UCR da protección a ingrata Sesma y vuelve al trabajo

En medio de las críticas por su nivel de ausentismo, la concejala renunció a la única comisión que integraba. En la sesión de ayer, el oficialismo desarticuló las embestidas y la apuntó en los debates de Salud. Pese a la ayuda, continuó con sus cuestionamientos a la gestión de Ramón Mestre.

La concejala capitalina Laura Sesma tuvo un rol protagónico en la primera administración del radical Ramón Javier Mestre cuando la ungió como centinela de los concursos públicos para el ingreso de personal al Estado municipal. Pese a que el proceso sufrió cambios de forma y aplicación para no tensar la cuerda con el Suoem, la exdirigente socialista revalidó la confianza con un lugar en la lista legislativa local.
Como otros en la UCR, el jefe del Palacio 6 de Julio prefirió ignorar su largo historial de rupturas. En los ‘90 renunció al cargo que le había asignado Ramón Bautista Mestre. Antes de que cambiara el milenio recaló en el Concejo Deliberante con ayuda de los votos radicales, pero armó el bloque del Frepaso. Años después, rompió el acuerdo con Oscar Aguad y se abrió de la bancada boina blanca en Diputados para agitar las banderas del socialismo.
Para no quebrar la tendencia -y de no ser por la reconversión al macrismo de Eugenia Terre-, puso en peligro la mayoría legislativa de Mestre. En octubre de 2016, fundó el bloque unipersonal Socialdemócrata, adoptó el estilo denuncista de su referente nacional, Elisa Carrió, y planteó estratagemas políticas que terminaron por enfrentarla al oficialista Juntos por Córdoba y al arco opositor en el Concejo Deliberante.
Su carta más pesada la jugó con la licitación de la basura, un punto neurálgico de la gestión mestrista. Sus denuncias mediáticas y judiciales desplazaron a un segundo plano a los adversarios de Mestre en el recinto y acentuaron el desconcierto radical en el edificio de Pasaje Comercio.
Pese a los desmarques de Sesma –los del pasado y del presente-, el presidente del bloque en el que conviven la UCR y el PRO, Lucas Balian, recibió órdenes de buscar el equilibrio entre los ediles propios y ajenos. La consigna incluía salvar a Sesma, atrapada entre las acusaciones de falta de ética profesional de sus pares.
Fue el olguismo (Fuerza de la Gente) el que promovió una cuestión de privilegio contra Sesma por sus reiteradas faltas a las sesiones y comisiones. El concejal de Vamos, Santiago Gómez, en varias oportunidades, cuantificó el perjuicio en términos económicos. La ex funcionaria mestrista respondió con el mismo recurso con la clara intención de tener una moneda de cambio y anular los proyectos que remarcaban un daño a la honorabilidad del cuerpo.
Para desactivar la última bomba, en la sesión de ayer quedó oficializado que Sesma volverá a trabajar en una comisión. Como anticipó este medio, la abogada renunció a Cultura porque decía estar dedicada a la elaboración de proyectos legislativos pese a que por Carta Orgánica se establece que la dieta de los concejales se calcula por su participación en sesiones y comisiones.
Precisamente, la radical Miriam Acosta dejará Salud para cederle el espacio a Sesma. El enroque es curioso porque el acto de renuncia lo realizó una de las dirigentes que no ha temido marcar sus diferencias con el estilo político de la díscola.
Ahora bien, los buenos gestos que Sesma recibió de Juntos por Córdoba no parecen haber sido suficientes para bajar el perfil. Horas después que Balian le acercara la oferta para descomprimir tensión en el recinto, envió un comunicado con el que pretendió dejar expuesto al Ejecutivo municipal: “Sólo Laura Sesma y Abelardo Losano (PRO) votaron a favor de la exclusión de Pascual Catrambone de Cormecor, representante del Surrbac con graves imputaciones penales, y del abogado del gremio, Marcelo Urreta”.
Los ediles aseguraron que “el municipio como socio mayoritario de Cormecor debe suprimir de la empresa las acciones clase C, para posibilitar la remoción de Catrambone ante la gravedad de las acusaciones por negociaciones incompatibles con la función pública”. Cabe recordar que el dirigente gremial está imputado, junto a Mauricio Saillén, por usura calificada y administración fraudulenta.



Dejar respuesta