientan identificados con esta propuesta. Fuerzas nacionales, provinciales y de diferentes orígenes políticos”, señala el comunicado que emitieron los cuatro dirigentes luego de la reunión fundacional.
En paralelo, Juan Manuel Urtubey, que aparece como uno de los candidatos probables a encabezar la fórmula presidencial del PJ Federal, lanzó una andanada de elogios al socialismo santafesino.
“Más de la mitad de los argentinos se hartó de la pelea entre el macrismo y el kirchnerismo. Queremos construir una alternativa superadora. Si logramos administrar los disensos, porque no todos pensamos igual, y canalizar en una expresión política común esa enorme vocación de una instancia superadora podemos hacer algo super competitivo y podemos ganar el gobierno el año que viene”, lanzó el gobernador salteño en una gira por Santa Fe.
Además, Urtubey expresó su deseo de que Miguel Lifschitz lo acompañe en una eventual fórmula presidencial. La relación del mandatario santafesino con los gobernadores peronistas es fluida, tanto que participó de diversos encuentros para coordinar la negociación con el gobierno nacional.
Además, el gobernador de Santa Fe cultiva una excelente relación con Juan Schiaretti, con quien comparte la región centro. En varias ocasiones, han manifestado posturas en conjunto en temas que afectan a sus provincias.
Todos estos gestos activaron las expectativas de los dirigentes del Partido Socialista cordobés. La formación viene de ensayar distintos esquemas de alianzas con escasa suerte, por lo que una confluencia nacional con el peronismo no kirchnerista es visto como una oportunidad de volver a las grandes ligas.
Como publicó Alfil, los contactos entre dirigentes del socialismo y de Unión por Córdoba vienen produciendose hace tiempo. Gabriel Musso, intendente de Cosquín y afiliado al PS, mantuvo diversas conversaciones con referentes del peronismo local en busqueda de algun ensamble electoral.
Sin embargo, Lifschitz salió sorpresivamente al cruce de una posibilidad de acuerdo a nivel nacional con el peronismo. “Hoy es un tiempo de ocuparse de otras cosas. No creo que esté el clima social ni de la opinión pública para hablar de candidaturas o aventuras políticas. Al margen, el peronismo deberá reconfigurarse, definir nuevos roles, nuevas propuestas, candidatos. Nosotros vamos por otro lado” sostuvo el gobernador santafesino en declaraciones radiales.
De esta manera, alejó las teorías que lo sindicaban como un posible integrante de la dupla presidencial del peronismo federal. Otra de las especulaciones afirmaba que el socialista podría competir con una lista propia en la PASO que se convoque desde este sector y así quedar integrado al esquema.
Las afirmaciones de Lifschitz cayeron como un balde de agua fría en el PS local, que esperaba aprovechar su próxima presencia en Córdoba como una suerte de bendición a las negociaciones que vienen manteniendo.
De todas maneras, no descartan la posibilidad de una alianza local. Los socialistas cordobeses piensan que las elecciones provinciales serán convocadas antes de las presidenciales, lo que les permitiría una confluencia de alcance local sin comprometer su armado nacional. Todavía resta tiempo y todas las alternativas están abiertas.



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