Decanos K alistan tropa: creen poder recuperar el Rectorado

El kirchnerismo lleva casi tres años fuera del poder rectoral. Los decanos se posicionan como ordenadores del proceso.

Los decanos Gustavo Chiabrando (Cs. Químicas), Mirta Iriondo (Famaf) y Juan Pablo Abratte (Filosofía) lideraron la primera reunión de grupo.

Mientras el oficialismo se mantenía en vela por la toma del Pabellón Argentina, el kirchnerismo universitario inició la semana pasada su proceso de reorganización y debate con vistas a la elección de rector y vicerrector del próximo año.
La Casa de Trejo elegirá a sus máximas autoridades unipersonales utilizando por primera vez el sistema de elección directa que la Asamblea Universitaria sancionó en diciembre de 2016. El kirchnerismo, que con el sistema anterior ya estaría prácticamente fuera de carrera, tiene ahora una oportunidad de competir por el principal sillón del Pabellón Argentina.

Sin un liderazgo único, la referencia política recae sobre los cinco decanos del espacio: Mirta Iriondo (Famaf), Gustavo Chiabrando (Ciencias Químicas), Juan Pablo Abratte (Filosofía y Humanidades), Ana Mohaded (Artes) y María Inés Peralta (Ciencias Sociales). Los ex rectores Carolina Scotto y Francisco “Pancho” Tamarit ya no están en el centro de la escena.
Fueron ellos quienes convocaron el miércoles pasado a una “reunión de espacio político”, espacio al que ya no denominan Cambio Universitario pero al que han evitado rebautizar hasta el momento. Sin eufemismos, la convocatoria expresó con claridad los objetivos del evento: “para pensar en la construcción de un movimiento político amplio, de cara a las futuras elecciones rectorales de la UNC”.
A menos de ocho meses de los comicios rectorales, los académicos K comienzan a recorrer un camino que, a priori, parecería ser cuesta arriba. Sin embargo, lo hacen con un ligero optimismo, producto de las dificultades que en semanas recientes han envuelto tanto a la gestión que encabeza Hugo Juri en la UNC, como al Gobierno nacional de Cambiemos.
Presupuesto y “rosca”
La convocatoria de los decanos K fue la primera de una serie de encuentros temáticos que llevarán a cabo en lo que resta del año. En este caso, el foco estuvo puesto en las arcas de la Casa de Trejo. Chiabrando, Abratte e Iriondo expusieron sobre “la situación presupuestaria de la UNC, enmarcada en la situación presupuestaria del país”.
Más allá del tópico, que se definió tomando en cuenta que el Congreso está decidiendo por estos días las futuras asignaciones de partidas las universidades en el marco del presupuesto nacional, el evento fue pensado para tener un primer diagnóstico sobre el estado de situación del espacio político. La convocatoria en Famaf permitió medir presencias y ausencias, así como el nivel de entusiasmo de actuales y antiguos aliados.
Además de los cinco decanos, estuvo presente el ex rector Tamarit y muchos de sus colaboradores más cercanos. En cambio, Scotto no participó y tampoco lo hizo su núcleo duro de adherentes. A pesar de que ambos docentes encabezaron sendos actos a mediados de este año, hoy aparecen corridos de la escena pública. Las desavenencias entre ambos es hoy la mayor garantía de que los nombres de los candidatos surjan del lote de actuales decanos, quienes están consolidando su rol de conducción del espacio.
Los organizadores dejarán decantar el desenlace de la toma del Pabellón Argentina antes de anunciar el próximo encuentro. A pesar de haberse opuesto despiadadamente al sistema de elección directa, hoy agradecen poder competir y se entusiasman con un resurgimiento del kirchnerismo a causa de la crisis económica.

Elección directa
Si bien el Consejo Superior no ha sancionado todavía un reglamento electoral para los comicios rectorales, hay detalles que ya son objeto de suposición entre los dirigentes universitarios. La elección se realizaría a mediados de mayo, junto a los de consejeros y consiliarios estudiantiles.
Para la votación se utilizaría boleta única, y estarán habilitados para votar alrededor de 200 mil personas de los cuatro claustros. En estos comicios se pondrá en práctica además un nuevo sistema de ponderaciones, en el que estudiantes y no docentes ganan influencia en detrimento de docentes y graduados.
Hasta el 2016, el rector era elegido por la Asamblea Universitaria, compuesta por los miembros de los 15 consejos directivos de las Facultades. En una tumultuosa sesión de dicha Asamblea, los consejeros decidieron ceder dicha prerrogativa a favor de toda la comunidad, que podrá ejercer su voto sin intermediarios.



1 Comentario

  1. Se acordaba con la elección directa, no con la ponderación simple. Quien escribe la nota podría aclararlo, salvo que deliberadamente haya elegido omitirlo.

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