Conflicto Epec – Luz y Fuerza: El tiempo apremia a ambas partes y el diálogo empezó a fluir

Por Felipe Osman

Carlos Gutiérrez, presidente del bloque UPC en la Unicameral.

Un conjunto de pequeñas y medianas empresas representadas por el C-20 (asociación destinada a promover y defender sus intereses) presentaron ante el Ersep un pedido de auditoría contable a Epec, por el aumento sostenido de las tarifas de la energía eléctrica que, según alegan, les impide ser competitivas.
Las pymes nucleadas en el C-20 se quejan de que la energía eléctrica es más cara en Córdoba que en el resto de las provincias y, por ende, desarrollar una misma actividad económica es menos provechoso aquí que en otras jurisdicciones.
Dado que todas las provincias pagan el mismo precio por la energía a Cammesa (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico), el C-20 responsabiliza a la empresa estatal cordobesa por los mayores costos que las pymes deben soportar, lo que estaría dado por la ineficiencia de Epec para administrar el servicio.
Ante las acusaciones, el encargado de salir en defensa de la compañía fue esta vez Carlos Gutiérrez, presidente del bloque de Unión por Córdoba en la Legislatura, que en declaraciones a Cadena 3 cargó contra la asociación empresaria por considerar que ofrecía un relato parcializado de la cuestión.
Gutiérrez entiende que para discutir el tema de la competitividad debe tenerse en cuenta una serie de factores que exceden el ámbito de acción de la Provincia. Así señala que, en primer lugar, el 60 por ciento del monto de las facturas que pagan las pymes está dado por el valor que la Nación fija para la energía. Pero además debe considerarse que el incremento de las tarifas responde, en gran medida, a la quita de subsidios practicada por el Gobierno nacional, a la corrida cambiaria –producto del manejo de la política monetaria practicado por la administración macrista-, y por las altas tasas de inflación.
A entender del legislador provincial, discutir el tema de la competitividad sin traer a consideración todos estos elementos es distorsionar el debate desplazando el eje central de la cuestión.

Negociación
Pero más allá de este episodio, el meollo del asunto debe buscarse en el larguísimo conflicto que enfrenta a Epec (y la Provincia), por un lado, y al Sindicato de Luz y Fuerza, por el otro. Los argumentos de Gutiérrez frente a las quejas de las pymes pueden ser ciertos, pero aún así, no son suficientes para deslindar toda responsabilidad de la Provincia respecto de la ineficiente prestación del servicio que ofrece Epec.
Aún así, esto no significa que desde el Centro Cívico no se estén realizando los esfuerzos necesarios para sanear la situación de la compañía estatal. Por el contrario, la administración encabezada por Juan Schiaretti ha enfrentado el problema y ya tiene algunos logros para mostrar, como la recuperación del control de la empresa (durante muchos años compartido con el sindicato) y la anulación de algunos inexplicables privilegios contenidos en el convenio colectivo lucifuercista, como la provisión de energía (casi) gratuita y los ingresos destinados a cubrir las vacantes en la compañía estatal decididos por el gremio. Pero todo esto aún no es suficiente.
La Provincia necesita mostrar más avances en la eficientización de Epec y, para ello, resulta indispensable lograr algún progreso en la renegociación del convenio colectivo y en la instrumentación del nuevo marco regulatorio para la energía eléctrica.
El sindicato, por otro lado, también necesita llegar a un acuerdo, principalmente porque desde el directorio de Epec se ha decidido “atar” el acuerdo paritario la renegociación del convenio colectivo, y la dilación del conflicto, que empezó en abril, ha generado que los salarios no se actualizan desde febrero.
Así, la conducción del sindicato está bajo una gran presión de sus bases, que le reclaman pactar una actualización salarial. Además, versiones extraoficiales indican que sus finanzas estarían complicadas, y que llegar a un acuerdo podría destrabar esta situación.
En esta situación, en la que el tiempo apremia a ambas partes, el diálogo ha empezado a fluir durante las últimas semanas. Y aunque las conversaciones se habrían enfriado por la última denuncia que el gremio realizó contra el directorio -por haber forzado una puerta en la gerencia de Tecnología cuando el sindicato, meses atrás, se negó a proveerle las claves de acceso al sistema informático-, la situación estaría reconduciéndose.