El Gobierno, por ahora, no usará los fondos sociales acordados con el FMI

Las dudas de los analistas respecto del acuerdo pasan por si las bandas cambiarias pueden impulsar hacia arriba el dólar y si con la intervención pautada de US$150 millones por día alcanza para frenar una presión alcista.



Por Gabriela Origlia

La pobreza alcanzó al 27,3% de la población (unas 12,5 millones de personas incluyendo las zonas rurales) lo que marca una suba de 1,6 puntos respecto a enero de este año. La indigencia afecta a 4,9% de los argentinos. Los datos ya muestran el impacto de la inflación en la calidad de vida pero todavía no reflejan la caída más abrupta de la economía que empezó hace unos 45 días. Los números se conocieron un día después del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y de la promesa del Gobierno de bajar la inflación y lograr estabilidad macroeconómica.
El presidente Mauricio Macri habló después de que el Indec oficializara el dato y cerraran los mercados con un dólar que atravesó la barrera de los $40 y un riesgo país en baja lo que es considerado fundamental por el equipo económico, ya que el mercado percibe que se alejan los fantasmas de default o reestructuración de la deuda.
“Vivimos demasiadas crisis y esta tiene que ser la última. Juntos, pasada esta tormenta, vamos a crecer”, sostuvo Macri en un discurso sin novedades y que pareció tener como único objetivo dar la cara después de que el Indec anunciara las estadísticas.
Respecto de la salvaguarda especial incluido en el acuerdo con el FMI, la ministra Carolina Stanley afirmó que “no hay nada previsto aun” para emplearlo. “Tenemos la posibilidad de usar los fondos”.
Las dudas de los analistas pasan por si las bandas cambiarias pueden impulsar hacia arriba el dólar y si con la intervención pautada de US$150 millones por día alcanza para frenar una presión alcista. Las próximas ruedas serán cruciales para determinar si los mercados le creen o no a la estrategia oficial.
En este contexto –y con la confianza de los consumidores que cayó 34% este mes con relación a un año atrás según datos de la Universidad Torcuato Di Tella- el Ejecutivo se concentra en la aprobación del presupuesto, la pata fiscal del programa. Siguen las negociaciones con el titular del bloque del Peronismo Federal del Senado, Miguel Ángel Pichetto; los gobernadores de la oposición y el referente del Frente Renovador Sergio Massa.
El ministro Rogelio Frigerio ya dijo que el acuerdo con el FMI no implica ningún cambio a lo que se viene conversando; las fuentes provinciales coinciden con que es así. La adenda al Pacto Fiscal hasta ahora fue firmada por 15 gobernadores.
Los analistas descuentan que el torniquete monetario que se aplicará tendrá impacto en la actividad económica y, al menos en un comienzo podría ahondar la recesión. Ayer la agencia Moody’s aseguró que su calificación para la Argentina se mantendrá estable, pero advirtió que también hay riesgos “fuertes y reales”. Gabriel Torres, vicepresidente senior de la agencia, describió que Argentina “eligió dar prioridad a la estabilidad financiera antes que al crecimiento”.
Macri admitió que vienen meses “difíciles” por adelante pero repitió que esta es “la única vía para una vida mejor” y que los resultados “van a demorar más”. Planteó que dejaran “los cimientos listos para que venga quien venga pueda cumplir con la reducción de la pobreza”.
“Vamos a dar respuestas concretas donde haya más urgencias” dijo y enlistó el pago adicional para la Asignación Universal por Hijo, la ampliación de Precios Cuidados y el relanzamiento de créditos Anses. “La mayor parte del presupuesto está destinado a la inversión social, como nunca lo estuvo”.

La pata financiera
Desde el Gobierno insisten en que los US$7100 millones adicionales del FMI despejan el horizonte de vencimientos hasta 2020, que era uno de los objetivos para reducir la vulnerabilidad de las cuentas públicas. La Secretaría de Finanzas presentó los detalles del programa monetario para lo que resta de 2018 y los próximos dos años. Con el mayor financiamiento disponible (US$ 13.400 millones este período y US$ 22.800 en 2019) se podrá reducir el uso de caja y “comenzar 2019 con un saldo disponible cercano a los US$5400 millones, lo que nos da mayor flexibilidad financiera”.



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