Déficit de Cuenta Corriente: este semestre sería opuesto al primero

Si bien el pico de demanda neta de dólares parece haber quedado atrás (US$ 4.616 millones en mayo), la salida de dólares por este concepto todavía se ubica en niveles muy altos.

Pese al inicio de la recesión y la depreciación del peso, el rojo de Cuenta Corriente alcanzó los US$ 8.000 millones en el segundo trimestre de 2018, trepando 25% interanual por la profundización del déficit en cada uno de sus componentes (Bienes, Servicios y Rentas). De esta forma, en la primera mitad del año ese déficit superó los US$ 17.800 millones, con un alza de casi 30% (US$ 4.000 millones) respecto de igual período de 2017.
Ecolatina estima que, producto del fuerte retroceso de la actividad y la fuerte depreciación del peso, el déficit externo se ubique por debajo de los US$ 8.000 millones en esta segunda del año, achicándose casi US$ 10.000 millones respecto al mismo lapso de 2017.
El intercambio de bienes mostrará una mejora en el último cuatrimestre del año, pudiendo alcanzar incluso algunos meses de superávit. Este cambio de signo responderá a una fuerte caída en las importaciones y, en menor medida, a las exportaciones (su capacidad de respuesta a la mayor competitividad externa es limitada en el corto plazo).
Por el lado de Servicios, se espera una importante reducción del déficit ya que la reacción frente al cambio de las condiciones económicas es más rápida.
Por último, el rojo del saldo Rentas mostraría un incremento acotado: el pago de intereses en moneda extranjera seguirá trepando, pero caerá la remisión de utilidades al exterior por la fuerte reducción de las ganancias en dólares (por la depreciación del Peso y la abrupta recesión).
Producto del elevado déficit del primer semestre, la Cuenta Corriente cerraría 2018 con un rojo en torno a US$ 25.000 millones (frente a los US$ 31.300 millones del año pasado). En términos del PBI ese saldo representaría 5,4% (0,5 puntos porcentuales más que en 2017) por el desplome del Producto medido en dólares por la notable depreciación del peso.
“A priori ese ratio luce insostenible, pero si en 2019 la dinámica del sector externo replica la de fines de este año, el déficit en dólares sería menos de la mitad que el alcanzando en 2017”, describe Ecolatina.
En el bimestre julio-agosto, las operaciones de la cuenta corriente del balance cambiario resultaron deficitarias en US$ 776 millones promedio por mes. Este resultado marca una importante mejora interanual cuando el rojo fue de US$ 1.263 millones promedio por mes.
El saldo registrado en la cuenta corriente se explica por los déficits en el balance por servicios (-US$ 719 millones) y el balance de rentas (-US$ 704 millones), que no lograron ser compensados por el superávit de bienes (US$ 632 millones). Sin embargo, se observan cambios respecto del año pasado: en el balance de bienes, la cuenta registra una mejora en su superávit desde US$ 299 millones promedio mensual en 2017 a US$ 632 millones en el promedio de igual lapso de este año. Y si bien la cuenta servicios sigue siendo deficitaria, el rojo se redujo desde US$ 1.007 millones el año pasado a US$ 719 millones promedio por mes en 2018.
Los datos corresponden a un análisis de Guadalupe López del Ieral. Hasta agosto, la demanda de dólares para atesoramiento acumuló nada menos que US$ 22.800 millones. Dentro de la cuenta financiera, la salida de moneda extranjera se explica principalmente por la formación de activos externos del sector privado no financiero.
Se trata de compras netas de billetes y transferencias netas de residentes al exterior. Si bien el pico de demanda neta de dólares parece haber quedado atrás (US$ 4.616 millones en mayo), la salida de dólares por este concepto todavía se ubica en niveles muy altos. En el promedio de julio-agosto el déficit alcanzó US$ 3.071 millones/mes. En lo que va del año, la demanda de dólares para atesoramiento acumula un total de US$ 22.817 millones, equivalente a US$ 2.852 millones promedio por mes. El Gobierno espera que, sin emisión de pesos y aspirando lo que hay, no habrá liquidez para volcarse al dólar.



Dejar respuesta